Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Sardina y el Gas
Eduardo García Gaspar
1 octubre 2002
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


¿Es cierta o falsa la siguiente frase?

El gobierno mexicano debe impulsar la exploración, explotación y producción de gas natural y crudo para evitar poner en juego la dependencia energética del país.

Es cierta en el sentido de que fue dicha hace poco por Marcos Ramírez Silva, el director general de PemexGas y petroquímica básica.

Pero es falsa en el sentido de carecer de lógica fundamentada, lo que nos lleva a la lata de sardinas o a la caja de galletas que usted tiene en casa.

Esa lata quizá venga de una firma española, en Galicia, y la caja de galletas quizá venga de una fábrica localizada en Monterrey. Usted depende en casi todo de lo que los demás hacen: galletas, latas, limones, ropa, carros. Nada de eso hace usted.

Usted tiene gran dependencia de los demás, pues sólo a un loco se le ocurriría criar y enlatar las sardinas que necesita comer… a menos que su negocio sea el de las sardinas.

Puesto de otra manera, las personas individuales dependemos de los demás, de lo que ellos nos ofrezcan… y nada de malo hay en esa dependencia, al contrario, ella mejora nuestra vida. Más aún, las ciudades dependen de otras ciudades, los países de otros países y así sin que eso sea visto como algo malo.

Una zona del país puede concentrarse en el cultivo de tomates y dejar que en otras partes fabriquen automóviles. Toda la zona, su sobrevivencia, depende de poder traer bienes de otras partes.

Sería ridículo que todas las ciudades y poblados fueran autosuficientes en todo. Las ciudades y regiones se especializan sin realmente ser muy conscientes de ello porque prefieren hacer algo en lo que son eficientes e intercambiar eso que hacen por lo que otros hacen.

Otra vez, sería tonto que en su casa se hicieran las escobas que allí se necesitan, excepto que esa fuera la especialización de su casa. La dependencia mutua es la regla universal en donde existe división del trabajo.

Yo vendo lo que yo hago y con ese dinero compro lo que otros hacen. Le digo, la dependencia es la regla por excelencia. Ya a nivel nación tenemos, por ejemplo, una gran dependencia de tecnología pues casi todos los programas se hacen fuera del país… y eso no es malo, al contrario nos beneficia con el talento de quien hace esos programas.

Y México hace otras cosas, como quizá los cultivos de aguacates y algunas marcas de carros, que vendemos a otros para hacernos de dinero y comprar lo que necesitamos. Igual que un hogar que no fabrica todo lo que en ella se consume porque hacerlo sería más costoso y conviene que lo hagan otros.

Si usted es un contador público inteligente, será más eficiente que se dedique a esas labores a que se ocupe de fabricar las tres escobas que su casa necesita, incluso si usted es muy eficiente haciendo escobas.

Por estas razones es muy poco entendible que aún se mantenga la idea de “evitar la dependencia del país”, cuando la dependencia mutua es la realidad innegable y positiva.

¿Queremos tener gas nacional? Está bien, tengámoslo, pero la condición para hacerlo es que el tenerlo nos dé precios de gas más bajos o iguales que los que logramos en el extranjero comprándolo.

De lo contrario, el negocio sería muy malo para el país. Sería como la empresa que necesita papel y decide hacerlo ella misma aunque le salga más caro que comprarlo en otro lado. Usted no se dedica a criar sardinas en su casa por la sencilla razón de que le resulta más barato comprarlas.

Es lo mismo para el gas a nivel nación: la real justificación para producir gas en México sólo puede ser el que ese gas mexicano sea más barato que el comprado fuera.

Si no lo es, eso elevaría los costos de los productos que necesitan gas en su producción, lo que elevaría los precios y todos los mexicanos saldríamos lastimados. La noción de la autosuficiencia nacional se oye bien y es aplaudida por muchos, pero carece de lógica y nos lleva a una situación de aislamiento económico y disminución del estándares de vida.

Hace ya bastante tiempo, uno de los economistas más importantes de una de las instituciones gubernamentales se quejaba conmigo de la tremenda ignorancia que en cuestiones de economía tienen la mayoría de los políticos, los empresarios y los ejecutivos. Éste es un buen ejemplo para demostrar esa ignorancia.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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