Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
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Selección de ContraPeso.info
1 julio 2001
Sección: LIBERTAD CULTURAL, Sección: AmaYi
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El tema de la libertad de expresión ya ha sido tratado en cartas anteriores de Ama-Yi®. Conviene revisar el tema de nuevo y al mismo tiempo descubrir, quizá para muchos, a dos de los más grandes defensores de los ideales republicanos y de la libertad. Y es que simplemente la libertad de expresión es compañera inseparable del resto de las libertades ciudadanas. Además, resulta enteramente comprensible que quien escribe en defensa de la libertad sea el más arduo defensor de la libertad de pensar y de escribir.

El  libro consultado para esta carta fue Trenchard, John, Gordon, Thomas (1995). CATO’S LETTERS, OR, ESSAYS ON LIBERTY, CIVIL AND RELIGIOUS, AND OTHER IMPORTANT SUBJECTS VOL 1. (Ronald Hamowy). Indianapolis, Ind. Liberty Fund. 0865971285, letter 15, Of Freedom of Speech: That the same is inseparable from publick Liberty, pp 110-117.

Esta obra, de dos volúmenes, resulta en extremo interesante para quien desee profundizar en estos temas. Las conocidas como Cartas de Catón aparecieron por primera vez en el London Journal a finales de 1720, un periódico de oposición que en esos artículos atacó al gobierno británico en una variedad de tópicos.

Las Cartas fueron publicadas durante un período de tres años cobrando sus autores una gran fama al tratar temas sobre la naturaleza de la política y los límites del gobierno. Ellos usaron el nombre de Catón el Joven, un opositor de Julio César, por ser símbolo de la defensa de la libertad y de la vocación republicana.

La carta en cuestión, fechada el 4 de febrero de 1720, inicia afirmando que sin libertad de pensamiento no puede existir el conocimiento; al mismo tiempo, sin libertad de expresión no puede haber libertad pública.

La libertad es un derecho de cada persona, de todas las personas mientras no se afecte ese mismo derecho en otros. La afectación del derecho a la libertad en otros es el único límite que tiene la libertad personal de uno.

Además, hay una relación entre las libertades y los derechos. La libertad de expresión y de pensamiento es igualmente necesaria que la seguridad de las propiedades personales.

Si no se goza de libertad de expresión difícilmente se podrá hablar de respeto a la propiedad privada.

La gran idea de los autores es confirmar la vinculación entre la libertad de palabra y el resto de los derechos de las personas: donde la persona no puede decir lo que quiere tampoco podrá  decir que sus propiedades están seguras.

Si una persona no puede decir que su boca es suya tampoco podrá decir que algo es suyo. Si alguien quiere retirar la libertad a los ciudadanos, lo primero que hace es anular la libertad de expresión.

Es obvio, por tanto, que los autores consideran a la libertad de expresión un derecho central y básico, de enorme importancia. Sobre esta base, comienzan ellos una serie de reflexiones sin duda influidas por su papel como periodistas.

Por principio de cuentas, es correcto y adecuado que los ciudadanos hablen bien de sus gobernantes; esto es, si los gobernantes merecen que se hable bien de ellos. Solamente dentro de una tiranía el gobernante goza del privilegio de cometer actos indebidos sin que ello sea sabido por los ciudadanos.

La prueba de que un ciudadano es libre, entonces, está en el grado de libertad con el que habla, especialmente de sus gobernantes.

Para entender mejor esto, los autores hablan del gobierno. La administración de un gobierno es sencilla de entender, se trata nada más de la función que realizan las personas que tienen una responsabilidad delegada por parte del ciudadano, que es el atender los asuntos y los intereses de las personas.

Esto es muy importante para la sociedad y por eso debe examinarse públicamente el desempeño de los gobernantes. Un buen gobernante no tiene temor de que su administración sea examinada públicamente; son los malos gobernantes quienes no desean que se examine su desempeño.

En otras palabras, el gobierno realiza una labor en extremo importante; la autoridad es la delegada del ciudadano para cuidar sus intereses y persona.

