Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Descubriendo el Hilo
Eduardo García Gaspar
5 junio 2003
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en:


Una de mis grandes aficiones es la de descubrir ideas que son aceptadas en lo general pero que en realidad no tienen fundamento.

Ésta es una de las tentaciones que no puedo resistir y viene a cuento porque hace unos días encontré una columna en un periódico en la que su autor hablaba de la injusta distribución de la riqueza.

Algo ante el cual clamaba por la necesidad urgente de elevar los impuestos de quienes más ganan para dar ese dinero a los que menos ganan.

Este complejo de Robin Hood funciona así. Un gobierno dicta tasas muy altas de impuestos a los ingresos mayores, recolecta ese dinero y realiza acciones que tienen la intención de llevar esos fondos hasta las personas que son consideradas pobres.

Desde luego en esto existe el problema del Robin Hood a la mitad, que es el quitar a los ricos y luego quedarse con el dinero sin que los pobres vean un centavo. Pero el asunto tiene más de fondo.

Esa idea de la redistribución de la riqueza parte del supuesto absoluto de que en la economía se realiza una distribución injusta de la riqueza o de los ingresos. Ésa es una hipótesis innegable de los partidarios de la redistribución de la riqueza, que es lo que hace a este asunto uno en extremo interesante.

Porque sucedería algo muy sorprendente si pudiera demostrarse que en la economía no existe una actividad distributiva de riqueza.

Es decir, si en la economía de todos los días es posible demostrar que no existe una acción distributiva que reparta riqueza, eso significaría que no podría ser injusto lo que no existe. Los argumentos de quienes claman una redistribución de la riqueza caerían al suelo.

¿Hay en las economías una acción que distribuye riqueza? En realidad no.

En una economía no hay distribuciones de ningún tipo. Nadie sale a la calle repartiendo lo que tiene entre las personas que primero encuentra. Ni usted, ni su vecino, ni nadie anda distribuyendo sus bienes.

Cierto que hay acciones de donativos generales, como el dar dinero a los hijos para el fin de semana o cosas más serias como los donativos a iglesias y otras instituciones.

Pero la gran mayoría de las acciones económicas que se realizan no son distribuciones, sino intercambios. Usted intercambia parte de su dinero con la tienda para comprar los tomates que necesita, los chiles, el auto, todo lo que usted compra.

Yo intercambio con este periódico estas columnas por una cantidad de dinero, la que a su vez intercambio para comprar otras cosas.

Lo que existe en la economía son eso, intercambios. No hay distribuciones de ningún tipo.

Y, si no hay distribuciones de ningún tipo, entonces no puede existir una distribución injusta de los ingresos. Ése es el gran error de quienes quieren implantar la redistribución de los ingresos acusando de injusto a algo que no existe.

Quien pide una redistribución de los ingresos comete un error de análisis y por eso fallará en sus decisiones.

Sin embargo, es real la existencia de personas que tienen ingresos muy bajos y que viven existencias miserables que deben mover a tratar de remediarlas. El enfoque de los intercambios permite una solución sólida.

Si una persona tiene muy escasos ingresos eso significa que realiza pocos intercambios. Realiza pocos intercambios porque no tiene cosas valiosas que ofrecer a los demás. Si esa persona poseyera cosas valiosas que ofrecer a los demás, entonces realizaría más intercambios y elevaría su ingreso.

Una persona está en esa posición porque tiene poco capital humano propio: tiene una escasa educación, tiene poca experiencia y, sobre todo, no tiene capacidad productiva. Lo que esa persona hace, lo pueden hacer muchas más. Es lógico que no tenga ingresos razonables.

Pero los puede tener si eleva su capacidad de ofrecer a otros cosas que los demás quieren y para ello necesitan elevar su capital personal.

La pobreza vista así no es el resultado de una mala distribución de la riqueza, sino de la imposibilidad de esa persona para ofrecer cosas valiosas a los demás. Y eso se remedia elevando la capacidad de intercambiar de la persona, empezando por subir su educación y capacidad de trabajo.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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