Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Una Tendencia Muy Humana
Eduardo García Gaspar
7 febrero 2002
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Si usted toma la sección nacional del diario Noroeste del 6 de enero pasado, encontrará una nota que tienen un encabezado interesante para dar una segunda opinión, dice “Anuncian SE y SHCP guerra contra el contrabando”.

¿Cuántas veces piensa usted que la autoridad ha anunciado ese tipo de acciones? Pero más aún, piense usted si esa guerra contra el contrabando ha sido efectiva.

En México se llevan siglos de contrabandear artículos. Dos ejemplos.

El virrey Juan Francisco de Güemes y Horcasitas, que gobernó de 1746 a 1755, emitió disposiciones en guerra al contrabando que era muy amplio y mandó revisar los barcos que atracaban en los puertos.

Desde luego, el contrabando siguió igual, pues lo introducían ya no por los puertos, sino por las playas desiertas. Se decía que incluso su esposa vestía con telas de contrabando.

Otro virrey, José de Iturrigaray, llegó en 1803 a gobernar y pasó como propiedad personal en su equipaje un cargamento de contrabando. La autoridad que no conoce de la naturaleza humana actúa con una gran fuerza en contra suya.

Quienes forman los gobiernos deben, por necesidad imperiosa, tener ideas reales y verdaderas acerca del comportamiento de la sociedad, pues de lo contrario sus leyes y disposiciones tendrán efectos contrarios a sus intenciones.

Los casos de contrabando son públicos y notorios, comunes y amplios, llegan a casi toda la población. Ese mercado ilegal floreció durante la época del proteccionismo y del populismo, cuando la importación de artículos extranjeros estaba prohibida.

Es un deporte nacional, especialmente en nuestro país con esa amplia frontera del norte. Simplemente no se podía evitar y la autoridad debía reconocer eso. Puesto de otra manera, parece obvio aceptar como humanos a varios rasgos.

Primero, lo prohibido atrae y se vuelve tentador, más que lo permitido. Si la autoridad decide prohibir la bebida, ella se tornaría una tentación irresistible, como de hecho pasó. Si alguna autoridad prohibe algún libro, éste se convierte en un objeto más poderoso.

Segundo, la tendencia a comerciar es otro rasgo humano que debe ser aceptado también. Cuando se presentan oportunidades, las personas van a aprovecharlas para vender y comprar lo que ellas desean. La prohibición de importaciones creará sin remedio la oportunidad del contrabando como un negocio más provechoso que donde no existe esa prohibición.

No lo vamos a poder evitar.

Si se aceptaran esos rasgos humanos, imbuidos en nuestra propia naturaleza, las disposiciones legales serían mucho mejores, pues se evitaría la ilegalidad, la corrupción y los mercados negros.

La conclusión de esto es obvia, el libre comercio es algo positivo, congruente con la naturaleza humana e ir en su contra es crear problemas a lo tonto. Son en esto mucho más sabias las nuevas tendencias liberales que las anteriores escuelas de pensamiento que pedían ir en contra de esa naturaleza humana, como el proteccionismo y la planeación de la economía.

El ser humano en su esencia es y quiere permanecer libre, lo que en términos económicos significa que quiere ofrecer y demandar bienes y artículos. Lo que a eso se oponga va a causar contrariedades y dificultades.

Esta segunda opinión quiere dejar en claro que no se puede legislar ignorando a la naturaleza humana y quien lo intenta va a provocar problemas serios en la sociedad.

Muchos gobernantes sucumben a la idea de querer imponer en los demás sus sueños y utopías personales, de intentar hacer que las personas actúen de cierta manera artificial, ajena a su esencia.

Son esos gobernantes personas ignorantes desde luego, pero sobre todo soberbias. La única manera de solucionar el contrabando es dejar libre al comercio.

Si Sinaloa puede comerciar sin trabas con Sonora, no existe razón lógica por la que esos dos estados no puedan comerciar libremente con California, con Nuevo México o con Arizona.

Y si alguien le pone trabas a ese comercio, de todas maneras va a suceder. Por eso, seguiremos leyendo declaraciones de las autoridades, como la de esa nota de Noroeste, hasta que el libre comercio sea pleno.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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