Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Causas Muy Pequeñas
Selección de ContraPeso.info
1 noviembre 1998
Sección: ECONOMIA, Sección: AmaYi
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Llevamos cuatrocientos años de estar dividiendo las cosas para poderlas estudiar. Las dividimos en partes cada vez más pequeñas. Conviene ahora tener otro punto de vista, más global, que vea todos más complejos. Es saludable tener otros planteamientos.

¿Cómo pueden organizarse billones de moléculas para formar una entidad que está viva? ¿Por qué razones las partículas que son simples y que siguen reglas simples producen conductas impredecibles, como los huracanes? Este giro en la perspectiva puede cambiar una buena parte de la dirección de las ciencias actuales. O al menos arrojar más luz sobre nuestro mundo.

El libro consultado para esta carta fue el de Waldrop, M. Mitchell (1992). COMPLEXITY: THE EMERGING SCIENCE AT THE EDGE OF ORDER AND CHAOS. New York. Simon & Schuster. 0671767895., pp. 15-51,145-147, 167, 294, 319.

Por ejemplo, la teoría económica clásica nos habla de estabilidad y de equilibrio. Estamos muy acostumbrados a pensar así y rechazar ideas de inestabilidades y de cambios.

Pero, se quiera o no, todos los días vemos que el mercado es inestable y está lleno de movimientos y de sorpresas.

Lo que ofrece el punto de vista de la ciencia de la Complejidad es poder analizar esta realidad por otra vía.

Es el camino de los retornos crecientes y que significa algo así como la fundación de una nueva ciencia. La teoría económica clásica no describe la irracionalidad, ni el desorden en la conducta real de los humanos.

Vamos a un nivel pequeño, al nivel molecular. En este plano, todos los seres vivos son asombrosamente iguales, no hay diferencias entre ellos.

Pero, una mutación insignificante produce enormes cambios y modificaciones en el todo.

Más aún, esos cambios pueden dar como resultado en el tiempo, una ballena, o una amiba. Los átomos y las moléculas actúan entre sí en grandes números, donde diminutas diferencias iniciales van a producir grandes efectos posteriores.

Puesto de otra manera, cambios pequeños producen grandes efectos, en verdad enormes. Si esa forma de pensar la llevamos a la economía, nuestra perspectiva va a cambiar mucho.

La economía ya no va a ser una máquina, ni algo que tiende al equilibrio. La economía va a ser un organismo vivo y eso significa un organismo complejo y espontáneo.

La economía es un sistema que se organiza a sí mismo. Las estructuras del mercado se arman de manera natural y espontánea, alrededor de cosas como la demanda de bienes y servicios.

Esa organización depende de refuerzos propios, es decir, de la tendencia a magnificar los efectos de pequeños cambios si se dan las circunstancias adecuadas. Los cambios pequeños no desaparecen, al contrario, tienen grandes consecuencias.

Eso es lo que se llama retroalimentación positiva, que es la condición del cambio y de la vida misma. Son los rendimientos crecientes, los retornos crecientes. Igual que unos pequeños e insignificantes vientos tropicales se autoalimentan y forman al final terribles huracanes.

Igual que una ínfima elevación de la temperatura del océano produce lluvias torrenciales y grandes inundaciones.

En la economía, hay ese mismo efecto. Por ejemplo, un detalle minúsculo sucedido hace varias decenas de años dictó el orden del teclado de millones de computadoras hoy.

El teclado QWERTY, llamado así por las primeras letras de su primera línea, fue creado para hacer más lento el tecleado de máquinas de escribir cuyas varillas se atoraban.

Igualmente, el predominio de la tecnología de video VHS sobre la Beta, fue causado por pequeñas circunstancias.

Lo mismo que el desarrollo del motor de combustión interna, cuyo impulso inicial fue accidental, pero creó tal cantidad anexa de desarrollos que se quedó como una tecnología amarrada (locked-in).

En una escuela tradicional de pensamiento económico, se hubiera dicho que al final sería la mejor tecnología la que se habría adoptado. La realidad contradice la teoría.

