Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Historia Sin Fin
Eduardo García Gaspar
11 abril 2002
Sección: CRIMEN, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La captura de uno de los Arellano Félix hace relativamente poco fue sido considerada un golpe duro al narcotráfico. Tanto que hasta Bush mandó felicitar a la administración de Fox.

Desde luego esta es una acción importante y una victoria para las leyes existentes de los dos países. Pero hay bastante más de fondo en el asunto que la realización de arrestos y el decomiso de drogas.

Una segunda opinión no caerá mal en este tema.

Y lo primero que debemos revisar es la experiencia que conocemos, formal e informal, que se tiene cuando algo se prohibe, por ejemplo las bebidas fuertes. Lo que sabemos por experiencia es que al vedar el consumo de algo se crean dos incentivos.

Un estímulo va al consumidor de la sustancia prohibida, bajo un mecanismo muy sencillo y humano, lo que está proscrito tiene en sí mismo un atractivo especial.

El segundo estímulo es el más interesante. La prohibición de una sustancia como el alcohol crea una oportunidad de negocio inmejorable para su productor y su distribuidor, pues eleva el precio de venta de la sustancia y con ello el potencial de ganancia se torna extraordinario.

En el caso de las drogas el potencial de utilidades es aún más grande que el de las bebidas fuertes, al menos en teoría, pues las drogas son adictivas.

El impacto de este mecanismo es absoluto y predice que la lucha contra las drogas nunca va a ganarse, nunca. Eso es muy sencillo de ver.

Los arrestos de los grandes jefes de las grandes bandas de narcotraficantes representan sólo castigos a delincuentes que han violado las leyes. Su impacto no va más allá de ser eventos que producen cambios dentro y entre las organizaciones dedicadas a la producción y distribución de las drogas.

O, puesto de otra manera, los arrestos de esos delincuentes producen huecos en las posiciones de esas organizaciones, pero no retiran la oportunidad del negocio.

Mucho me temo que la única forma de atacar de fondo al narcotráfico es la anulación de la oportunidad del negocio, lo que nos lleva obligadamente a la despenalización de ese comercio. Sí, a dejar que esas sustancias, su producción y distribución no constituya un delito.

Mientras eso no se haga, estaremos sufriendo las consecuencias negativas de la realidad actual. Y esas consecuencias son terribles.

Seguiremos bombeando millones de dólares a las organizaciones clandestinas, lo que significa darles poderes impresionantes para corromper a las autoridades y adentrarse en los gobiernos y empresas, además de financiar su entrada a otros negocios ilegales, por no mencionar la ayuda financiera al terrorismo.

Seguiremos viendo a ciudadanos comunes violando la ley y perdiendo el respeto a la autoridad. Tendremos tasas de criminalidad crecientes, originadas por la necesidad física del adicto que necesita dinero para sostener su hábito pagando precios muy elevados.

Mantendremos los arreglos de cuentas entre organizaciones enemigas, manifestadas en asesinatos que ya son parte de la vida diaria.

En resumen, nuestra guerra contra las drogas está destinada a tener una duración indefinida, con el efecto colateral de dedicarle gran cantidad de recursos que podrían ser destinados a otros fines de mayor provecho. Mientras exista la oportunidad de negocio en las drogas ilegales, las máximas victorias que tendremos no pasarán de espectaculares arrestos que tienen un efecto efímero.

¿Qué sucedería si las drogas se despenalizan?

Nadie lo sabe con exactitud, pero podemos razonar algunos sucesos. La criminalidad descendería sustancialmente y las policías tendrían más recursos para elevar la seguridad de los ciudadanos comunes. Quizá habría una elevación momentánea en el uso de drogas, las que serían más ligeras y menos dañinas.

De seguro, enfrentaríamos una oposición fuerte y muy violenta de los narcotraficantes mismos, pues ellos saben cuál es la clave de su negocio.

Sufriríamos, por tanto, momentos fuertes de virulencia y actos criminales, incluyendo amenazas de asesinatos de quienes tengan a su cargo la despenalización de esas sustancias. Así que sí las cosas siguen igual, siéntese a ver de vez en cuando arrestos espectaculares y decomisos extraordinarios, que esta historia no tendrá fin.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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