Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Fuera el fuero
Eduardo García Gaspar
11 octubre 2002
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Tener fuero es un privilegio de algunos políticos y en esencia se trata de una protección que esas personas tienen para evitar que les sea aplicada la ley que rige para los demás ciudadanos normales.

En esencia es eso: usted que es ciudadano normal, va a ser sujeto de las leyes como cualquier persona, pero esos servidores públicos están por encima de esa ley aplicable a todos.

La situación tiene su humor involuntario, mismo que no reconocemos porque estamos acostumbrados y a fuerza de escuchar eso del fuero, uno se vuelve inmune a lo que en realidad es, un privilegio que impide la aplicación de la ley a ciertas personas.

Si vemos el asunto tratando de encontrar la razón de esa extraña excepción, la única posibilidad es la de partir de la idea que hace de la función pública algo más importante que el resto de las actividades.

En otras palabras, cualquiera que quiera defender la existencia del fuero para las personas que ejercen algunas funciones públicas tienen que usar el argumento de que esa función pública es más trascendental que el resto de las funciones que hace el resto de los ciudadanos.

Puesto de manera directa, es más importante la función de un diputado o de un senador que la función que usted hace. Lo que hace surgir la pregunta obvia.

¿Es en realidad más importante lo que hacen los diputados y senadores que lo que hacen los ciudadanos normales? Muchas dudas surgen cuando se hace esa pregunta.

Con facilidad puede alegarse que no, que hay trabajos de mayor importancia realizados por los ciudadanos. Por ejemplo, el médico director de un hospital que tiene a su cargo la vida de los pacientes allí atendidos. Si retirásemos a esa persona de ese puesto, podría pensarse que los pacientes elevarían su riesgo.

Los más grandes administradores de las empresas mayores toman decisiones de gran trascendencia, en lo individual, con responsabilidad personal clara.

Fácilmente puede decirse que esos administradores son más importantes que diputados y senadores que no deciden nada por ellos mismos en lo individual, pues su voto personal es relativo al número de ellos que exista.

El voto de un diputado vale uno entre quinientos, pero el voto del director general pueda valer uno entre diez si es que tiene un consejo activo con diez miembros.

Un periodista que revela información sobre algún escándalo político, el director de un medio informativo, un supervisor de una planta nuclear, un controlador de vuelos y otros más son ejemplos de actividades ciudadanas realmente vitales, en las que cuentan las decisiones personales directas, sin votos de por medio… pero ellos no tienen fuero y por eso se les aplica la ley sin excepción.

En cambio, esos servidores públicos con fuero tienen una protección extra y la ley no aplica a ellos sin mediar el proceso del desafuero. Como que no tiene mucho sentido que eso suceda.

Quite usted a un diputado o a un senador ahora mismo y en esas cámaras no sucede nada grave… es más no sucede nada en absoluto, seguirían igual.

Pero quite usted al director general de una empresa, al médico que tiene en sus manos la vida de varios pacientes, al controlador de vuelos y verá que existen trastornos reales y serios. Por eso le digo, en esta segunda opinión, que el fuero no tiene mucho fundamento, ni razones reales justificables.

Es más bien una especie de champú de cariño que los servidores públicos se dan a si mismos queriendo creerse ellos más importantes que el resto de las personas. Es una cuestión humana y comprensible el querer verse a sí mismo como alguien importante, más que el resto.

Pero en verdad no hay gran fundamento en esto del fuero. Piense usted en lo que sucede si se retiraran tres diputados de la cámara. Nada, absolutamente nada,

Tan es cierto eso que sus faltas a las sesiones son hábito. Pero piense usted qué le pasa a la familia de alguien que es acusado de algún delito y se le persigue. El sufrimiento familiar es enorme, mayor que el efecto del retiro de un diputado de la cámara.

Peor aún, el fuero es un incentivo a conductas ilegales porque esos servidores públicos van a sentirse más protegidos que el resto… y este efecto colateral no puede ser negado.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Fuera el fuero”
  1. janett Dijo:

    En realidad me parece que tienen una idea muy corta acerca de lo que es el fuero.Yo como estudiante de derecho eh estudiado algo acerca de ello y en realidad no es un privilegio de politicos y tampoco estan exentos de que se les aplique la ley como tal. mas bien yo diria que es una proteccion referente al cargo publico que tienen.NOTA DEL EDITOR: cierto, pero en la realidad se usa para frenar la aplicación de leyes comunes al resto.





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