Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Futuro Afecta el Presente
Eduardo García Gaspar
26 septiembre 2002
Sección: PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Vayamos nada más a lo sucedido este mes y reportado por los medios de inmediato. No hagamos caso de nada más y centremos nuestra atención en esos sucesos del jueves.

Un pequeño resumen de esos acontecimientos no sobra. La bolsa mexicana bajó en serio, el peso perdió más de diez por ciento y hubo reuniones especiales de las autoridades económicas.

Ésa es la punta del iceberg, una especie de termómetro que indica fiebre en el paciente… hay algo que no está bien y sus síntomas son obvios para todos.

Ahora vayamos de los síntomas a las causas y ver qué es lo que sucede en el fondo. Obviamente nos enfrentamos a una situación compleja de causas múltiples.

Desde luego cuenta mucho la debilidad de la economía de nuestros vecinos a la que estamos muy ligados, lo queramos o no.

También en el terreno de variables del exterior, una situación importante es el conflicto con Irak, el que tiene claros signos de volverse bélico.

A esto se suman las situaciones de Argentina y de Brasil, donde el populista Lula pinta como el ganador en la carrera hacia la presidencia, con el resultado de que no saben qué es lo que hará Lula una vez en el mando de su país.

En México hay otras causas, como el empantanamiento de las negociaciones para reformas legales de consideración y necesarias, además del agravamiento en la situación sindical de PEMEX y los impactos inflacionarios de la caída del peso.

En pocas palabras, la situación es muy delicada para México, por razones internas y externas. Ahora, si usted me acompaña, vayamos a un nivel aún más profundo. Ya vimos los síntomas, como las caídas de las bolsas, y ya vimos las causas inmediatas, como el miedo ante un conflicto laboral petrolero en México.

Lo que nos falta es conocer el mecanismo por el que una situación determinada, como el atorón en las negociaciones en México, causa efectos como la pérdida de valor del peso.

Este es un ejercicio detectivesco, de inteligencia dirigida a encontrar comunes denominadores entre los sucesos. En otras palabras lo que hay que ver es lo que tienen de parecido el conflicto con Irak, la elección de Lula, el Pemexgate, el empantanamiento político mexicano y el resto de los acontecimientos.

En esta segunda opinión le digo que ese común denominador es el efecto que esos sucesos tienen en la confianza de las personas.

La confianza es quizá la más grande fuerza que tiene una sociedad para progresar, es una especie de requisito obligado para crecer. El atorón de las fuerzas políticas mexicanas crea incertidumbre sobre el futuro y llama a la inacción.

El mismo efecto producen el temor de que el sindicato petrolero se torne violento e irracional, el miedo de que se dé una guerra con Irak, el sobrecogimiento de lo que Lula pueda hacer cuando llegue al poder, el espanto de los efectos que en la inflación mexicana tenga la caía del valor de la moneda.

Lo contrario de confianza y de certidumbre es el temor y la incertidumbre. Somos personas que quieren vivir en una razonable tranquilidad y certeza, porque eso nos da seguridad.

No es esto algo nuevo. Maquiavelo, por ejemplo, decía que sólo quien tiene certeza de que el gobernante no confisque sus propiedades tiene la disposición de hacer mejoras en su casa y educar a sus hijos.

La confianza está íntimamente relacionada con el tiempo e implica creer que el futuro tiene un mínimo de riesgos, pero cuando esa creencia en un futuro cierto disminuye, el presente se torna un momento difícil.

Puesto de otra forma, el futuro altera el presente más que el pasado, lo que puede sonar a paradoja, pero es verdad.

Lo que le propongo a usted es, por tanto, cambiar su perspectiva y deshacernos de la idea de que el pasado afecta al presente. Lo que le digo es que el futuro tiene una influencia sobre el presenta mayor a la que ejerce el pasado.

Nuestras acciones están más guiadas por nuestras creencias acerca del futuro que por lo sucedido en el pasado.

Y es que nuestras acciones ahora serían muy diferentes si viéramos que en el gobierno nuestro se negocian bien las reformas legales y si el sindicato petrolero se muestra razonable. Lo queramos o no, somos animales orientados hacia el futuro.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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