Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Odio el Brócoli
Eduardo García Gaspar
23 octubre 2002
Sección: FAMOSOS, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


¿Es importante para usted que yo odie el brócoli? Desde luego, no. Sería una curiosidad momentánea si acaso yo fuera el presidente de alguna nación muy importante.

Todo lo que puedo argumentar es que no me gusta ni su consistencia, ni su sabor… y ya, esa opinión no vale el papel en la que ha sido escrita.

Ahora vayamos a proyectar esto a otros casos.

Pongo un ejemplo inventado y extremo: Vernon L. Smith, Premio Nobel de Economía 2002 dice que nunca va a comprar un disco de Los Tucanes de Tijuana porque su música le parece primitiva. Si esto que acabo de inventar fuera cierto, ¿cree usted que lo publicaría como noticia económica?

Lo más probable es que no, porque es una noticia sin relevancia.

Lo que diga Smith acerca de un conjunto musical nada tiene que ver con su campo de especialidad. No hay relación entre ambos.

Ahora vayamos al revés e invirtamos la situación, pues resulta que Los Tucanes de Tijuana opinan que el trabajo en economía que ha realizado Smith desde los años 50 está mal fundamentado.

¿Lo publicarían los medios? La respuesta ya no es tan clara, créame, por la sencilla razón de la enorme popularidad de los cantantes y artistas a quienes se les suele publicar todo aquello que pasa por sus cuerdas vocales, sin necesariamente visitar el cerebro.

Lo que digo es que no todos, pero muchos medios sucumben a la tentación de reportar lo que los artistas “piensan” sobre una variedad de temas, sin que esos temas sean los de su especialidad.

Si, por ejemplo, Paulina Rubio expresa opiniones sobre Shakira, es muy posible que esa información sea pertinente desde algún punto de vista, después de todo ellas están en el mismo negocio de enseñar epidermis al mismo tiempo que cantan.

Pero si Paulina Rubio emite opiniones sobre la Sinfonía 25 de Mozart dirigida por Marriner, con perdón de ella, levanto una ceja en señal de escepticismo, a menos que ella pruebe ser una experta en ese tipo de música, que lo puede ser.

Ahora vayamos a un plano real. Barbra Streisand anunció su oposición a la política del gobierno americano en el conflicto con Irak. Tiene todo el derecho a hacerlo, pero su posición aporta muy poco más allá que la de Joe Jones anunciando lo mismo, un amigo mío que vivía en Chicago y que no es célebre.

La opinión de Barbra no tiene ningún valor, a excepción el que dan las relaciones públicas por una causa determinada. No ayuda ella a entender el problema, sólo a polarizar las posiciones y con ello, desafortunadamente, obstaculizar los acuerdos.

No hace mucho encontré en dos publicaciones especializadas en lo irrelevante, declaraciones de personas dedicadas al rock en español. Esas dos personas hablaron de la Iglesia Católica con palabras duras en extremo.

Tienen todo el derecho a hacerlo. Por mí pueden hablar de lo que quieran y decir lo que deseen. No es ése el problema, sino el que las publicaciones las amplifiquen y difundan colaborando a la deseducación de quienes siguen la vida y milagros de los cantantes.

Porque, supongo, sean mucho más fundamentadas las opiniones religiosas del Cardenal Ratzinger, del teólogo Michael Novak o del historiador Paul Johnson, que las de dos cantantes de rock o rap.

Saber lo que opinan esos tres personajes educa, aunque usted no les crea, pero lo que al respecto dicen los integrantes de una banda de músicos tiene un valor escasísimo, que no merece salir del sitio en el que eso se dijo, y que además, deseduca.

Y le digo, el problema no es de los cantantes, sino de quien les da espacio y tiempo para decir barbaridades a un público aún tierno en sus opiniones.

No, no propongo que se establezca una ley que señale que sólo puedan hablar de un tema los expertos en él, lo que creo que debe hacerse es sencillamente que el sentido común impere en los medios, que por voluntad propia reconozcan eso que están haciendo y que dejen de hacerlo por convencimiento propio.

Digo, porque el siguiente paso lógico es que algún actor de telenovelas decida criticar la Ley de la Gravedad Universal como profundamente injusta y mal calculada por Newton, o que una cantante exprese su preocupación por la forma en la que se calculan algunas fórmulas de estadística no paramétrica.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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