Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Venenosa Relatividad
Eduardo García Gaspar
20 marzo 2002
Sección: ETICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Cuando la Teoría de la Relatividad, de A. Einstein, se hizo parte de la cultura popular ocurrió algo siniestro.

La persona común llevó esa idea de relatividad a una aplicación fuera de su contexto y, según parece, muy en oposición a su mismo autor. Es un caso interesante de efectos secundarios no intencionales.

De la física, la idea de la relatividad fue llevada a la sociedad y a las creencias, para concluir que todo es relativo y así anular toda posibilidad de juicio y evaluación.

Si alguien piensa y cree que efectivamente todo es relativo necesariamente va a cometer serios errores en sus razonamientos y conclusiones. Más aún, abrirá la puerta a la aprobación y a la validez de acciones criminales y dañinas. Me explico.

Primero, empecemos por la falla en el razonamiento de la frase todo es relativo. Si todo es relativo, entonces esa frase también lo es, por lo que se niega a sí misma y admite implícitamente que no todo es relativo.

Segundo, las consecuencias de creer que todo es relativo. Un ejemplo. Dos sociedades iguales entre sí, excepto por una característica: en una sociedad es permitido el sacrificio humano a los dioses de esa sociedad y en la otra el sacrificio de la vida humana es considerado un ofensa a sus dioses.

¿Cuál de esas sociedades es superior a la otra? Cuando se cree que todo es relativo la conclusión lógica es que ambas sociedades son iguales pues todo depende de circunstancias y de situaciones.

Si en una cultura se cree que es bueno matar seres humanos, eso es permitido, pues son ésos los valores existentes y no diferentes a los que la otra sociedad en la que se cree exactamente lo contrario.

Un relativista, por tanto, no vería diferencias entre esas dos sociedades. Pero alguien que crea en valores inmutables vería una diferencia enorme: en una sociedad se mata seres humanos en ceremonias de adoración de sus dioses y en la otra se prohibe esa costumbre.

Para esta persona es obvio que es superior la sociedad en la que se respeta la vida humana. El valor inmutable que esta persona defiende como principio invariable es la de la dignidad del ser humano y de allí concluye necesariamente que matar seres humanos es algo reprobable.

El relativista, por necesidad lógica de su modo de pensar, no haría nada por detener el sacrificio de esas vidas humanas, pues piensa que es admisible matar ya que todo es relativo y la sociedad en la que eso sucede cree sinceramente que es positivo hacer esos sacrificios.

El que defiende valores fijos intentará denunciar y detener esos sacrificios.

Esta segunda opinión viene a cuento cuando en la sociedad se dan como aprobadas acciones no tan extremas como la de hacer sacrificios humanos a los dioses.

Si en México, por ejemplo, se toma a la corrupción como algo acostumbrado, la corrupción echará raíces profundas en la medida que prevalezca la idea de que todo es relativo. Lo que digo es que la idea de que todo es relativo lleva a la sencilla conclusión de que si muchos hacen algo, entonces ese algo es admisible y válido.

Si todos son corruptos, entonces la corrupción no es mala. Si todos roban tiempo de teléfonos celulares eso significa que robar es permitido. Si es común la piratería en discos y programas de computadora, por tanto, yo lo hago y eso quiere decir que no estoy haciendo nada malo.

Si todos los hacen o creo que todos lo hacen, por medio del relativismo, obligadamente llego a la conclusión de que está permitido hacerlo. Así, debido a la popularidad mal interpretada de una teoría física, se produce un daño importante en la sociedad, porque son permitidas y aprobadas conductas inmorales que van en contra de los intereses de la sociedad misma.

Si no hubiera una relación directa y causal entre el respeto a la moral y el progreso, la idea de la relatividad quizá no hubiera producido un gran daño, pero ése será tema de otra segunda opinión.

Lo que quiero dejar claro es que la relatividad condona, autoriza, aprueba e incentiva conductas y acciones que son dañinas para todos los integrantes de la sociedad en la que eso sucede. Y que muy poco podrá hacerse por mejorar esa sociedad mientras no sea desterrada la noción de que todo es relativo.

Sí, existen valores y principios que son inmutables, y su respeto es causa de progreso.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “La Venenosa Relatividad”
  1. Armando Palacios Lárraga Dijo:

    …el tema… Se entiende como la relación entre cosas o conceptos sin llegar a lo absoluto. Permite decir que cada cual tiene su verdad y, con base en esta aseveración, se cae fácilmente en la frivolidad… como el doble lenguaje de los políticos que dicen defender la democracia y la libertad. Unos la defienden a base de la guerra y la dominación; y, otros, con los argumentos del derecho a pensar, decir, elegir sin más cortapisa que la que impone el respeto a los semejantes… es importante la congruencia entre lo que se piensa y lo que se ve… cuando se trata de conductas de los políticos, la congruencia y la consistencia entre el decir y el hacer… Lo felicito por su labor.





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