Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Necesidad de Moral
Selección de ContraPeso.info
1 diciembre 1997
Sección: ETICA, Sección: AmaYi
Catalogado en:


A un niño se le preguntó quién era Dios. Contestó que es una persona que pasa su tiempo espiando lo que hacemos para ver si nos estamos divirtiendo y, entonces, detener la diversión. A un adulto se le interrogó sobre la utilidad de la Moral y contestó que sirve para que los hombres tengamos relaciones armoniosas entre nosotros.

Ambas son visiones muy limitadas. Ambas son visiones muy populares. Dios es bastante más que un espía aguafiestas. La Moral va mucho más allá de buscar mejorar las relaciones entre los humanos.

¿Por qué obedecer reglas morales? No nos hacemos esta pregunta todos los días, pero la contestación que damos, sin pensarla, dicta nuestras acciones a diario. Por eso conviene conocer las respuestas dadas por Lewis. C. S. Lewis, (1898-1963)  un convencido apologista Cristiano, con dos muy distintas carreras como escritor, una en literatura medieval y del renacimiento.

La otra como autor de ciencia ficción y literatura infantil.  El libro consultado para esta carta fue, Lewis, C. S (1960). MERE CHRISTIANITY. New York. Collier books. 0020869401, Book III Christian Behaviour, I, The three parts of morality, pp 55-59.

El primer paso de Lewis es definir las reglas morales. Ellas son las direcciones para que caminen los hombres. Cada una de las reglas morales está allí para prevenir accidentes, malogros, fricciones, percances, contrariedades y malos funcionamientos.

Por esa característica es que las reglas morales están siempre interfiriendo en nuestra conducta. Existe una buena cantidad de acciones que el hombre parece poder hacer, pero que en la realidad no funcionan bien.

Puesto de otra manera, las reglas morales ponen límites a las acciones humanas. Todo puede hacerse, pero no todo debe hacerse, simplemente porque hay acciones con malas consecuencias.

Después de establecer esa función de las reglas de la Moral, Lewis señala dos formas en las que los hombres podemos fallar.

Una de estas formas sucede cuando los hombres chocan entre sí y se hacen daño.

La otra acontece cuando hay daños internos en los hombres.

Para aclarar esta clasificación, Lewis propone el ejemplo de una flota de barcos que está en viaje. Ese viaje será un éxito, dice, si los barcos no chocan entre sí, ni se estorban en su trayectoria. Hasta aquí es clara la imagen de una flota de barcos que no deben chocar, ni dificultarse la ruta.

Pero hay algo más. Para que el viaje de la flota sea un éxito se requiere también de que cada uno de los barcos en lo individual no sufra descomposturas internas.

Por ejemplo, si el timón de uno de ellos fallara, habría mayores posibilidades de colisión. Las fallas internas de cada barco afectarán la travesía de todos. Estas fallas internas son también parte de la Moral.

Por tanto, el autor afirma que la Moral no sólo se encarga de las relaciones entre los hombres, sino también de lo interno de cada hombre.

En esta época moderna, dice el autor, la gente se preocupa por la primera de esas cosas y se olvida de la otra. Recordamos que la Moral significa llevarnos bien con los demás y tratarlos con justicia.

Olvidamos que la Moral también tiene que ver con nuestra armonía interna. Ese olvido es el que nos hace creer que puede hacerse todo lo que no lastime a otros. Eso es falso, la Moral también está también diseñada para prevenir daños internos.

Es natural ese olvido porque son más visibles las relaciones entre humanos. El punto de Lewis es no olvidar la armonía interna de cada persona.

Lewis insiste en su ejemplo de la flota de barcos. ¿De qué sirve que los barcos tengan instrucciones de no chocar entre sí, si existen barcos cuya capacidad de maniobra está averiada?

¿De qué sirve tener reglas de conducta social si sabemos que dentro de nosotros existen odios, envidias, cobardías, iras y rabias que no nos permitirán respetar esas reglas?

El punto de Lewis es muy claro: hay que poner atención en la moral interna de cada persona. No se trata de dejar de pensar en mejorar las relaciones entre humanos. Se trata de reconocer que esas mejoras dependen en mucho de las intenciones de los individuos.

Por bueno que sea un sistema social, sus resultados dependerán en mucho de la moral interna de cada persona.

Los hombres no pueden hacerse buenos con la mera emisión de una ley y los hombres buenos son necesarios para tener una buena sociedad. Por eso es que debe importar mucho pensar en ese segundo aspecto de la moral, la moral dentro del individuo.

Hay quien cree que si lo que yo hago no lastima a nadie, entonces no hay nada malo en lo que hago.  Lo que está diciendo es en realidad que yo voy a respetar a los demás barcos, pero lo que se hace en mi barco es asunto mío y de nadie más.

Pensar así necesariamente supone que el barco es propiedad personal y única. Sólo si la nave es mía puedo hacer lo que quiera con ella.

Pero, ¿qué pasa si resulta que la nave no es propiedad personal? Si el barco es de otro, si soy sólo un inquilino, la cuestión cambia totalmente. Entonces tendré deberes y obligaciones para el cuidado del barco. Obligaciones y deberes que no tendría si fuera yo el dueño total.

La imagen de la flota sirve a Lewis para introducir un tercer elemento. El primero fue la regulación de las relaciones entre los hombres. El segundo fue la regulación interna de cada hombre.

El tercer elemento es el destino de la flota. ¿A dónde se dirigen los barcos? ¿A dónde vamos los hombres? ¿A qué puerto se dirigen las naves?

Para considerar esto, debe examinarse el impacto de las creencias. Diferentes creencias van a producir diferentes destinos y acciones. Aquí entran en juego las religiones y las afirmaciones que ellas implican. Diferentes afirmaciones significarán diferentes rutas.

Lewis introduce, entonces, una consideración, una Cristiana: cada persona tiene una vida eterna. Ese es nuestro puerto, la vida eterna. Si los hombres no poseyéramos una vida eterna, entonces habría una buena cantidad de cosas por las que no deberíamos preocuparnos.

Pero, si en verdad tenemos una vida eterna, las cosas cambian totalmente. Tendremos que tomar las cosas muy en serio. El asunto es básico y central.

Si los hombres nos pasamos sólo unos años en este mundo y luego morimos desapareciendo en todos sentidos, nuestra visión será muy diferente a la que produce la creencia en una vida eterna.

Con un lenguaje muy ilustrativo, Lewis habla de nuestras imperfecciones. Defectos, como el ser soberbio, enojón o celoso, que tal vez empeoren con los años, lo que sería muy tolerable si la vida fuera sólo de setenta o noventa años.

Pero esos defectos serán un infierno si la vida durara un millón de años. Infinitamente peor en una eternidad.

Si el Cristianismo es verdadero, la palabra exacta y precisa para describir la situación de sufrir eternamente esos defectos es “infierno”. El peor de todos los tormentos, vivir eternamente con esas imperfecciones.

Lo que hace la diferencia entre una mala situación temporal y el Infierno, es la inmortalidad del hombre.

Nos dirigimos a una vida eterna a la que más nos vale llegar sin esas imperfecciones. Y esa diferencia tiene otra repercusión importante, en la política, que de paso señala Lewis. Si los hombres vivieran sólo unos setenta, ochenta, o noventa años, resulta obvio que lo que más importaría sería la sociedad, la civilización o la nación.

Pero si el Cristianismo es verdadero, cada persona es infinitamente más importante que la sociedad, el gobierno, o la nación. Simplemente porque cada persona es eterna.

Con la primera de las partes hay consenso; muy pocos dejarían de cooperar. Los desacuerdos surgen con la segunda y tercera de las partes de la moral. Es en la tercera en la que se encuentran las principales diferencias entre el Cristianismo y las demás religiones.

La colección completa de resúmenes de AmaYi en tres partes, puede encontrarse aquí:

Ideas Económicas

Ideas Políticas

Ideas Culturales

La sección AmaYi de ContraPeso.info fue fundada en septiembre de 1995 y desde entonces publica un resumen mensual de grandes ideas encontradas en diferentes publicaciones.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras