Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Una Línea Continua
Eduardo García Gaspar
29 noviembre 2002
Sección: LIBERTAD GENERAL, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Cuando las cosas se ven gráficamente, ellas tienden a ser mejor comprendidas y recordadas. Por eso, en mis clases, uso una sola línea horizontal para explicar los planteamientos políticos de nuestros tiempos.

Quiero compartir esto con usted, si es que no tiene nada mejor que hacer.

Imagine usted una línea horizontal más o menos del tamaño de una hoja tamaño carta.

En cada uno de sus extremos hay un punto redondo. Cada uno de esos puntos señala un extremo.

Al del lado izquierdo vamos a llamarlo Intervencionismo Estatal y al del lado derecho Liberalismo… y no, nada tienen que ver con las izquierdas y derechas, deje usted esa noción donde debe permanecer, en la basura.

Bajo cada uno de esos extremos vamos a colocar lo que cada posición implica en política, economía y cultura. Empezamos con el Liberalismo. En su parte cultural, las propuestas liberales son la libertad religiosa, la libertad de expresión y prensa, la libertad educativa y en general todas esas libertades, como la de expresión artística.

Precisamente por su gran énfasis en la libertad es que se llama Liberalismo. En su parte política, propone regímenes de poderes equilibrados por medio de la clásica división de poderes, el federalismo y las elecciones periódicas.

Y en la parte económica, el Liberalismo propone mercados libres, libre comercio, competencia entre empresas y demás. Piense en Hong-Kong, EEUU, Inglaterra, Nueva Zelanda.

Vayamos ahora con el Intervencionismo estatal. Ya que estamos en su extremo, tenemos que ver eso precisamente, su versión al borde. En la parte cultural, este intervencionismo impone severas limitaciones a las libertades de expresión de todos tipos, generalmente por medio de la censura y medios estatales de comunicación.

En la parte política, tiene órganos de gobierno, todos ellos con grandes poderes concentrados en los que no hay elecciones entre partidos y un federalismo nulo.

En la esfera económica, propone empresas estatales monopólicas, planeación central y una burocracia muy grande encargada de esto. Piense en la URSS, Cuba, la China de Mao, la Alemania de Hitler.

Esos son los extremos y sus propuestas. El fenómeno que se ha tenido es un movimiento de las propuestas intervencionistas en la dirección del Liberalismo, sobre todos en dos áreas, la política y la cultura.

A muy pocos se les ocurriría hoy ir en contra de las libertades religiosas, educativas y de expresión.

Igualmente, a muy pocos se les ocurriría ir en contra de la democracia, las elecciones, la división de poderes y demás. En este sentido, el Intervencionismo Estatal extremo ha abrazado casi totalmente las ideas del Liberalismo.

Pero en la esfera de lo económico ese abrazo no se ha dado. Es allí donde sigue existiendo la gran controversia.

Los partidarios del Intervencionismo siguen apoyando las estrategias de planeación estatal de la economía, fuertes impuestos, regulaciones detalladas, gasto gubernamental grande y políticas similares.

Piense usted en Suecia y Francia, además de muy recientemente, México una nación novata en el liberalismo, con muchos aspectos liberales al mismo tiempo que muchas anclas intervencionistas.

Los socialismos español e inglés, por ejemplo, explican ese curioso fenómeno de la liberalización del socialismo, en donde se han tenido privatizaciones, existe democracia y las libertades culturales son enormes.

Esos socialismos habrían sido considerados sistemas liberales 20 o 30 años antes. Eso es lo que quiero mostrarle, el Intervencionismo Estatal ha perdido su extremismo, se ha liberalizado y eso es muy bueno.

La caída de la URSS es el hecho histórico que marca la fecha simbólica de esa liberalización del intervencionismo. ¿Dónde anda México en esa línea? Más o menos en medio.

Nuestro liberalismo político, es decir, nuestra democracia inició en el 2000. Nuestro liberalismo cultural es reciente y una medición internacional nos colocó en medio de la tabla de libertad de expresión.

Nuestro liberalismo económico está muy mezclado, pues al mismo tiempo de los recientes tratados de libre comercio, aún existen corporativismo, monopolios estatales, regulaciones grandes y frenos económicos. México se ha movido hacia el liberalismo, no hay duda, pero estamos aún a mucha distancia de ser considerados liberales… aunque la tendencia central es clara, pero muy lenta.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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