Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Un Mundo al Revés
Eduardo García Gaspar
2 enero 2002
Sección: FALSEDADES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Volví a encontrarme con otra de esas joyas de la mente humana, que brilla por su inmadurez.

Un reportaje de El País, un periódico español, en octubre pasado entrevistó a Adela Cortina, una experta en ética.

Esta experta dijo cosas como éstas:

“Quien lleva los mejores atuendos y tiene el último ordenador maravilloso es el que tiene éxito social y a quien todo el mundo admira y quisiera imitar… Lo que más me preocupa no es sólo que la gente identifique consumo con felicidad sino que la gente no consuma libremente, es decir, que no consuma lo que quiera…las gentes gastan mucho en bienes de consumo porque a través de la educación se nos ha metido en la cabeza que debemos tener éxito”.

Vamos, vamos, mi señora Cortina, usted no tiene muy clara su mente en estas cosas del consumo.

Lo que usted dice es que los pobres consumidores, pero usted no, gastamos y gastamos sin pensarlo un ápice, todo con tal de impresionar a los demás. Lo que pienso es que estos expertos no tienen la menor idea de lo que dicen, pues o están ciegos o viven encerrados en algún mundo extraño en el que las cosas se ven al revés.

Si lo que dice esa experta fuera cierto, nuestra conducta sería muy diferente a lo que es en realidad.

Ella dice que gastamos sin pensarlo con tal de impresionar y que por eso no tenemos un consumo libre. Si lo que dice fuera cierto, pasarían varían cosas por demás interesantes.

Por principio de cuentas, todos esos sitios de Internet que venden boletos de avión y reservaciones de hoteles a precios bajos, no existirían. No podríamos impresionar a nadie comprando barato.

Peor aún, si lo que ella dice es cierto, la primera clase en los aviones sería la de mayor tamaño. Ningún tonto con deseos de impresionar a otros se atrevería a viajar en clase turista.

Más aún, todas las ofertas de los supermercados y las rebajas en las tiendas desaparecerían de inmediato si fuera cierto lo que dice esa santa experta.

Queriendo impresionar a los demás compradores iría yo derecho a comprar lo más caro y en mi vida se me ocurriría confesar a nadie que obtuve un buen descuento en la computadora con la que escribo esto. Y, cuando sucedieran las rebajas, las personas irían disfrazadas a hacer sus compras no sea que fueran reconocidas por otras.

Todos los anuncios de ofertas serían al revés: “Impresione usted a sus vecinos y compre naranjas que antes valían 30 pesos el kilo ahora a 45 pesos el mismo kilo”.

Si lo que la experta en consumo dijo fuera cierto se acabaría con la piratería de cabo a rabo. Nadie en su sano juicio compraría las imitaciones baratas de relojes Gucci, ni de ropa DKNY. Ningún consumidor podría salir a la calle vistiendo prendas piratas pues pasaría unas penas tan grandes que no lograría tener un amigo.

¿Cómo podríamos impresionar a alguien comprando cosas baratas?

Pero, la santa experta, por si fuera poco, niega con sus ideas lo que enseña la curva de la demanda y la experiencia cotidiana universal. Baje usted los precios de prácticamente lo que quiera y el resultado será elevar las ventas.

Haga usted lo contrario, suba los precios, y verá que las ventas bajan. Así está construido un mundo en el que hay escasez de recursos y poco hay que hacer la respecto, excepto aceptarlo.

Lo que esa experta dice es que si usted sube los precios, sus ventas van a aumentar y que si los baja las ventas van a disminuir.

Y, vaya, eso es toda una revolución en la Economía, pues la señora ha cambiado la forma de la curva de la demanda a una posición exactamente contraria a lo que se ha estudiado durante siglos y a lo que se ha vivido durante milenios.

Sin duda hay consumo para impresionar a otros, sin duda hay consumos irresponsables, lo mismo que hay declaraciones para impresionar al resto y aseveraciones insensatas. Pero, los consumidores somos bastante más inteligentes que lo que esa santa señora piensa y actuamos de acuerdo con nuestras propias decisiones, lo que es actuar libremente y no influido por esas tontas opiniones.

Lo maravilloso de opiniones como las de la experta en cuestión es que ellas casi nunca son examinadas en sus consecuencias lógicas y así son aceptadas por demasiados. Si lo que la señora dice fuera cierto, la Ley de la Gravedad Universal elevaría los objetos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Un Mundo al Revés”
  1. Sociedad Dividida, Otra Vez | Contrapeso




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