Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Populismo Para Niños
Eduardo García Gaspar
6 agosto 2002
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Como parte de las historias que tratan de ejemplificar a los diferentes sistemas políticos, vayamos ahora al populismo, esa gema del pensamiento económico y político que aún sigue vivo.

Usted tiene dos vacas y dos gallinas, y vive más o menos bien.

En su país, que presume de democrático y de favorecer a las causas populares, se celebran elecciones.

Durante varios meses varios candidatos a la presidencia se disputan el voto popular prometiendo todo tipo de logros y milagros de beneficio para el país. Gana el candidato que más promesas hizo y que casi todos los ciudadanos tomaron como realidades seguras de corto plazo.

La primera decisión del nuevo gobierno es declarar el derecho popular a la leche, por lo que todos los productores de leche, como usted, recibirán un sustancial subsidio que será financiado con un nuevo impuesto a las inversiones.

Usted recibe una carta en la que se le prometen fondos para promocionar su producción de leche y para ello se organiza un magno evento en la capital con la asistencia de decenas de miles de dueños de vacas, cuyos gastos son pagados por el gobierno y donde el nuevo presidente hace un discurso en el que promete elevar a rango constitucional no solo el derecho a la leche sino el derecho a los huevos.

Meses después usted no ha recibido la ayuda prometida, pero sí una carta invitándolo, como propietario de dos gallinas, al magno evento nacional de productores de huevo.

Efectivamente, se realiza ese evento unos días después, todo pagado por el gobierno y, de nuevo, el presidente hace un nuevo discurso que es transmitido a todo el país en la televisora que recién compró el gobierno porque pensó que los medios privados no reflejaban la realidad nacional.

Pasa tiempo y usted aún no recibe la ayuda prometida para subsidiar la producción de leche y huevos, a pesar de tener que haber reducido sus precios.

Todos los ciudadanos están contentos con el presidente por haber reducido los precios de los huevos y la leche, por lo que ahora decide el presidente ayudar a quienes rentan casas y departamentos impidiendo que las rentas se eleven más allá del 2.37% en todo el país.

Para celebrar el Día Nacional de la Renta Popular, se organiza una marcha nacional que recorre las principales ciudades del país y es costeada por el gobierno, quien le da cobertura nacional las veinticuatro horas del día.

Usted ha querido comprar otra vaca y otra gallina, pero el impuesto de inversiones nuevas y la ley correspondiente le exigen trámites que toman varios años, al igual que al resto de las personas que quieren ampliar sus negocios.

Todos los productos son baratos y están subsidiados, excepto los autos de lujo y los viajes al extranjero que tienen impuestos especiales, lo que ha producido el despido de la agencia de viajes en la que trabajaba su hermano, quien ahora vive con usted y le ayuda a cuidar las vacas.

Los productos baratos comienzan a escasear y el gobierno pierde popularidad, por lo que el presidente decide convocar al Día Nacional de las Causas Populares, con magnas manifestaciones de apoyo en todas las ciudades del país, donde decreta la confiscación de las vacas.

Un oficial del gobierno llega a su casa y se lleva las dos vacas. La expropiación de las vacas es pagada con un préstamo del exterior, parte del cual se dedica a cubrir los gastos de la televisora nacional y los festejos del esperado anuncio de la expropiación de las gallinas.

Todas las vacas han sido llevadas a un lugar central, aledaño al lugar en el que han sido colocadas todas las gallinas del país. El presidente hace de nuevo una encuesta y ve que su popularidad ha bajado un punto, por lo que improvisa en su discurso de bienvenida a las vacas y gallinas a la capital de la república.

Durante su improvisación, declara que existen enemigos internos que han impedido la producción de huevos y leche, por lo que se ve obligado a expropiar las plantas productoras de alimentos para animales, para humanos y los bancos que han impedido el financiamiento de los intereses populares.

Para pagar las expropiaciones, el gobierno imprime billetes. Todos se ha quedado sin vacas ni gallinas porque nadie alimentó a los pobres animales en las semanas que duraron los festejos de la expropiación de las fábricas y bancos.

Cuando la inflación es medida por hora, llegan organismos de fuera para brindar ayuda y el presidente los acusa de haber sido ellos los causantes de la crisis.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras