Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Poco Ingenio en el Ingenio
Eduardo García Gaspar
28 enero 2002
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Los hace tiempo decretados impuestos a los refrescos fabricados con endulzantes no de azúcar son una muestra brillante de la falta de visión económica en el congreso y de la propia industria azucarera.

Los fabricantes de refrescos optan por cambiar uno de sus insumos. La razón es el costo. Del azúcar como endulzante cambian a otro, que es más barato. Es una decisión lógica.

Con ello benefician a sus empresas y empleados, con posibles beneficios al consumidor. La única diferencia entre los dos insumos es que uno es fabricado en México y el otro es importado.

Desde luego, ese cambio de insumos lastima a quienes producen azúcar, los ingenios mexicanos que son muy poco ingeniosos por lo visto. Se alega que eso lastima a la economía nacional y que deben tomarse medidas para apoyar a los ingenios, por lo que se decreta que si se usa el endulzante extranjero el refresco tendrá un impuesto adicional.

Los fabricantes de sodas vuelven a actuar lógicamente y deciden usar el azúcar mexicano, lo que altera a los productores del otro endulzante y sus importadores, con quienes se firmó un tratado de libre comercio que así es violado.

Ahora vayamos al terreno de una segunda opinión que eche luz sobre el asunto.

Primero, lo obvio. Los productores de azúcar están en una industria con problemas y se acude a una medida artificial para ayudarles, que es castigar el uso de los productos que compiten con el azúcar.

Eso es economía falsa y artificial, pues esa industria ya no actúa sobre las bases de ventajas competitivas naturales, sino que se sostiene con la ayuda del gobierno. Sin el auxilio oficial no podrían existir. El congreso les ha echado la mano decretando un aumento de impuestos artificial a los productos competidores.

Es igual, exactamente igual, que si el gobierno decretara impuestos extras sólo a las cervezas de Cuauhtémoc para ayudar a las de la Modelo. Lo mismo.

Es una situación artificial sostenida sobre la base de diferenciales de precios con dos posibles vías: subsidio la fabricación de azúcar para hacerla más barata o impuestos adicionales a sus competidores, que es la más barata de las dos opciones.

Nada más visto así, este asunto muestra una buena dosis de ignorancia económica en el congreso.

Pero el asunto va más allá. La decisión de poner impuestos adicionales a los productos competidores o sus derivados, oculta el otro lado de la competencia, de la verdadera competencia, la que vale y la que es olvidada con frecuencia.

Competir en precio es únicamente una cuestión marginal, como hace más de cincuenta años mencionó Schumpeter.

La competencia seria se da en otros terrenos que son el de la sobrevivencia dentro de cambios continuos. Las empresas compiten por mantenerse vivas en tecnología, métodos de producción, nuevos mercados, formas de organización, nuevos productos.

La competencia de precios es lo de menos comparada con la competencia en estas otras cuestiones. Y cuando una industria como la de los ingenios o una empresa sola fracasan y salen del mercado debido a la competencia, eso es un signo saludable a la larga.

Significa que los recursos humanos y materiales dedicados a esa industria o empresa están mal acomodados, que pueden ser usados mejor en otras cuestiones para el beneficio de todos.

Si el azúcar tiene problemas eso significa que es esa industria la que tiene problemas no el país, que lo que ella tiene que hacer es renovarse, cambiar de administración, hacerse más eficiente, o dedicarse a otras cosas.

No es justo que ella pida ayuda a la autoridad y trate de mantenerse viva a costa del bolsillo y bienestar del resto de los ciudadanos.

Si esa industria no anticipó productos competidores nuevos mejores, es ella la que tiene la culpa. Habría sido ridículo mantener subsidiada a las fábricas de bulbos para radios y televisores ante el avance de la electrónica.

Eso lo entiende cualquiera. Pues es igual de ridículo mantener con vida artificialmente al azúcar cuando esa industria no quiere adaptarse al cambio y tiene un desempeño tan malo. Todos los que la integran deben pensar un poco más y evitar pedir al resto de la sociedad que ella pague por los errores ajenos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras