Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Un Día Sin Gobierno
Eduardo García Gaspar
9 abril 2002
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Usted sabe la tendencia nuestra. Los humanos adoramos realizar festejos y declarar días dedicados a lo que sea, importantes o no.

Unos treinta años lleva eso del Día de la Tierra. Festejamos también el Día del Niño, el de la Madre, todos los que se nos ocurran. Es como parte de nuestra naturaleza, nos gusta jugar.

De poco tiempo para acá, se ha celebrado el Día Mundial de no Fumar, o algo que se llama más o menos así. Claramente de lo que se trata es de dejar el tabaco al menos ese día.

Recientemente leí que alguien en algún lado está pensando tener el Día Mundial sin Alcohol, lo que indica que ese día no se beberá ni siquiera una deliciosa y espumosa cerveza fría… digo, si es que uno acepta esa invitación tan extrema.

En fin, que existen días como esos y lo que me atrevo a hacer ahora es a proponer a usted que tengamos un nuevo día, el Día sin Gobierno. Aunque sea un día nada más ya es ganancia, pero lo más deseable sería tener la Semana sin Gobierno.

La sola dicha de imaginar que los gobernantes dejarían de hacer sus tonterías va más allá de toda proporción. Imagine usted la felicidad producida por el simple hecho de que ese día no hay ni senadores, ni diputados, ni funcionarios públicos, ni jueces, ni secretarios, ni regidores, ni alcaldes.

Ninguno de ellos tendrá la oportunidad de hacer lo que tradicionalmente hace, meter la pata. Y le digo, tanto éxito tendría a nivel nacional ese día, que el resto del mundo nos copiaría la idea.

Más aún, llegaría el momento que de ser uno solo al año el Día Mundial sin Gobierno, podríamos festejarlo dos veces al año y un poco más adelante, cuatro veces al año, una semana cada vez para festejar, por ejemplo, el cambio de estaciones.

Cierto que los periódicos perderían bastante de su negocio, que es el reportar los hechos de los gobernantes, pero ése es un costo pequeño comparado con el gozo de quitarnos al menos un día a los gobernantes de encima.

Ya no más declaraciones vehementes de Fox, no más idioteces de los diputados, no más risas de los senadores, no más lecciones de los secretarios, no más declaraciones de los alcaldes… un verdadero paraíso.

Le puedo asegurar que esos días, las personas gozaríamos de benditas horas sin estrés ni preocupaciones, sin esa inquietud que a diario se produce por no saber qué nueva idiotez harán los gobiernos federales, estatales y locales.

Quizá usted me diga que aún en ese día sería necesario tener algunos de los organismos gubernamentales funcionando, como en áreas de seguridad o de tribunales…. no, el gobierno cerraría todo y de verdad no lo extrañaríamos.

La policía no sirve para nada, los de tránsito tampoco, los tribunales quizá menos. Todos estos podrían cerrar y ni cuenta nos daríamos, excepto por la posibilidad de que las cosas mejoraran. Porque ése es el riesgo.

Le aseguro que los gobernantes no aceptarían mi iniciativa de un Día sin Gobierno por esa posibilidad, la de que el ciudadano se dé cuenta de que ese día funciona mejor todo. Y es que ponga usted atención en los adelantos que hemos tenido en todo lo que nos rodea.

Antes sólo los carros de lujo tenías frenos ABS y bolsas de aire, ahora encuentra usted todas esas mejoras en carros baratos. La medicina ha mejorado, la ciencia, las computadoras, todo ha mejorado.

Bueno, no todo, los gobiernos siguen igual que antes, cometiendo los mismos errores de hace siglos. Queriendo hacer de éste un mundo ideal, nos lo convierten en una pesadilla burocrática.

Porque en última instancia ése es el problema de los gobiernos, el de querer hacernos felices a los ciudadanos, cuando todo lo que deben hacer es dejar que nosotros busquemos nuestra felicidad por nosotros mismos.

Le digo, un Día sin Gobierno tendría una gran repercusión sobre la salud de la población: mejoraría nuestro optimismo, habría menor presión arterial, menos desgaste de hígado, menor consumo de tranquilizantes, mayor tranquilidad personal, menos estrés. Incluso aumentaría nuestra expectativa de vida. Y hasta podríamos fumar y beber por mero placer.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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