Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Caja de Pandora
Eduardo García Gaspar
21 mayo 2002
Sección: EFECTOS NO INTENCIONALES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Desde hace ya años, ha andado por el ambiente político una idea que puede ser una caja de Pandora, pues al abrirla estaremos expuestos a las más desagradables sorpresas.

Me refiero a la idea de establecer cuotas fijas y obligatorias de mujeres para puestos públicos. Según, quienes promueven esa iniciativa, conviene que en las posiciones gubernamentales de elección popular y en otros puestos de similar naturaleza se cumpla con un porcentaje predeterminado que sea dado a mujeres.

La justificación de esa medida es válida, pues se argumenta que las mujeres tienen iguales derechos y que sus talentos no son diferentes a los de los hombres. Esto es cierto, totalmente cierto.

Lo que está equivocado es el establecimiento obligatorio de esas proporciones de sexo. Me explico con esta segunda opinión.

El criterio básico para la selección de personas a un puesto, el que sea, no puede ser su pertenencia a un grupo, sino su capacidad para ejercerlo de manera correcta.

Lo contrario es discriminación en reversa: usted selecciona a alguien no por su capacidad, sino porque es mujer, lo que es un ataque a los hombres y viceversa.

No es aceptable merecer un puesto simplemente porque se pertenece a un sexo, el que sea. La selección de una mujer por encima de un hombre, debido sólo al hecho de ser mujer es una discriminación contra los hombres.

Igualmente lo sería la selección de un hombre por encima de una mujer simplemente porque es hombre. El problema es usar el criterio de sexo para seleccionar a una persona y colocar a ese criterio por encima del criterio que más vale, que es la capacidad de la persona para ejercer bien esa posición.

En esta época de decisiones políticamente correctas corremos el riesgo de hacer cosas que se ven bien y que todo el mundo alaba, pero que en el fondo son errores serios que afectan nuestras vidas.

Cuando usted deja de considerar al talento de la persona como el criterio principal de selección, el resultado neto forzoso es el descenso de la capacidad de las personas que ejercen una función y eso significa mayor riesgo de operación en las instituciones.

No estarán siendo manejadas por los más capaces, sino por los grupos que lograron imponer cuotas favorables a ellos. La competencia por el logro de posiciones importantes ya no es una competencia de talentos y de habilidades, sino una lucha política de poder entre grupos que quieren imponerse unos sobre otros.

Ahora es un grupo que dice representar a todas las mujeres, pero ése es sólo el inicio.

Nada impide que se formen otros grupos con iguales reclamos y que persigan obtener cuotas de sus representantes en posiciones políticas o de otro tipo. Hasta donde se sabe en los puestos de elección popular no existen personas que representen a grupos específicos, como a la comunidad homosexual.

Ella puede hacer el mismo reclamo, con el mismo razonamiento.

Iguales peticiones pueden hacer grupos como los católicos, los protestantes, los campesinos, los industriales, los universitarios, los profesores de matemáticas, los autores de libros de ciencia ficción, los pintores de cuadros abstractos, los diseñadores de modas, los publicistas, los actores de telenovelas, los coleccionistas de sellos postales, los fanáticos del béisbol.

Ninguno de ellos está representado proporcionalmente en el congreso.

Todo es cuestión de que cada grupo sea organizado y que al frente de él se auto nombren algunas personas que hagan ruidosos reclamos. Llegando al extremo absurdo, podemos tener como obligatorio que el 1.3% de los diputados deban ser campesinos vegetarianos gays.

La puerta a estas situaciones grotescas se abre irremediablemente cuando se aceptan cuotas por grupos sociales.

Y todo se debe al error de confundir criterios de selección de personas, la que debe ser orientada por la capacidad del individuo solamente. Nada hay que impida que un grupo sea adecuadamente representado por personas de otro grupo que son capaces y talentosas.

Representar a un grupo determinado no es una habilidad única de miembros de ese grupo. Hay que dejar la competencia en el talento, no es rasgos seleccionados artificialmente.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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