Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Factores de Credibilidad
Eduardo García Gaspar
29 abril 2002
Sección: DIPLOMACIA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


El asunto de Castro y su repentina salida de la cumbre de la ONU efectuada en Monterrey hace poco tiene una naturaleza que la hace una tentación irresistible para, sobre ella, arrojar una segunda opinión.

Usted sabe, como decía Oscar Wilde, “Lo puedo resistir todo menos las tentaciones”. La cuestión está más o menos así.

Hay una reunión mundial de la ONU en México, más cuestión de escenografía que de fondo, y que es reflector seguro sobre los asistentes.

Muchos medios de muchos países van a cubrir el evento, especialmente los mexicanos y latinoamericanos. Este evento es previo a otro en Europa en el que se hacen votaciones acerca del respeto a los derechos humanos en diversos países en los que se cree que puede haber violaciones de esos derechos.

Castro, al menos en un principio, no asegura su llegada al evento de Monterrey, pero llega y como todos, hace su discurso, más o menos el mismo que, me dicen, ha repetido en foros similares desde hace ya algún tiempo.

Pero a este discurso le añade un cierre brusco, que es una salida obligada del evento, de manera inesperada y cuya razón no revela, creando con eso una irresistible tentación para los medios, especialmente los mexicanos, que sucumben totalmente a esa tentación, la de especular.

Y esas especulaciones echan leña a la lumbre para engendrar una serie de teorías que apuntan a la presión que México ejerció sobre Castro para que no se cruzara el dictador con el presidente americano y el asunto sigue creciendo con un editorial en Granma, el periódico cubano, el que se ataca al ministro mexicano de relaciones exteriores.

Dentro del país, los izquierdistas se rasgan las vestiduras y llueve sobre Castañeda.

Se habla de un gran deterioro de las relaciones entre Cuba y México y salen a la superficie declaraciones sobre la guerrilla en los años 70, cuando México y Cuba estaban de luna de miel, tanto que México apoyaba a las guerrillas de otros países y a Cuba, su patrocinador, siempre que Cuba no iniciara guerrillas en las latitudes mexicanas.

Conviene echarle un ojo a los factores de credibilidad que tiene Castro en este asunto.

Usted sabe, el emisor de un mensaje es de suma importancia para evaluar la calidad del mensaje. Si alguien habla sobre política monetaria, el mensaje será poco creíble si se trata de una cantante que debe su éxito a la generosidad con la que muestra sus encantos naturales.

Veamos los factores de credibilidad de Castro. Granma es el periódico oficial de Cuba, una fuente de información de extraordinaria objetividad y de gran reputación mundial por la calidad de sus notas y reportajes, siempre independientes, libres e imparciales, que rivaliza con el London Times, The Economist y otras publicaciones de enorme calidad.

Granma es un periódico con reporteros pagados por los suscriptores voluntarios a ese periódico y que lo han seleccionado entre la gran variedad de medios escritos que existen en Cuba.

Castro, por su parte, es uno de los campeones mundiales de la democracia, líder de las causas de la libertad política y de expresión, que se ha mantenido en el poder gracias a numerosas elecciones muy reñidas entre los muy diversos partidos políticos que existen en Cuba.

En esa isla es común ver la publicidad de esa variedad de partidos, cuyas batallas democráticas son legendarias en el mundo.

Junto con Suiza, Suecia y otros países, Cuba es evaluada como un país modelo, de alto respeto a los derechos humanos, con cárceles que son famosas por su trato humanitario y que los noruegos han copiado. La televisión cubana es diversa, con canales de todo el mundo, en los que se debaten ideas políticas y económicas de todos los signos.

Todos esos factores de credibilidad hacen que sea altamente creíble la historia de Castro, pues él la ha revelado con lujo de detalles y pruebas, de manera discreta, juiciosa y moderada, sin querer llamar la atención indebidamente, y sin la intención de armar escándalo ni alboroto alguno.

El gran respeto que Castro ha mostrado por la libertad de expresión en su país es prueba absoluta de que su credibilidad no pueda ser puesta en duda.

Además, Castro no necesita de enemigos reales o ficticios para mantenerse en el poder, pues su poder es legítimo, fundado en elecciones periódicas y con poderes judicial y legislativo, totalmente independientes que no siguen los mandatos del mismo Castro.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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