Las ideas de Ayn Rand sirven como base para un ejercicio personal. El de examinar los grandes valores que cada persona sostiene y, después, sobre ellos decidir su inclinación política, no antes. La explicación de sus ideas y el descubrimiento de un vacío.

Introducción

Quien se declara capitalista, socialista, o en alguna otra posición intermedia casi siempre olvida considerar sus creencias arraigadas. Esas que terminan convirtiéndose en ideas políticas y simpatía por partidos políticos y candidatos.

Lo lógico sería dar un primer paso. El examinar los valores que uno tiene, las verdades en las que uno cree. Y después de hacer eso ya se pueden tener opiniones políticas sólidas e inclinación política.

Por eso resulta interesante examinar a Ayn Rand y sus ideas políticas.  Ella es un buen ejemplo de cómo el sostener ciertos valores y creencias lleva a ciertas conclusiones en política.


La idea analizada en esta carta fue tomada de Rand, Ayn, Peikoff, Leonard, Schwartz, Peter (1989). The voice of reason: essays in objectivist thought. New York. Book of the Month: «Ayn Rand, Introducing Objectivism» pp. 3-5.


Las ideas políticas de Ayn Rand

Empecemos por examinar los motivos políticos de Rand para declararse capitalista. El lector puede hacer lo mismo: examinar sus propias ideas políticas y, sobre esa base, crear simpatías por algún partido, o posición política.

1. No hay superiores ni inferiores

Dentro del capitalismo, dice, no existe una relación entre personas que implique posiciones de superioridad e inferioridad.

Por definición, en ese sistema no hay tratos de inferior a superior, ni de víctima a verdugo.

Dentro del capitalismo hay intercambios nada más, no hay distribuciones. Hay canjes de un bien por otro. Esos intercambios, realizados de manera voluntaria por individuos con iguales derechos, son de beneficio para ambas partes.

En ese sistema, a nadie le está permitido ser el primero en usar la fuerza contra los demás.

Por tanto, un régimen capitalista tiene la enorme ventaja de ser uno en el que nadie obtiene nada de otro por medio de la fuerza.

2. El gobierno es un vigía importante

También, como motivo político, Ayn Rand defiende al capitalismo por el papel que en él juega el gobierno. El capitalismo es un sistema en el que el gobierno tiene un papel vital, muy bien definido.

Es un policía, un vigilante, que cuida los derechos de los miembros de la comunidad. Ese gobierno tiene, además, la cualidad de poder usar la fuerza siempre contra quienes primero la usaron.

Aunado al punto anterior, es fácil ver el común denominador de Rand. Ella rechaza a las relaciones sociales dominadas por la fuerza.

[Vaya el lector pensando en esas ideas de Ayn Rand y piense en ellas antes de inclinarse por una posición política. Considere si usted cree en  las relaciones sociales basadas en la no violencia y en un gobierno que cuida derechos.]

3. Cada persona es un fin, no un medio

Rand también tiene motivos éticos para preferir al capitalismo. ¿Cree usted en la persona como un fin en sí misma o que ella puede ser sacrificada ante un objetivo superior?

Ningún hombre puede ser el medio para que otro llegue a su fin. Ningún hombre puede sacrificar a otro en su beneficio.

Es decir, quien comparta esa creencia en cada persona como un ser valioso, único, que merece respeto y que tiene derechos, también se inclina por un régimen capitalista. Al menos según las ideas de Ayn Rand.

Quien por el contrario considere a la persona como un ser sin importancia en lo individual, que puede ser sacrificado en beneficio de otros, tenderá a preferir los sistemas estatistas.

Es precisamente en el punto ético en el que Rand hace especial énfasis.

La gran falla del capitalismo, según A. Rand

El capitalismo, ella cree, tiene una gran falla. La falla consiste en la carencia de la explicación de la base ética del capitalismo. Este error ha producido una asociación equivocada de ideas.

Sin justificación racional, el capitalismo ha sido asociado con el egoísmo y el intervencionismo estatal ha sido asociado con el altruismo.

Por consiguiente, es muy probable que quien tenga creencias altruistas tienda a rechazar al capitalismo. Rand quiere corregir esa falsa creencia.

