Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Barroquismo Fiscal
Eduardo García Gaspar
18 diciembre 2002
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Aunque no lo he podido comprobar con total firmeza por haber sido reportado someramente, doy por buena la información de que las disposiciones fiscales recientes contemplan un impuesto al cine.

Concretamente, se ha dispuesto que todos los que vamos al cine pagaremos una cantidad adicional de un peso para formar un fondo que vaya a fomentar las producciones de películas mexicanas.

Será difícil que se decrete otra tontería mayor que ésta… no, retiro lo dicho, sí son capaces de hacer cosas peores.

Echemos una segunda opinión sobre esta gema intelectual de nuestros legisladores.

El cine elevará sus precios en un peso. Usted me dirá que esa cantidad no es mucho y que pasará sin notarse en el bolsillo. Puede ser para algunas personas, pero el hecho es que cada uno de nosotros tendrá un peso menos en el bolsillo por cada vez que vayamos al cine.

Quince películas al año, por ejemplo, serán quince pesos menos que gastar o ahorrar. Quizá esos pesos los íbamos a gastar en refrescos, en cervezas, en lo que sea.

El hecho es que tendremos unos pesos menos que de no ser por ese impuesto van a ir a parar a las manos de productores de películas que quizá nunca veremos. Eso es algo verdaderamente injusto.

Los pesos que íbamos a gastar según nuestros propios gustos nos los quita la autoridad para dárselos a personas que harán películas que quizá jamás iremos a ver. Lo menos que puede decirse de eso es que es injusto, al mismo tiempo que realmente tonto.

¿Por qué dar esos pesos para fomentar el cine nacional? Hay otras actividades que pueden merecer esos fomentos, por ejemplo, los escritores, los pintores, los escultores, los arquitectos. Hay mil actividades que pueden juzgarse con méritos para recibir ayudas.

¿Qué han hecho los productores de filmes como para merecer que el resto de los mexicanos les regalemos nuestro dinero bajo la amenaza del uso de la fuerza por parte del gobierno?

Eso se llama robo en el rancho, auténtico y real robo, pues en lugar de gastar yo mi dinero en lo que quiera se me obliga a colaborar por la fuerza en la realización de películas que quizá jamás vea, con argumentos que no me agraden y actuaciones que me parezcan malas.

Ahora lo importante no es el detalle de esa ridícula medida fiscal, sino la mente que la creó. Una mente, creo yo, por la que Freud pagaría para tener el privilegio de analizar.

Me parece razonable pensar que quien crea una disposición de ese tipo tiene una imaginación ante la cual el barroco más recargado puede aparecer como un estilo en extremo sencillo.

Es decir, alguien que quiere hacer complicadas a las cosas y que cuanto más complicadas sean, él pensará que son mejores. Esto explica, sin duda, las disposiciones fiscales de excepción, como la de las revistas a las que se les aplicará el IVA excepto si tratan temas culturales y de política.

Una mente barroca, de ese tipo, es capaz de crear las más alocadas disposiciones en los lenguajes menos comprensibles y dictaminar impuestos tan famosos como los que impuestos de acuerdo al número de ventanas de las casas y a los metros de frente a la calle. Igual crearía impuestos a la posesión de quemadores de discos y de CDs de computadora.

Todo es posible en esa mentalidad churrigueresca, estrambótica, estrafalaria y desviada.

La otra cualidad de las mentes que crean las disposiciones fiscales mexicanas es una total incapacidad de ver más allá de sus narices y entender los efectos que sus medidas pueden tener.

También, desde luego, en esas mentes hay una buena dosis de sentido mesiánico, es decir, creen ser salvadores del mundo. Sin duda se ven a sí mismos como luchadores sociales, abanderados de las más nobles causas y redentores de cuanto mal padecemos, lo que produce legislaciones llenas de excepciones a favor de las organizaciones que más influencia tienen en los legisladores.

Por mi parte se me ocurre pensar en un impuesto adicional que podría ser el mejor de todos los impuestos concebidos en México. Vamos organizándonos los mexicanos para aportar unos buenos pesos por familia y con esos fondos mandar de vacaciones a quienes emiten regulaciones fiscales.

Unas vacaciones de varios años, todo pagado para esas personas y contratemos a personas que sí saben de impuestos y sí saben hacer leyes. Yo ya estoy dispuesto a pagar lo que me digan con tal de hacer esto.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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