Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Dos Enfoques
Eduardo García Gaspar
6 mayo 2003
Sección: LEYES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


De los Estados Unidos nos empeñamos en copiar siempre cosas, aunque no lo queramos reconocer.

Ya que en ese país se han puesto de moda, desde hace años, las demandas, en México no tardarán en aparecer ese tipo de acciones. Por eso hay que estar prevenidos de lo que hay detrás de esas demandas.

De seguro, usted las recuerda.

Por ejemplo, gente que ha fumado por años y que demanda a las cigarreras alegando daños e incluso el no saber que fumar tiene consecuencias. La última de las modas, según reportan los medios americanos, es la de demandar a las empresas de comida rápida por causar obesidad en las personas.

Por ejemplo, una persona que pesa ciento y pico de kilos alega que eso se debe a que ha comido hamburguesas en demasía. El fondo del asunto radica en una situación básica compuesta de dos elementos.

Primero, un producto, el que sea, que posee ciertas características que son de conocimiento común; por ejemplo, una hamburguesa, un pastel de chocolate, o un cigarro.

Segundo, una persona o más que alegan consecuencias negativas por el consumo de ese producto; quizá un tipo realmente obeso que alega que está como está por comer ese producto.

A esos dos elementos se añade otro, el de uno o más abogados que ven una oportunidad de negocio si logran convencer a la persona afectada de presentar una demanda en contra del fabricante del producto que se supone produjo el daño.

Las demandas pueden ser realmente millonarias y eso constituye un beneficio sustancial tanto para el supuesto afectado como para sus abogados, con cargo a la empresa que fabrica el producto, es decir, los consumidores.

Para realmente entender las razones de esas demandas, uno tiene que tener alguna idea que las justifique y valide.

Para que esas demandas tengan fundamento, necesariamente tiene que aceptarse que el demandante es un verdadero idiota, con buenas dosis de incompetencia mental e incapaz de tomar decisiones por sí mismo. Vaya, el tipo debería estar metido en un hospital para los dañados cerebralmente.

Si alguien no sabe que meterse en el estómago varias hamburguesas al día durante largos períodos de tiempo causa obesidad, entonces esa persona no es capaz ni de cruzar la calle sola.

Si yo fumo, si como a diario tres rebanadas de pastel acompañadas por tres refrescos, si como carne de res a diario, si hago esas cosas y no sé que me causan daño, eso significa que sé nada de nada.

Si como vísceras de diario, más huevos en el desayuno, y luego resulta que tengo alto el colesterol, tengo dos opciones.

Una es reconocer que no tengo una dieta buena y cambiarla. Pero si sucede que me pueden dar dinero demandando a los ganaderos que venden esas vísceras, adivine usted qué se me antojará hacer.

Tengo ante mi la opción dejar de comer lo que a mí me gusta, pero por el otro lado, tengo la opción de sacarle dinero a otro haciéndome el tonto de que yo no sabía que comer, por ejemplo, dos hamburguesas a diario engordaba.

Claro, hay otra forma de comprender a las personas. En vez de verlas como idiotas, atrasadas e ignorantes, se puede ver a las personas como seres con capacidad para reconocer las consecuencias de sus actos. Si se piensa así, desde luego, se acaba el negocio de las demandas, lo que sería positivos para todos excepto para los litigantes.

Es decir, tenemos dos maneras de entender a las personas. Una es como seres irresponsables de sus acciones e ignorantes de sus consecuencias. La otra es verlas como lo opuesto, seres responsables que saben que lo que hacen tiene consecuencias. Usted seleccione la opción que se le haga más razonable y realista.

Yo lo que digo en esta segunda opinión es simplemente una cosa.

Si la ley le da a cada persona la facultad de votar eligiendo a personas para puestos de elección popular, lo menos que puede pensarse es que también tienen la suficiente capacidad mental para saber que si se meten veinte tacos y cuatro cervezas cada vez que cenan, van a engordar, lo quieran o no. No es complicado el asunto.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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