Las prisiones soviéticas, los campos de concentración nazis, las revueltas chinas y los envíos de tropas cubanas al extranjero son ejemplos que usa Rand. Con ellos prueba que los motivos supuestamente altruistas del estatismo en realidad parten de la idea de que la persona puede ser inmolada por el bien público.

La base ética del estatismo, afirma, supone que el hombre es un ser que sí puede ser sacrificado. Que no tiene derecho a existir por sí mismo y que su propio sacrificio es su más alta responsabilidad moral.

Con esa base ética que ignora el valor de la persona, los regímenes estatistas sostienen que la vida humana y su trabajo pertenecen a estado, a la sociedad, a la raza, a la nación o a alguna otra colectividad. La autoridad, por tanto, puede disponer de las personas de la manera que desee.

La moral del altruismo lleva a la esclavitud, al uso de la fuerza, a la injusticia, a la infelicidad.

Lo contrario de la moral del altruismo es la moral del interés personal racional, que llama a la libertad, a la justicia y a la felicidad individual. 

Esa creencia en el valor de la persona individual y en el merecimiento de respeto, es propia del capitalismo, dice Ayn Rand.

4. Y también razones metafísicas

Rand tiene también motivos metafísicos para preferir al capitalismo.  Contrario a otras filosofías, para Rand la realidad es objetiva, existe.

Hay hechos y realidades que son independientes de la persona. Alguien puede desear que algo se realice, pero eso no es suficiente.

Los deseos no bastan. Para dominar a la realidad hay que obedecerla. ¿Cree usted que la realidad existe y que ella debe ser tomada en cuenta para evitar ideas irrealizables? Considere eso antes de decidir su inclinación política personal.

Es posible que a primera vista importe un bledo la metafísica para poder declararse capitalista. Pero no. Si alguien cree en un mundo real e independiente, se inclina hacia el capitalismo.

5. Ahora razones epistemológicas

Rand incluye también motivos epistemológicos. La capacidad de razonar, dice, es la facultad humana que identifica e integra a la realidad.

La inteligencia es el único medio para conocer esa realidad objetiva y es la única fuente de conocimiento. Es la única guía de acción y el principal medio de supervivencia humana.

¿Sostiene usted el valor de creer que las personas tenemos la capacidad de ser racionales? Reflexione sobre eso antes de decidir su preferencia política.

La razón es obvia: los intercambios libres en la economía y la emisión de un voto individual presuponen necesariamente la capacidad de juicio en los seres humanos.

Y lo contrario, quien no crea en la capacidad racional de los hombres se inclinará al estatismo.

Las ideas políticas de Ayn Rand en resumen

Lo que Rand da en ese pequeño escrito es una gran idea.

Para sostener ideales políticos lo que primero que debe hacerse es un examen de los valores que uno sostiene. Después de hacer eso, uno mismo concluirá cuál es el sistema social que es congruente con esos valores.

Por ejemplo, si usted cree en la igualdad humana, en la dignidad y en la capacidad de razón de cada persona, usted va a concluir ciertas ideas políticas congruentes con esos valores.

Si usted concuerda con las ideas de Rand o no, eso es lo de menos. Lo que ella muestra antes que nada es a tener congruencia entre eso que sostenemos como valores y eso que pensamos en política.


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[Actualización última: 2020-11]

Ideas políticas de Ayn Rand: preguntas y respuestas

Por Leonardo Girondella Mora

¿Por qué es tan célebre Ayn Rand?

Nacida en Rusia, en 1905, y opuesta al régimen soviético, en 1925 se fugó a EEUU y allí siguió su carrera de escritora. Murió en 1982, en Nueva York.
Se le conoce principalmente por sus novelas —We, The Living; The Fountainhead; y Atlas Shrugged. Bien escritas y con historias que tienen héroes principales que ilustran las ideas de Rand puestas en casos concretos. Eso fue lo que la hizo famosa.

¿Cuáles son sus ideas políticas?

Sus ideas expuestas como escuela filosófica se conocen como Objetivismo.
Tiene cuatro pilares centrales: (1) la existencia de una realidad objetiva; (2) la razón humana que percibe esa realidad y es fuente de saber; (3) la persona humana que no es un medio para otros y busca su interés propio; y (4) el capitalismo como doctrina que implanta sus ideas.