El escrutinio público de esta función es vital para la salud de la sociedad y ese escrutinio sólo puede hacerse con la libertad de expresión; los ciudadanos hablan bien o mal de los gobernantes, según sus opiniones personales.

El gobierno tiene asignada una función en extremo importante para todos los ciudadanos. Por esta importancia es que es en extremo conveniente que el desempeño de los gobernantes sea examinado públicamente.

Debe ser claro que los autores establecen una relación directa entre un buen gobierno y la libertad de expresión; esta libertad es síntoma y efecto de buenos gobernantes. Y la causa es natural.

Quien tiene culpas, quien ha cometido actos indebidos, tiene miedo de la libertad de palabra, pues ella expone a la luz pública lo malo y equivocado de su gobierno.

Y lo contrario es cierto, pues los buenos gobernantes siempre han respetado y promovido la libertad de expresión; estos buenos gobernantes saben que las buenas decisiones y los hombres honestos pueden defenderse sin temor.

Más aún, la libertad de expresión tiene un efecto benéfico. Gracias a la libertad de expresión pueden descubrirse y combatirse las malas acciones de un gobierno.

El mecanismo es sencillo; las buenas y las malas acciones de un gobierno deben conocerse, pues las buenas serán aplaudidas y las deshonestas y perniciosas serán conocidas y por ello reprobadas.

La gran ventaja de la libertad de expresión es la posibilidad de descubrir actos indebidos del gobernante. Es decir, la libertad de expresión es una herramienta para el control del gobernante, quien sabe que sus actos serán examinados públicamente.

Para los autores es claro que la libertad de expresión es la gran defensora de la libertad del ciudadano. Una no puede vivir sin la otra, ambas prosperan o fallecen juntas y unidas. No sorprende que la libertad de expresión sea lo más temido por quien tiene ambiciones de opresión y poder desequilibrado.

Además, la libertad tiene un efecto positivo; ella produce grandes y excelentes escritores, y sabios hombres de ciencia y genio. La libertad de expresión hace posible el uso de las cualidades y talentos de las personas; es un incentivo al aprovechamiento de capacidades y habilidades que quedarían desaprovechadas en un régimen tiránico.

Dentro de una tiranía, ella usurpa el lugar de la igualdad que es el alma de la libertad; así se destruyen los valores públicos.

Ante un poder injusto y desequilibrado, las mentes de los ciudadanos tienen miedo y terror, sucumben a todo tipo de bajezas y de servilismos; se tornan sicofantes, calumniadores, delatores y traicioneros en su ciega sumisión al poder, pues estos son los únicos medios de sobrevivencia y seguridad dentro de una tiranía. Si acaso abre un hombre su boca no es para otra cosa que elogiar al poderoso.

La libertad de expresión es, por tanto, no únicamente un medio de controlar al gobernante. La libertad de expresión es también una herramienta que genera un mejor uso de los talentos de los ciudadanos; donde hay libertad de palabra habrá más progreso y avances.

Donde existe libertad de pensamiento se obtiene lo mejor de los hombres. Donde ella no existe, allí los hombres caen en bajezas y vicios, y sus talentos se desaprovechan.

Reconocer al gobernante tiránico es tarea sencilla viendo si él se queja de la libertad de expresión y de las acciones de la prensa. El gobernante opresor siempre trata de restringir y limitar el ejercicio de la libertad de expresión; y no repara en medios para hacerlo.

Así, se han castigado con violencia a quienes escriben, se han quemado sus libros. Con esto muestran los tiranos el gran temor que sienten y la alarma que les causa la libertad, su enemiga.

En pocas palabras, la libertad de expresión es importante, muy importante. Su preservación es una cuestión vital para todo aquel que en verdad ame la libertad.

La colección completa de resúmenes de AmaYi en tres partes, puede encontrarse aquí:

Ideas Económicas

Ideas Políticas

Ideas Culturales

La sección AmaYi de ContraPeso.info fue fundada en septiembre de 1995 y desde entonces publica un resumen mensual de grandes ideas encontradas en diferentes publicaciones.





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