Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Dos Lados de la Moneda
Eduardo García Gaspar
3 febrero 2003
Sección: DIPLOMACIA, Sección: Una Segunda Opinión
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Sin ignorar el optimismo diplomático recientemente revelado por el presidente Fox al decir que su gobierno se está moviendo para evitar la guerra, el asunto de esa guerra probable merece un examen bastante más profundo.

La posición de Fox, sin duda tiene más propósitos de popularidad interna que efectos externos, por lo que su base es frágil y debe ignorarse en ese examen.

El conflicto es serio y creo que debe ser evaluado en diversos ejes de análisis, que son al menos los siguientes.

Comparación de gobiernos. Simplificando la posición a un sólo asunto de dos gobiernos, deben verse las igualdades y similitudes de los gobiernos de EU y de Irak.

Deben verse los niveles de democracia en ambos, de libertades ciudadanas, de existencia de partidos políticos, de libertad de expresión, de división de poderes y demás.

No me parece necesario decir que en esto existen diferencias amplias entre ambos países, verdaderas diferencias que hacen a los dos diametralmente opuestos.

Comparación de poderes ejecutivos. Esto sería el análisis de las similitudes y diferencias entre Bush y Sadam. Sería el examen de cómo llegaron al poder, de la historia personal de cada uno, de la confianza que cada uno genera, de las limitaciones que tiene su poder ejecutivo, del tiempo que han estado en el poder y de lo que han hecho en ese tiempo.

Es aquí donde se cometen, demasiadas veces errores graves, pues en las críticas atroces a Bush se ignora la mucho más criticable trayectoria comprobada de Sadam. Sin duda, por malos que sean ambos, existen entre ellos las más grandes diferencias.

Las dos comparaciones anteriores son exámenes realmente políticos que sirven para establecer diferencias en las calidades de los aspectos de ese tipo en ambas naciones.

¿Están las dos al mismo nivel de libertades, democracia, derechos humanos, limitaciones gubernamentales? ¿Tienen ambas a gobernantes que son iguales en realidad?

No pienso que haya posibilidad de concluir que en ambos países de tienen condiciones iguales.

La otra faceta es la comparación de escenarios posibles para la alternativa de Sadam siguiendo en el poder y, por otro lado, la derrota de su régimen.

Ésta es una especulación inevitable, pero necesaria y trata de responder razonablemente qué sería lo menos peor: que Sadam permanezca en el poder o que una guerra lo derroque. La verdad es que no tenemos certeza sobre las consecuencias reales de esas dos opciones, pero sí podemos concluir que en cualquiera de las dos hay riesgos graves.

Esto significa que apoyar una de las dos opciones sin considerar los efectos de la otra no tiene mucho sentido.

Querer evitar la guerra sin considerar los efectos futuros de esa posición es tan bobo como apoyar la guerra sin considerar sus consecuencias. Desde luego, la posición más simple, la políticamente correcta y la más popular es la de querer la paz a toda costa, lo que hace de lado la terribles consecuencias de dejar en libertad a Sadam y que pueden ser peores.

Éste es el examen mayor. Es bastante claro que entre los EEUU e Irak existen amplias diferencias en sus gobernantes y gobiernos, con Irak emergiendo como una dictadura, de vocación bélica, mentirosa y sin mecanismos de contrapeso.

Pero lo que más pesa es el examen de las consecuencias de largo plazo de ambas opciones. ¿Qué sucederá si se deja en libertad a la dictadura de Sadam y que sucederá si su régimen es derrocado por medios violentos? No hay una respuesta cierta. Pero si existen posibilidades de análisis que hacen difícil una decisión.

Esto significa que la posición de no guerra por ningún motivo es muy primitiva. El mundo es bastante más complicado que el tener esa posición superficial e irracional.

Lo que esta segunda opinión afirma es que deben considerarse también las consecuencias de dejarle las manos libres a Sadam y que tampoco esa posibilidad es deseable como su historial lo demuestra. La moneda tiene dos lados y ver sólo uno de ellos no significa que la moneda caerá de ese lado.

Mi creencia firme es la de ver esos dos lados, sin saber el futuro, y examinar las consecuencias de ambos. No son en ningún caso consecuencias agradables y eso es lo que digo. Dejar a Sadam libre tiene también efectos que pueden ser peores que los de la guerra. Eso es una posibilidad real.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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