Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Tres Visiones
Eduardo García Gaspar
25 julio 2002
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


No hay duda. En nuestro país existe un atorón político que ha frenado posibilidades de acuerdos para tener reformas legales de fondo, como la laboral, la fiscal, la de energía abierta y otras.

Estamos atorados en las grandes reformas que son las bases del futuro, es decir, del progreso.

Señalar este problema es una parte de la solución y el intentar explicar las causas del problema es dar un paso más en esa solución.

Intentaré explicar una de las razones de ese atorón político que tanto nos costará en oportunidades de crecimiento futuro.

La razón a la que me referiré es la de la existencia en México de tres diversas mentalidades, opuestas entre sí y que explican al mundo de tres maneras diferentes e incompatibles.

La mentalidad jerárquica imperante en muchos sectores de la sociedad mexicana, explica al mundo en términos de estratos humanos, con grupos superiores e inferiores.

Ella deriva de la mentalidad indígena prehispánica y de la mentalidad colonial española, las dos sustentadas en conglomerados de personas arregladas de arriba hacia abajo: gente que da órdenes y gente que las obedece.

Esta mentalidad jerárquica es la que produce la expectativa de que un presidente, el que sea, pueda arreglar en pocos meses los problemas nacionales.

Es la que crea explicaciones de conspiraciones de poder entre grupos. Es la que mantiene vigentes a los gremios de la actualidad, como los sindicatos, los grupos de campesinos, incluso a las fuerzas guerrilleras y, desde luego, a los partidos políticos.

La mentalidad jerárquica contempla al mundo como un orden perfecto jerárquico que si quiere ser cambiado sólo puede serlo por medio de movimientos violentos.

Hay otra mentalidad en la sociedad mexicana, mucho más reciente. Es la visión socialista y posible de calificar como de izquierda.

En lo general es producto del siglo pasado, especialmente de sus inicios y está muy representada en dos corrientes: la del socialismo abierto y claro que tuvieron muchos partidos políticos mexicanos e incluso sindicatos del oficialismo priísta; la otra corriente es la del intervencionismo estatal que ha sido clara en muchos momentos del PRI, absolutamente diáfana en el PRD y que es apoyada por varios segmentos de la Iglesia Católica.

Muchos intelectuales mexicanos son parte de esta mentalidad. En esta visión de izquierda, por llamarle de alguna manera, la sociedad se explica como una totalidad de tonos nacionalistas en la que el gobierno es la gran esperanza de arreglos y soluciones.

La tercera de esas mentalidades es la liberal, quizá nacida en México en los tiempos de Benito Juárez y con escaso éxito en México después de esa época.

La explicación del mundo para la mentalidad liberal está centrada en la acción de cada persona. Es decir, su visión es personalista en oposición a la visión colectivista de la izquierda y a la visión gremial de la visión jerárquica.

Para esta tercera visión, el gobierno es necesario pero no es la clave del progreso, ya que ella está en la libertad personal, lo que manda a conclusiones como la libertad de comercio, de expresión y otras consecuencias de la libertad de las personas.

Entonces, mucho me temo que México esté en conflicto por estas tres incompatibles visiones del mundo, lo que hace que los posibles acuerdos políticos sean poco probables. La oposición del PRD a las privatizaciones, por ejemplo, tiene un fondo ideológico sin fácil solución.

La reacción de los intelectuales ante el IVA en los libros tiene una explicación sustentada en la forma colectivista que ellos usan para entender al mundo.

Por el contrario, según esto que acabo de explicar, el llegar a acuerdos políticos y con eso tener mejores bases de desarrollo, será menos difícil en países en los que no exista tal choque de mentalidades. Por ejemplo, las bases del desarrollo americano del siglo XVIII no tuvieron este tipo de dificultades.

Otro ejemplo, el de España con el pacto de la Moncloa en 1977 señaló de entrada acuerdos políticos generales comunes a todos. No sería ninguna mala idea, por tanto, echarle un ojo a lo hecho en España después del Franquismo… es algo parecido a México después del priísmo.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras