Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Censura y Libertad
Eduardo García Gaspar
1 abril 2003
Sección: DERECHOS, LIBERTAD CULTURAL, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


De todas las columnas que he leído acerca de la entrega de los Oscares, la gran mayoría han opinado que ella constituyó una censura a la libertad de expresión de los activistas que podrían aprovechar esa entrega de trofeos para externar sus opiniones.

Eso está equivocado, lo que ya más calmados, después de muchos días, creo que puedo probar.

Imagine usted una obra de teatro cualquiera en la que un actor interrumpe la acción para usar su tiempo hablando de algún asunto como la necesidad de una reforma fiscal en México.

O bien, piense en una telenovela en la que uno de los actores detiene el diálogo para hablar de lo terrible de los sucesos del 11 de septiembre.

Incluso, vea usted esta posibilidad, la de un espectador en el cine, que se sube al escenario en medio de la película y comienza a hablar de lo cruel que puede ser una guerra.

Igualmente, piense en los medios de comunicación. Una persona, célebre o no, entra a una estación de televisión exigiendo que se le dé tiempo para hablar sobre sus puntos de vista acerca de la inseguridad en México.

Otra persona, la que sea, entra a las instalaciones de un periódico demandando con fortaleza que publiquen al día siguiente sus opiniones acerca de la guerra en Irak.

Todas ellas son situaciones que pueden aclararse de manera muy sencilla si las cosas se miran de otra manera.

Una estación de radio no viola la libertad de expresión de nadie al negar acceso a la cabina de sonido para quien quiere hablar de Gloria Trevi. El negar eso a las personas no viola la libertad de expresión de ellas porque no se le impide hablar de lo que quieran, solamente se le obliga a respetar la propiedad de terceros.

Los dueños de un periódico, de un programa de televisión, de una obra de teatro o de una entrega de Oscares son eso, propietarios y por eso tienen derecho a aceptar o negar el acceso de quien quiere expresar su opinión.

Igual que usted tiene derecho a negar la entrada a su casa a quien quiere en ella hablarle de las ventajas de un limpiador que desea venderle. No existe violación alguna a la libertad de expresión al impedir que terceros usen una propiedad privada para expresar sus opiniones.

Imagine usted que usted hace un mitin en un salón en contra de la guerra en Irak y que se presenta en ese mitin un par de personas que le exigen hablar a favor de la guerra. Usted tiene todo el derecho a decirles que se vayan, que organicen su propio mitin y que allí digan lo que quieran porque ese mitin suyo.

Se violaría la libertad de expresión si se impidiera realizar ese mitin a alguien. Pero no hay violación alguna de libertad de expresión si se niega a la persona decir sus opiniones dentro de una propiedad que NO es suya. Sería ridículo que yo le exigiera a usted entrar a su casa para leerle yo mismo este editorial.

Usted me puede invitar y darme ese derecho, pero también usted puede negarse con todo el derecho sin que eso sea un ataque a mi libertad de expresión.

Pero sí habría un ataque a la libertad de expresión, por ejemplo, si se me metiera en la cárcel para impedir que yo hable de lo que quiera dentro de mis propiedades o dentro de las propiedades en las que yo tengo autorización de sus propietarios para hacerlo.

La conclusión es bastante obvia, si los organizadores de los Oscares dijeron a quienes participaron en él que no debían expresar sus opiniones acerca de la guerra en Irak, estaban en todo su derecho y no violaron la libertad de expresión.

Si acaso alguno de los artistas y celebridades quiere hablar de ese conflicto, a favor o en contra, nadie les niega la libertad, pues pueden organizar su propio evento y hablar hasta cansarse. La clave radica en determinar la propiedad del evento, del lugar y de la ocasión.

Su dueño es el que manda y asunto arreglado. No es complicado este asunto, sin embargo, ha sido pésimamente analizado por la mayoría de las personas.

Después de todo, ni usted ni yo tendríamos base para entrar a una estación de televisión y exigir que interrumpan a Big Brother para que la audiencia escuche nuestras opiniones. Estaríamos violando la propiedad de la estación y los derechos de la audiencia también.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras