Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Cangrejos en la Política
Eduardo García Gaspar
21 febrero 2003
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión, Y FABULAS E HISTORIAS
Catalogado en:


Con cierta frecuencia se oye la historia de los cangrejos mexicanos y de los cangrejos norteamericanos que son metidos en ollas de agua hirviendo para ser servidos como apetecible plato en algún restaurante.

Se dice que en la olla en la que han puesto a los cangrejos norteamericanos, de inmediato se escucha gran algarabía, pues los animales rápidamente hacen una reunión y deciden formar equipos de trabajo que sirvan de escalera para que ellos puedan salir de la olla,

Y así sucede, unos montados sobre otros forman puentes que permiten que todos salgan.

Por su parte en la olla de los cangrejos mexicanos, también se escucha una gran algarabía, incluso más que en la otra olla. Pero ese bullicio es más ruidoso y está formado casi exclusivamente por recordatorios maternales al cocinero que los cangrejos acompañan con obscenos movimientos de sus tenazas.

Cada uno, por su lado, los cangrejos nacionales intentan salir sin ayuda de los demás.

Algunos de ellos alcanzan a llegar a la orilla, pero siempre que están a punto de salvarse otro de los cangrejos lo jala hacia adentro impidiendo su salvación. El hecho se repite una y otra vez hasta que el agua en la que han sido metidos alcanza tal temperatura que los mata.

Quien oye la historia de nuevo, tal vez sonría otra vez.

No lo sé, pero lo que sí sé es que esta historia se presenta de nuevo con las recientes protestas campesinas. Digamos que la olla es la situación en la que se encuentra ese sector, desde mucho antes del TLCAN.

Desde el TLCAN algunos de ellos han alcanzado a salir o están a punto de hacerlo, pero el resto quiere jalarlos de nuevo a la olla, devolviéndolos a la situación original. Las protestas campesinas, muy concretamente sus manipuladores, son esos cangrejos que no dejan que otros puedan salvarse. Quieren que todos vuelvan a la olla.

Esto vuelve a mostrar que el problema de México no es económico, sino político.

Sí, desde luego, las circunstancias económicas no son precisamente las mejores, ni aquí ni en el resto del mundo, pero eso pasa a segundo lugar cuando vemos el panorama político mexicano que es un literal campo de batalla electoral en el que prevalecen las preferencias partidarias sobre las necesidades del país.

No hay análisis, no hay razonamientos, no hay acuerdos. Todo lo que hay es la búsqueda enferma de motivos de crítica y escándalo en los enemigos para lograr posiciones partidarias de beneficio. El problema político es grave de por sí, pero lo empeora otra lucha más profunda.

Tengo la impresión que esa lucha, más oscura y menos visible, es la del enfrentamiento de ideologías cerradas, especialmente la de quienes son partidarios de la izquierda atrasada.

Enemigos acérrimos de las libertades humanas, estos individuos salen a la superficie presionando a la autoridad por medio de terceros, nunca dando la cara. Le digo, es sólo una impresión que no puedo probar, pero que me parece una explicación lógica.

Si busco centros ideológicos de izquierdas atrasadas, seguramente encontraré en ellos a las fuentes originales de los conflictos. En resumen, en esta segunda opinión, lo que le digo es simplemente lo siguiente.

Nuestro problema nacional no es económico, incluso a pesar de una situación económica mala. Nuestro problema es político y si se resolviera, la situación económica podría ser enfrentada con más preparación. El problema político, a su vez, se debe a un enfrentamiento que se da en dos niveles, uno abierto y claro para todos, el otro lóbrego y subterráneo.

El conflicto abierto se percibe sin problemas y es el electoral entre partidos más sedientos de poder que preocupados por la nación, lo que produce daños profundos inmediatos en el bienestar de los mexicanos pero posibles beneficios en los partidos políticos.

Es un problema de gobernantes de corta vista en todos los partidos.

Pero el conflicto profundo es el mayor. Esa guerra subterránea es un choque de ideologías, proveniente de la izquierda retrasada que desea volver al pasado y sin posibilidad de negociación rechaza las libertades, la democracia y un gobierno redimensionado.

Las ideologías son veneno puro y mucho me temo que haya dosis letales de ellas en partes de nuestro país actuando como eso, como venenos que no se detectan pero que producen síntomas graves, como protestas, violencia, guerrillas, amenazas y el síndrome de los cangrejos que no se ayudan entre sí.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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