Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Querer Ser Pobre
Eduardo García Gaspar
26 agosto 2002
Sección: FALSEDADES, PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Encontré la siguiente información para usted. Quizá sea una de las claves para explicar la pobreza mexicana.

El escenario es un pueblo en el Estado de México, llamado Huitzitzilapan, que hace un par de años fue visitado por personas de China, quienes solicitaron información y tomaron muestras de diversas plantas de la región.

Ahora dos años más tarde, uno de las celebridades de la región, un indígena, manifiesta su preocupación. Tiene miedo de que esas plantas vayan a ser comercializadas, patentadas y sean fuente de enormes ganancias para otros.

Eso, dice el personaje, se llama biopiratería. La cosa no queda allí.

El bueno de Mindahi Cresencio Bastida, que así se llama el personaje, anda en la Cumbre de Johanesburgo proponiendo que se establezca un sistema de derechos colectivos de propiedad intelectual para proteger “lo nuestro”, ya que dice que la sabiduría popular es comunitaria y herencia de los antepasados.

Por lo visto Mindahi no se ha enterado que ya existe un sistema de propiedad colectiva de derechos de propiedad. Se llaman sociedades anónimas, formadas por socios y con activos como las propiedades intelectuales y patentes.

No hay que ir hasta África y gastarse todo ese dinero para proponer algo que se inventó hace siglos.

Esta nota aparecida en algunos medios tiene dos dimensiones.

En la superficie, el que se entera de esto se inclinará a dar al Mindahi la razón. Allí está él y su pueblo, con una serie de plantas y hierbas que tienen usos potenciales muy buenos en medicina, otras personas averiguan eso y obtienen información y muestras.

Sí, resulta lógico temer que esos visitantes estén trabajando en el desarrollo de medicinas y usos de esas plantas. ¡Pobre Huitzitzilapan!

Pero en el fondo, la historia es una de egoísmo y miopía. Allí tiene usted a un grupo de personas que tienen acceso a una serie de plantas que son medicinas probadas desde hace tiempo y que viven en la pobreza. Ante sí esas personas tienen dos opciones esenciales.

Una es la de guardar para sí esas plantas.

La otra es aprovechar las plantas para beneficiarse ellos y el resto del mundo. Guardar para sí mismo una medicina, que se sabe que es efectiva, es una acción profundamente egoísta.

Sabiendo que existen en el mundo muchas enfermedades capaces de ser curadas por esas plantas y sus derivados, el egocéntrico de Mindahi no quiere que otros las conozcan. Prefiere guardarlas para sí y recela de quienes los han visitado para informarse sobre las hierbas.

Mindahi podría ser acusado de crímenes contra la humanidad por hacer eso. Peor aún, allí en esas plantas Huitzitzilapan tiene quizá la clave para salir de la pobreza.

Lo que tienen que hacer es formar una empresa y si las medicinas funcionan, en unos pocos años esa población y sus habitantes vivirán mucho mejor. Pero tampoco lo hacen. No hacen nada, tan sólo quejarse y reclamar a los demás que ellos tienen derechos ancestrales sobre las plantas y sus usos.

La mentalidad de Mindahi es causa de que los habitantes de Huitzitzilapan vivan en la pobreza cuando ese poblado está sentado en una mina de oro. Cuando uno se entera de casos como éste, se termina estando de acuerdo con quienes piensan que la razón de la pobreza está muy localizada en las personas y sus ideas.

Huitzitzilapan podría ser rico, sede de un complejo medicinal con fuerza global, pero no lo es porque Mindahi Bastida y compañía no lo quieren ser. Su sentido empresarial es nulo y, por eso, son pobre.

No contribuye a resolver los problemas de los demás, por eso no gana dinero. Es mucho más humanitaria la acción de los chinos visitantes, si es que sacan medicinas útiles, que la inacción de Huitzitzilapan.

Y los chinos mecerán ganar dinero por hacer eso, por esforzarse, trabajar y tener sentido empresarial. Al final, me quedo con una idea, quizá usted también. Son las muy numerosas acciones empresariales de un país las que generan su riqueza.

Con pocos empresarios un país será pobre. Allí está una oportunidad genial para Huitzitzilapan que es desaprovechada por ellos, con el resultado de que seguirán siendo pobres y el resto del mundo no contará con medicinas que pueden salvar la vida de millones. Más tonto y egoísta no se puede ser.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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