Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Diálogo en Familia
Eduardo García Gaspar
6 diciembre 2002
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Todo empezó en una cena con varias personas a la que habían sido invitados dos distinguidos personajes españoles que visitaban nuestro país parar dar una serie de conferencias acerca de la necesidad de una nueva forma de entender a la Economía.

Durante la cena uno de los asistentes narró que en alguna de las clases que él dio le impresionó mucho el hecho de que uno de sus alumnos dijo no saber qué era el comunismo ni tener idea alguna acerca del Muro de Berlín.

Si ese alumno tiene ahora 20 años, la caída del Muro sucedió cuando él no llegaba a los 10 años. Este hecho, nos hizo pensar en una causa de la ignorancia del alumno, para quien obviamente un suceso político a esa edad no podía dejar una huella recordable.

Aún así, la falta de conocimiento de algo tan notable debía ser explicada y, desde luego, culpamos al sistema de educación que había permitido que un alumno estuviera en él sin saber esas cosas.

Era algo digno de llamar la atención que mostraba a un sistema educativo de muy escasa calidad. Claro que no podía de dejarse culpar al alumno por su falta de interés, su falta de lectura y su falta de curiosidad.

Tantas faltas que le hacían vivir en un mundo del que sabía muy poco, lo que haría de su vida algo de muy escaso valor para él y para el resto de la humanidad.

Pero, concluimos también, que había otra causa en extremo importante, la de su familia, concretamente, sus padres debían ser incluidos entre los culpables de tal ignorancia. Sí, la familia, los padres eran parte de la culpa. Sin duda la mayor parte de la culpa era de ellos.

La razón es sencilla, pues la familia es la institución educativa de mayor importancia. Si ella falla, no hay manera de que sea sustituida por la escuela.

En otras palabras, las escuelas son la parte accesoria de la instrucción y la familia es la porción esencial de la educación que reciben los niños y jóvenes. La familia es una transmisora de conocimientos, desde luego, pero sobre todo de ideas, que es lo más importante de nuestra vida.

Si en la familia de ese alumno jamás se habló del Muro de Berlín, del Comunismo, ni de otros sucesos e ideas, el niño tendrá vacíos en su mente que permanecerán así, como huecos mentales o serán llenados por conceptos que flotan en la sociedad.

Saber lo que fue el Muro, por ejemplo, es algo que puede ser con cierta sencillez remediado, pero llenar vacíos de ideas es una labor en extremo más difícil.

Me explico. Las ideas de lo bueno y de lo malo tienen su origen en la casa, en lo que los padres hablan y en lo que ellos dan de ejemplo. Esa educación es la más valiosa parte del desarrollo humano porque es la que forma las ideas de la persona y las ideas son las que orientan el desarrollo personal para el bien y para el mal.

Cuando esa educación en casa es incompleta, lo que de allí sale es un ser igualmente incompleto en sus ideas y por eso incapaz de decidir con racionalidad midiendo las consecuencias de sus actos.

No creo que los padres tengan necesidad de tener profundos conocimientos de ética, ni una capacidad extraordinaria para exponer valores y virtudes al estilo de un doctor en Teología.

La educación a los hijos se da en los pequeños detalles, como la puntualidad, el devolver el dinero encontrado, el no aceptar corrupción, el ir a servicios religiosos y una multitud de realidades cotidianas como el trabajo, el ahorro, el cumplimiento de los deberes, la ayuda a los demás y mil acciones más.

Las escuelas podrán dar conocimientos sobre cosas que muchos padres ignoran, como las leyes de la Termodinámica o la aplicación de estadística no paramétrica.

Pero es la familia la institución educativa que crea el contenido de los espacios morales de las personas, las ideas y los valores que servirán para tomar las más importantes decisiones de la vida. La familia es la responsable de transmitir esos valores que frenan la irresponsabilidad y guían hacia lo bueno.

Y, mucho me temo que no hay un sustituto para esa función. Podemos, por tanto, concluir que aquello en lo que la familia falle en este sentido producirá una generación de personas escasamente preparadas para enfrentar un mundo libre en el que se toman decisiones con criterios que superan en mucho a las consideraciones técnicas. Quizá sea éste el mayor problema actual.

ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.


1 comentario en “Diálogo en Familia”
  1. marisa Dijo:

    ABURRIDO!!!!!!!! lo siento pero no es lo que yo buscaba :p





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