Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Un Falso Altar
Eduardo García Gaspar
24 mayo 2002
Sección: FALSEDADES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Cuando hace ya algunos años estudiaba yo mi licenciatura, se escuchaba un mensaje repetitivo.

Todos los adultos nos decían que el futuro era de los jóvenes, que la juventud era la promesa del país, que éramos lo máximo que había sobre esta tierra, que todas las esperanzas del mundo estaban en nuestros hombros.

En fin, que no había nada mejor que ser joven y que México era un gran país por estar formado principalmente de jóvenes. Varias décadas después, el mensaje sigue siendo el mismo.

Los adultos siguen repitiendo el mismo sonsonete, que los jóvenes son lo mejor que tenemos, que a ellos pertenece el futuro y todas las demás bobadas que escuché yo de joven siguen reiterándose sin la más mínima vergüenza. Este cántico romántico que ensalza a la juventud, creo, merece una segunda opinión.

Por eso, si usted no tiene inconveniente, quizá quiera acompañarme en unas pocas reflexiones sobre este canto de sirenas que engaña a todos, a los jóvenes que lo escuchan y a los adultos que lo repiten.

Unos engatusando a otros y engañados todos en ese falso altar a la juventud. Si yo tuviera que dar un mensaje a los jóvenes, les diría que el futuro no es de ellos, que los adultos los están engañando.

El futuro es de los que trabajan, de los que se esfuerzan, de los que aprenden más y más rápido que otros, de los que tienen ideas, de los que arriesgan… y eso no tiene que ver con la juventud.

Un joven perezoso de escasa preparación va a fracasar y un viejo arriesgado con buenas ideas va a tener éxito. La juventud no está correlacionada con el éxito. A los jóvenes no se les debe engañar con esa mentira de que el futuro es de ellos.

No lo es. Ser joven no es garantía de éxito, ni de logros en la vida. La pena es que muchos jóvenes se creen esa historia y piensan que por ser efebos recién desembarcados a la vida adulta, eso significa el éxito. Falso.

Si quieren ser exitosos, tendrán que trabajar más, que prepararse mejor y no hay vuelta de hoja. La vida es así.

Pero los efectos de ese embustero himno a la juventud tiene sus efectos colaterales importantes, que pueden dañarnos y de hecho lo hacen. Déjeme señalarle un par de esas secuelas imprevistas y negativas que causa la injustificada exaltación de la juventud. Uno de ellos es la pérdida de la experiencia ante la inexperiencia.

Con esto quiero decir que México tiende a despreciar al experimentado en favor del principiante; al neófito se le coloca por encima del encallecido.

En otras palabras, en México el pasar de cierta edad se ha asociado con el estar chocho, pasado y vetusto, cuando ésa no es la realidad, sino sólo una creencia cultural generalizada.

La inexperiencia tiene asociadas, necesariamente, defectos como ignorancia, ingenuidad, impericia e inocencia; pero esos defectos son ignorados gracias a nuestro culto por la juventud. La consecuencia de eso es obvia, nuestras instituciones estarán trabajando con mucho mayor riesgo de fracaso, pues el valor de la experiencia y el colmillo que dan los años no tienen valor en nuestra cultura.

Los jóvenes no tienen los tamaños, en lo general, de soportar grandes decisiones y al dárselas les producimos graves daños.

Otro efecto colateral imprevisto de ese irracional canto a la juventud, es el del efecto económico en los fondos de retiro. Pésimamente mal diseñados en su mayoría, ellos soportan además el peso de jubilaciones demasiado tempranas.

Personas aún capaces y productivas son retiradas de la fuerza laboral de manera artificial con un efecto doble, dejan de producir y se tornan cargas financieras en sistemas de jubilación mal hechos… lo que tronarán pronto.

Y si usted sospecha que está escribiendo esto un viejo amargado, es mejor que le aclare lo siguiente. Estoy a la mitad de mis cincuenta años y lo único que quiero es repetir aquí un mensaje que llevo diciendo durante dos décadas: el futuro no es de los jóvenes y la juventud no es garantía de éxito.

El futuro, especialmente ahora, es de los que aprenden más y con mayor velocidad que los demás, de los que tienen ideas y se arriesgan a realizarlas, tengan veinte, treinta, cuarenta, cincuenta o más años.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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