¿Tiene alguna idea central?

Sí. Las personas dentro de una realidad objetiva, usan su razón para entenderla y conocerla, motivados por la búsqueda de su propia felicidad personal. Todo bajo el principio de que nadie puede ser sacrificado en favor de otro.

¿Da ella alguna lección aprovechable?

Sí. La de hacer algo antes de declararse simpatizante de cualquier doctrina política. Es decir, antes de decidir si uno es socialista, progresista, liberal, conservador, o lo que sea, uno debe examinar las creencias personales más básicas que tiene.
Y, después de eso, entonces sí proceder a simpatizar con la doctrina política que más se ajuste a esas creencias personales muy profundas.

¿Fue entonces una escritora de novelas?

Como escritora, sin duda tiene méritos contando historias interesantes y con algunos personajes memorables. Es una buena lectura. Mi novela preferida de ella es We, The Living, pero las otras fueron más populares.

¿Filósofa también?

En su papel de filósofa, es una gran defensora de la libertad, especialmente la libertad económica, ella da ideas y argumentos que agradan a los liberales. Esto es lo que la hace ser citada con frecuencia y la ha colocado en un nicho de admiración para muchos. Ella creó la escuela filosófica llamada Objetivismo.

¿Algún defecto de Ayn Rand?

Como persona que describe a la naturaleza humana, al menos para algunos, resulta decepcionante, Es demasiado reducida y limitada, ataca cualquier forma de altruismo y compasión por otros, y supone una razón demasiado poderosa.
Reinventa ella su propia moral sustentada en la búsqueda de la felicidad personal propia, donde no admite la posibilidad de ayuda mutua sin retribución. Lo que la lleva a admitir el aborto con razones no sólidas.
Lo que Rand padece es, en resumen, una visión humana extraordinariamente reducida dentro de la libertad. Quien quiera defender a la libertad y sus consecuencias —como un gobierno limitado— tiene en esta autora una herramienta útil. Sin embargo, hay otras fuentes mejores para el mismo propósito, como los economistas de la Escuela Austriaca, y otros más.

El vacío en las ideas de Ayn Rand

Yo mismo no puedo dejar de estar de acuerdo con muchos de sus razonamientos y emocionarme un poco con sus novelas. Pero no puedo dejar de percibir un vacío, el moral.

Por supuesto, ella tiene una moral en su sistema, Ese componente moral de ser la persona un bien en sí mismo.

Pero ese componente moral no tiene otra fuente que la propia razón, la única fuente posible de conocimiento admisible. Es lo que termina por colocar su gran defensa de la libertad en una defensa del egoísmo individualista que no admite responsabilidad alguna ante otros.

Ayn Rand, mucho me temo, sería uno de los personajes que pasarían de largo a pesar de ver una persona herida en el camino. No sería ella el Buen Samaritano, ni le interesaría serlo.

Contradicción en el individualismo de Ayn Rand

A lo anterior, añado una causa de preocupación con Rand. El sistema y la filosofía misma que ella tanto defiende están en conflicto con el individualismo que ella propone:

• El capitalismo hace surgir cantidad de organizaciones basadas en la colaboración voluntaria.

Esto choca contra su egoísmo extremo. La persona tendría que actuar siempre como un solitario incapaz de entender la necesidad de colaboración, compromisos y ayuda mutua. Su antropología no parece correcta.

• La razón, sólida y objetiva, es sólo una parte de la persona.

En la persoa también existen emociones, sentimientos, intuiciones, fe, expectativas. Sin estos aspectos, la persona sería demasiado unidimensional. Es también un olvido antropológico.

• Coincido con ella en que la persona A no puede tomar a la persona B y dañarla en beneficio de A o de C. Pero que una persona libre sí puede decidir sacrificarse en alguna proporción en beneficio de otros. Quizá sus hijos, u otras personas, según quiera. Es otro olvido antropológico.

No puedo negar mi entusiasmo por muchas de las ideas de Ayn Rand, pero no me cabe duda de que en sus ideas hay un vacío que no está satisfactoriamente lleno. Y que destruye lo que ella defiende con tanto esfuerzo.