Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Hoy es el Último Día
Eduardo García Gaspar
20 febrero 2002
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Si usted es amante de los datos triviales, siga leyendo. De lo contrario, haga caso omiso de lo que sigue.

En verdad, hoy 20 de febrero va a suceder algo que jamás sucederá en el futuro. Nada grave, pero sí, algo en verdad curioso. Sincronice su reloj y póngalo a la hora exacta.

Poco antes de las ocho de la noche, relájase, incluso sírvase una copa y, aún mejor, llame a varios amigos a la celebración.

Hágalo en su casa porque dudo que algún restaurante, bar o cantina se haya dado cuenta de la oportunidad de esta celebración. A las ocho de la noche con dos minutos, usted vivirá algo que nunca más se repetirá en toda la historia de la humanidad. Sólo ha ocurrido una vez, hace 1,001 años y ya no sucederá jamás.

A las ocho de la noche con dos minutos, serán técnicamente las 20:02, lo que en sí mismo no tiene nada de extraordinario. Pero coincide con que es el 20 de febrero, es decir, en números el 2002, el 20 del segundo mes, precisamente del año 2002. Dicho de otra manera, a esa hora los datos serán 2002 de hora, 2002 de día y mes, y 2002 de año.

La última vez que algo así sucedió fue el diez de enero a las diez y un minuto de la mañana del año 1001. Supongo que nadie en ese año se haya dado cuenta de lo que sucedía dada la carencia de minuteros y horas en los instrumentos de medición del tiempo.

Más aún, esa hora de este día da una cifra que no se puede repetir, pues es obvio que nuestro sistema de horas llega hasta las 24.

Tómese un trago a mi salud y use este dato como un motivo que merece una pequeña celebración… con la ventaja que sus amigos lo verán a usted como alguien informado, conocedor y espléndido (si es que usted paga los tragos).

Será, pues, un día histórico y que llega a usted en exclusiva en una segunda opinión.

Esta es una exclusiva de las tres que me gustaría dar en esta columna. Las otras dos son las siguientes.

Primero, que el déficit gubernamental se ha reducido y que incluso existe un superávit en el gobierno federal y los estatales. No sólo sería buena, sino única en muchos años, con algunas excepciones esporádicas.

Se trataría del regreso a la responsabilidad financiera de nuestras autoridades, las que al fin habrían entendido que los gastos alegres sólo producen fiestas momentáneas y crudas terribles.

La otra exclusiva pinta en este momento como la cuestión del 2002 2002 2002.

Podría llegar a no darse jamás y se trata de la noticia de que al fin los diferentes partidos políticos se han dado cuenta de que ellos tienen la misión de gobernar y que eso significa ponerse de acuerdo sin adoptar posiciones partidistas antes que nacionales.

Suena revolucionario y radical, pero el interés de los mexicanos está por encina de las posiciones de cada partido.

Si, como se da en la realidad casi siempre, cada diputado de cada partido vota según las instrucciones que le da su partido, resulta que hay una oportunidad de oro para ahorrarnos una buena cantidad de lana. Ya no tendríamos diputados ni senadores, sino una persona representando a cada partido y ya.

Cada persona contaría según los votos que recibiera para diputado y asunto arreglado. Podríamos alquilar las instalaciones del congreso y del senado para salas de cine, con películas de caricaturas, que añadieran realismo a los edificios.

Cada día que pasa, cada hora que transcurre, son oportunidades perdidas por esos partidos políticos, más preocupados por defenderse de ataques reales o imaginados, que ocupados en hacer lo que deben hacer, gobernar para el resto de los mexicanos… no para ellos.

Tuvieron la oportunidad de una reforma fiscal y la desperdiciaron. Tienen la oportunidad de otras reformas, como la de la generación de electricidad, o como la simple y sencilla ocasión de salirse de sus limitados horizontes para ver que afuera de las oficinas de sus partidos existe algo que se llama México y que necesita atención.

Y usted, después de brindar por el 2002 al cubo, celebrando un momento que jamás volverá a repetirse en toda la historia futura, por favor, haga otro brindis, por el deseo de que esos partidos que tenemos en México, de una vez por todas entiendan que están donde están para gobernar en beneficio del resto y no para tener cada vez más poder en lo individual. ¡Salud, salud!

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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