Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Una Lógica Coincidencia
Eduardo García Gaspar
28 marzo 2002
Sección: PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


El mundo es bastante más lógico de lo que parece a primera vista. Una de las cosas que permite llegar a esa conclusión es la coincidencia entre la ética y el progreso.

Nuestro país, me temo, ha olvidado eso, lo que en buena parte explica nuestros agobios y crisis recurrentes.

Vayamos a la esencia del problema estableciendo una hipótesis razonable: entre dos países iguales progresará más, mucho más, aquél en el que hay más respeto al código de conducta.

Dicho en otras palabras hay una relación causal entre la moral y el progreso material.

Por ejemplo, el caso que suelo usar en mis clases. Les planteo a mis alumnos una situación en la que uno de ellos abre un restaurante muy cercano a otro, al que por cuestiones de calidad quita una buena parte de su clientela.

El dueño del restaurante afectado reacciona violentamente y decide atacar a su nuevo competidor. Lo que decide hacer es mezclar laxantes en la comida del nuevo restaurante un día por la noche sin que nadie lo vea.

Este es naturalmente un acto contrario a la moral, pues lastima intencionalmente a otros. El dueño del nuevo restaurante logra averiguar eso de los laxantes a tiempo y cambia la comida, lo que le representa un costo extra.

Más aún, no tiene otra opción que colocar guardias día y noche para prevenir otro acto similar. Y eso significa mayores costos que tiene que repercutir en los precios del restaurante. Si no hubiera habido ese acto inmoral, sus costos serían menores y sus productos más baratos.

Lo mismo sucede con la protección que tienen que emplear las empresas que usan guardias. Igualmente sucede con los gastos legales de extensos contratos entre personas que no se tienen confianza y temen ser engañados por la otra parte.

Si la sociedad tuviera un índice de robos menor, por ejemplo, se gastaría menos en alarmas y más en otras cosas que producen satisfacción en las personas.

No creo que los preceptos morales hayan sido creados pensando en su impacto económico positivo, pero al mismo tiempo resultaría paradójico que un principio moral produjera males económicos. La coincidencia es lógica.

Por ejemplo, los Diez Mandamientos tienen una razón de ser, que es la salvación de las almas, pero también tienen una secuela quizá no prevista, la de generar un medio ambiente en el que es más barato y más productivo trabajar.

Y eso significa mayor bienestar para todos. Buscando un beneficio espiritual, la moral ocasiona también un beneficio material.

Si tomamos a la corrupción, en lo que México tiene un lugar reconocido, por simple sentido común podemos concluir que nuestro país tiene un serio obstáculo para progresar. La corrupción es un acto inmoral, que va en contra de los preceptos de mentir y robar.

El mentir y el robar son actos juzgados inmorales en sí mismos, pero al mismo tiempo el mentir y el robar causan un daño a la empresa y a la sociedad. La corrupción eleva los costos de producción.

Un gobierno corrupto tiene costos de operación más altos que un gobierno que no lo es. Eso lastima a la sociedad, la que contará con menos recursos para realizar otras labores necesarias.

Si, por ejemplo, hay corrupción en la asignación de contratos de construcción de casas firmados por alguna agencia gubernamental sabemos que esas casas serán de mala calidad o serán menos casas de las que se podían haber construido.

Creo que hay muy poco que discutir al respecto, aunque de esa coincidencia no muchos se hayan dado cuenta. Todo el punto es sencillo, donde la conducta moral es la regla general, las personas gozan de mayor confianza en su futuro y pueden trabajar con menores costos totales que donde la regla general es la de conductas inmorales.

La ética tiene buenos resultados materiales. La cuestión siguiente es plantear la interrogante de qué es lo que ha sucedido en México para que se dé esa situación general de escaso respeto a los principios éticos. La pregunta necesariamente tiene varias contestaciones.

Apunto algunas de ellas. La creencia en la relatividad de la moral. La falta de castigo a los delincuentes. El mal funcionamiento de los tribunales. El olvido de Dios.

El abandono de las cuestiones morales en los sistemas de educación. Lo conspicuo de actos inmorales por parte de gobernantes que no son castigados. El recelo entre las iglesias y los gobiernos. Añada usted a esta lista lo que usted quiera.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Una Lógica Coincidencia”
  1. Conciencia Como Cimiento | Contrapeso




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