Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Un Caso Ordinario
Eduardo García Gaspar
26 julio 2002
Sección: EFECTOS NO INTENCIONALES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Para ejemplificar el marco mental de cierto tipo gobernantes, no hay mucho que buscar en la conducta de ellos.

La Asamblea Legislativa del Distrito Federal nos provee con un caso ordinario y sencillo de la mentalidad que coloca en el gobierno todas las cualidades del mesías que está destinado a conducir a la sociedad al paraíso… al paraíso que el gobernante quiere.

Las cosas en resumen están así allá en el DF.

La Asamblea Legislativa tiene la intención de hacer cambios en algunas leyes de esa parte del país. Los cambios propuestos persiguen proteger a los inquilinos, quienes son los que menos tienen, de las manos de los abusivos propietarios.

Una de esas medidas es la de poner un tope en el aumento posible de las rentas, quizá no más de un diez por ciento de incremento, más algunos controles en la celebración de contratos.

Esta es una situación de miles más en las que los gobernantes creen que tienen en sus manos la justicia y entran a la realidad queriendo modificarla a su antojo y conveniencia… con buen ánimo de proyectarse como los redentores que merecen votos electorales.

Los efectos de esa entrada con complejo justiciero y empeño electoral, sin embargo, pueden ser contrarios a los del bienestar que esa entrada persigue. Por ejemplo, cuando los trámites, requisitos y leyes son demasiado complicados, las personas optan en buena parte por permanecer fuera de la legalidad.

Eso significa que esa nuevas medidas en el DF muy posiblemente eleven el número de contratos de arrendamiento que se celebran por fuera de la ley, lo que va a significar menores entradas de impuestos a la autoridad por ese concepto, más el aumento del mercado negro de renta… lo que seguramente expondrá a los inquilinos a situaciones peores.

Grave también es el efecto profundo en la economía inmobiliaria de esa ciudad.

El negocio inmobiliario es uno en extremo ligado a la localización de las propiedades, de tal manera que dos propiedades idénticas en todo y a unos pocos cientos de metros una de la otra pueden tener rentas sustancialmente diferentes.

Las localizaciones de las propiedades, desde luego, no admiten ese tratamiento generalista de permitir, por ejemplo, elevar sólo un diez por ciento las rentas… puede ser realmente mucho más o mucho menos, e incluso es perfectamente posible el descenso de las rentas.

Esos movimientos en las rentas son las señales que los inversionistas usan para invertir en bienes raíces, seleccionando entre las opciones de lugares y de tipos de construcción.

Ya que buscan el mayor rendimiento posible a su inversión en lo general tenderán a ir a las propiedades que más beneficios los den, que es precisamente donde las rentas son más elevadas, lo que significa que las necesidades son mayores.

Así, sin darse mucha cuenta de eso, el inversionista se dirige a donde es más necesitado.

Pero si esas señales en los precios y rentas de las propiedades son distorsionados, las inversiones son realizadas sobre bases falsas, o simplemente no se hacen porque el inversionista prefiere irse a otro sector en el que no existen esas regulaciones gubernamentales… lo que termina por afectar severamente a los inquilinos, cuyo sueño dorado es el encontrar competencia entre diferentes opciones de renta.

Si los gobernantes de tan estrecho marco mental abrieran siquiera un poco sus mentes a un primer curso de economía, verían que lo mejor que pueden hacer es dejar libre a la inversión en propiedades para renta esperando que la oferta de esas propiedades se eleve y el inquilino tenga opciones a seleccionar.

Si nunca oímos de medidas legales para la protección del comprador de papas fritas es que allí existe competencia y el cliente puede seleccionar de entre muchas alternativas, lo que hace que esos productos siempre estén a buenos precios y con variedades de producto.

La renta de bienes inmuebles no es diferente al caso de las botanas, o de las cervezas, o de las salsas, donde lo mejor que le puede suceder a los compradores es que existan multitud de inversionistas que vean allí buenos negocios y entren a competir.

En otras palabras, la Asamblea Legislativa del DF vuelve a cometer el error del que se cree mesías, que no entiende de economía y que terminará dañando a quien pretende ayudar, sin tener la menor idea que la culpa es de esos gobernantes.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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