Nos estamos quedando con los desarrollos que de alguna manera se amarran y cuyo amarre depende de causas pequeñas, sucesos irrelevantes que tienen consecuencias enormes.

Esta es una nueva visión de la economía. Parte de su inspiración en la biología, con esos seres que están vivos y formados por moléculas iguales a todas, pero en las que pequeñas causas producen consecuencias impredecibles.

Es una nueva visión de la economía que está focalizada en los seres humanos, donde siempre hay cambios, modificaciones y alteraciones. Es un sistema altamente complejo, en cambio continuo que puede ser explicado, pero que no puede ser pronosticado.

Nuestro mundo puede organizarse de acuerdo a un sinfín de patrones o formas. Si esos patrones son productos de accidentes, de factores circunstanciales, simplemente se hace imposible la labor de pronóstico.

En el mundo real, los resultados son la consecuencia de acumulaciones graduales de pequeños eventos que son magnificados por la retroalimentación positiva.

Estas formas de pensar que están en proceso de formalización tienen grandes posibles repercusiones. Por ejemplo, si pequeños sucesos casuales, sobre los que no existe dominio son los que amarran un cierto escenario como su consecuencia, entonces hay una sorprendente conclusión.

El resultado final de esos sucesos no nos va a dar el mejor de los mundos posibles. Y esto contradice la noción de que el mercado libre crea la mejor de todas las posibles situaciones.

Por otro lado, la extrema complejidad de la economía hace imposible que ella puede ser manejada de manera centralizada.

Simplemente es imposible manejar algo tan complicado en donde algunos detalles de la regulación estatal pueden producir efectos contrarios a los deseados.

La economía es un gran ejemplo de los sistemas complejos y que tienen capacidad de adaptación. Iguales son el cerebro, los sistemas inmunológicos, los partidos políticos, los sindicatos y las asociaciones patronales.

Esos sistemas con esas características tienen ciertas propiedades.

Primero, sus agentes actúan en paralelo. Por ejemplo, en la economía, las personas actuamos en un medio ambiente que es producido por la interacción de otras personas y reaccionamos ante lo que ellas hacen, para hacer que el ambiente nunca sea fijo y estable, sino creado por la competencia y la colaboración.

Segundo, los agentes individuales forman grupos y crean así agentes de otro tipo. Al igual que las células forman tejidos, los humanos formamos empresas, partidos, clubes. Los agentes están en constante revisión y rearreglo de sus grupos al ir acumulando experiencia.

Tercero, los agentes que forman el sistema tienen capacidad de anticipar el futuro y reaccionan de cierta manera al enfrentar la situación esperada.

Cuarto, los agentes tienen y crean nichos que los agentes se adaptan para explotar.

Quinto, los agentes están siempre en movimiento, transición o cambio. En el momento que lo dejen de estar, mueren.

Y estos sistemas tienen un espacio gigantesco de posibilidades, tan grande que no es siquiera posible computarlo. Por tanto, no puede jamás encontrarse la mejor solución y todo lo que puede hacerse es evolucionar para mejorar, pero no para ser perfecto.

Al final, el autor hace comentarios sobre los principios morales. La ética y las religiones proveen una manera de estructurar la conducta humana de manera que la sociedad funcione.

Si se abandonaran esas reglas, no sabríamos qué otras seguir. Las reglas que hacen que la sociedad trabaje mejor se mantienen y se propagan al futuro, dentro de un proceso evolutivo en el que siempre se hacen experimentos.

La colección completa de resúmenes de AmaYi en tres partes, puede encontrarse aquí:

Ideas Económicas

Ideas Políticas

Ideas Culturales

La sección AmaYi de ContraPeso.info fue fundada en septiembre de 1995 y desde entonces publica un resumen mensual de grandes ideas encontradas en diferentes publicaciones.



1 comentario en “Causas Muy Pequeñas”
  1. Imposible Planear Centralmente | Contrapeso




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