Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Proteccionismo Para Niños
Eduardo García Gaspar
8 agosto 2002
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
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De los varios sistemas políticos, ahora es el turno del proteccionismo.

Usted tiene dos vacas y dos gallinas. Todo va bien, más o menos, hasta que llega al poder un gobierno formado por personas con alta preocupación por el desarrollo del país.

Ellas son autores del Plan Nacional de Desarrollo Industrial, mismo que se basa en la idea de hacer internamente todo lo que el país necesita. Confiado en las bondades de su idea, el gobierno toma su primera decisión fundamental.

Deciden cerrar las fronteras a los productos destinados al último consumidor. Así es que se impide la entrada de vinos, licores, latas de alimentos, carne, huevo, verduras, trigo y demás alimentos y bebidas.

El país debe ser autosuficiente, dicen, lo que es una gran noticia para los contrabandistas que inician sus actividades de inmediato, establecen redes de distribución y hacen posible la adquisición de los mismos productos que antes había, claro que ahora a un precio mayor.

Se abren nuevas empresas dedicadas a la fabricación de los productos cuya importación está prohibida. Usted, que produce leche y huevos, ve incrementar los precios de sus artículos, lo que es bueno para usted, pero no para el que los compra.

Sus mayores ingresos se compensan con sus mayores gastos, pues el resto de la comida y la bebida cuesta más. Sin embargo, todos están contentos porque se abren muchas nuevas empresas.

Usted recibe el permiso de fabricación de alimento para gallinas por lo que el gobierno ha cerrado la frontera a ese producto. Igualmente, un amigo suyo ha empezado a construir una fábrica de alimentos para vacas, lo que también ha provocado el cierre de las fronteras a ese artículo.

La industria nacional crece y el gobierno, muy contento con los datos económicos, decide cerrar las fronteras a los automóviles, por lo que otorga cuantiosos incentivos fiscales a los inversionistas.

Comienza la producción de autos y usted sufre la falta de refacciones para el suyo, pues tiene que importar las piezas y los permisos son tardados y caros. Hay más empleo y se abren más fábricas gracias a la limitación severa de importaciones.

Se contratan más empleados de gobierno para manejar el Plan Nacional de Sustitución Industrial.

Ante la falta de competencia y el tamaño del mercado, los autos son más caros y tienen mala calidad, igual que los alimentos para gallinas y para vacas, cuya producción tuvo un serio defecto y mató a una de sus gallinas.

Pero el ritmo continúa y el gobierno decide aplicar más cierres de frontera, ahora a las máquinas que hacen las máquinas que producen los carros y los alimentos. Una de sus medidas es impedir la libre importación de programas de computación y de computadoras.

Surgen los primeros productores nacionales de programas, los que son incompatibles con los sistemas de los computadoras actuales, por lo que el gobierno ordena la producción interna de esas máquinas también.

Mientras tanto el contrabando sigue floreciente, añadiendo a su lista de productos programas de computación, piezas de auto y otras mercancías prohibidas. La política proteccionista continúa su marcha y ahora se prohiben las importaciones de medicinas para el ganado.

Mientras se construye la nueva planta, una epidemia mata a la otra gallina de su propiedad.

Ahora, el gobierno quiere prohibir las importaciones de artículos que significan una gran salida de divisas y acelera las medidas, pues al no poder exportar por precio y baja calidad lo hecho en el país tampoco tiene dinero para importar.

La mira del gobierno se fija en la línea nacional de aviación, la que tiene que renovar varios de sus aviones.

Para evitar la salida de divisas el gobierno ofrece incentivos a los inversionistas para abrir una fábrica de aviones, con un mercado nacional consistente en dos aviones cada cinco años. El proyecto es detenido cuando se dan cuenta las autoridades que las turbinas deben ser compradas en el extranjero.

Pero también hay que traer a las máquinas que hacen las máquinas que hacen las máquinas que hacen las turbinas, los asientos de los aviones y radares. En eso, se quema la fábrica de alimentos para vacas y para poder comer usted mata a sus dos vacas.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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