Solución a tres dudas gramaticales. El uso de «al interior» o «en el interior». Las numerosas variaciones de por qué, porqué, porque, por que. Y una acento adecuado.

¿Al interior o en el interior?

Quizá usted habrá notado que en los medios noticiosos se ha usado desde hace poco tiempo una construcción extraña en las redacciones de noticias, la he visto tan generalizada que decidí aclarar las cosas.

De seguro habrá usted escuchado o leído noticias que, por ejemplo, dicen lo siguiente: «Los diputados tuvieron un arduo desacuerdo al interior de la cámara de legisladores».

Allí hay un problema, no porque los legisladores hayan tenido otro desacuerdo más, que es lo normal, sino por otra cosa. Una duda gramatical.

Esa oración dice «al interior» y todo mi sentido común gramatical me dice que está mal, que en ese caso se debe decir «en el interior» y no «al interior».

Otra cosa sería escribir «para variar el diputado se dirigió al interior del recinto parlamentario». Allí sí se puede decir «al interior» porque ello indica dirección. Cierto que es raro que eso haga un legislador, pero la construcción es correcta.

Para no quedarme con la duda, decidí no acudir con los legisladores pues si no saben de hacer leyes menos van a saber de gramática.

Pero escribí a la Real Academia de la Lengua, la que tuvo la amabilidad de confirmar mi hipótesis. Es incorrecto eso que le digo que se escribe. Reproduzco la respuesta que me mandó la Academia.

«La construcción AL INTERIOR DE es posible en español cuando constituye un complemento circunstancial o de régimen preposicional que acompañaría a un verbo que lo exige. Tal es el caso de verbos que indican dirección o movimiento. Me dirigí al interior del bosque; la expedición marchaba al interior de la península; e incluso se utiliza en usos figurados: viajó al interior de sí mismo.
«Sin embargo, siempre que el verbo al que el complemento circunstancial acompaña indique posición o estado, dicho complemento irá precedido de la preposición EN: Estuvimos en el interior de la fábrica (nunca se diría: Estuvimos al interior de la fábrica). Se quedó acampado en el interior del bosque (nunca se diría: Se quedó acampado al interior del bosque). El debate transcurrió en el interior de la Universidad (nunca se diría: El debate transcurrió al interior de la Universidad)». 

Por consiguiente ahora podemos decir que hay dos errores en la frase «los legisladores tuvieron una actuación destacada al interior de su partido».

Desde luego, el más obvio de ellos es el de la posibilidad de que los legisladores tengan una actuación destacada, dada su impreparación proverbial y su corta vista política.

El otro error es ése, el de escribir «al interior de su partido», cuando claramente debe decirse «en el interior de su partido», que es el único criterio posible que ellos tienen.

Desde luego, podrá argumentarse que eso lo dice la Real Academia de la Lengua en una consulta pedida a ella, pero que en el español hablado en México sí se puede usar eso de «al interior» cuando lo correcto sería decir “en el interior”.

Pensando en esto, mandé un correo a la Academia Mexicana, mismo que no ha sido contestado en varias semanas, posiblemente por estar ocupados AL interior, digo EN el interior de esa honorable institución.

Adecua o adecúa

Una vez aclarado esto, despejaré otra duda gramatical. Usted sabe, esa discusión sobre si el verbo “adecuar” se conjuga en uno de sus tiempos como «adecúa» o como «adecua».

La verdad es que ambas conjugaciones son aceptables, por lo que cada quien puede usar la que se le dé su regalada gana.

Y, entonces, poder escribir algo como lo que sigue. «La actual situación indica que los legisladores se adecúan a sus tiempos y logran los acuerdos que se necesitan en el interior de las cámaras que albergan a esos distinguidos personajes de la política».

Como se puede apreciar, no existe en esa oración gramatical error alguno y es perfectamente correcta.

Aunque debamos reconocer que existe otro error en esa oración. Digo, pues los legisladores no se han adecuado a sus tiempos, ni son distinguidos ni se ponen de acuerdo.

Pero fuera de estos detallitos, lo demás está en un español correcto y sin errores de acuerdo a lo que nos manda la Real Academia de la Lengua.

Uso de por qué, porqué, porque…

Por qué, porqué, porque y por que —el uso correcto de esas palabras es una de las dudas gramaticales más comunes del idioma español.

En lo que sigue escribo una guía para el uso correcto de ‘por qué’, ‘porqué’, ‘porque’ y ‘por que’ —más motivado por mi propio beneficio pero que ofrezco como ayuda a otros que tienen dificultades como esta mía.

Por qué, como pregunta y exclamación

Esta forma compuesta que se forma con dos palabras y tiene tilde o acento en la é final tiene un significado equivalente a indagar motivo, justificación, razón o causa y se usa en preguntas —en las que se pide una explicación de causa:

¿Por qué escribiste esta columna? ¿Por qué leíste esta columna? ¿Por qué no mejor visitas las reglas que ha publicado la Real Academia Española?

Se usa en frases que sin forma de pregunta buscan encontrar motivo, justificación, razón o causa:

Dime por qué estás leyendo esta columna. Cuéntanos por qué escribiste esta columna. No entiendo por qué no mejor visitas páginas de expertos en la materia.

Y se usa también en exclamaciones.

¡Por qué reglas tan complicadas tiene uno que pasar para escribir mejor! ¡Por qué complicaciones del lenguaje nos han metido!

Porque, como respuesta

Esta forma es la usada para responder a las preguntas que usan ‘¿por qué?’ —lo que permite recordar su uso fácilmente: después de ‘¿por qué?’ sigue ‘porque’:

Escribí es columna porque así me acordaré mejor de las reglas del idioma. Leíste esta columna porque tienes curiosidad acerca de cómo escribir mejor.

Y se hace eso aunque antes no haya un ‘¿por qué?’ solamente implícito —sigue siendo una respuesta incluso a una pregunta que no se ha hecho aún, como una explicación dada.

Estuve a punto de dejar de escribir esto porque era muy complicado. Porque quiero saber más de esto visitaré la Real Academia Española.

Porqué, como motivo

Esta forma es un sustantivo y se usa como un sustituto de motivo, justificación, razón o causa —muy sencillo de usar cuando le antecede ‘un’ o ‘el’:

El porqué de leer esta columna es saber algo útil. Un porqué de escribir esta columna es dejar de recibir correcciones de lectores. Saber más de esto es el porqué debes visitar la Real Academia Española.

Por que

Esta forma es la que pienso que complica las cosas —pero puede ser diferenciada de las otras por no tener ese significado tan directamente conectado con motivos, justificaciones, razones o causas.

La manera en la que puede reconocerse es cuando ‘que’ puede usar antes ‘el’, ‘la’, ‘los’, ‘las’ —como es los siguientes ejemplos donde lo que está entre paréntesis puede dejar de decirse.

Estos son los problemas por (los) que se pasa para explicar reglas del idioma. Las dificultades por (las) que pasa uno para aprender a escribir sin errores.

Finalmente

En resumen, quizá esto ayude a distinguir el uso correcto de por qué, porqué, porque y por que:

—¿Por qué has leído esta columna?
—Porque me interesa escribir mejor.
—Ese es un buen porqué.
—Pero hay aún dudas, por (lo) que seguro tendré dificultades cuando escriba.


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Y unas pocas cosas más solamente…

Debe verse:

Coprolalia, un lenguaje que empobrece
Características del lenguaje moderno

Otras ideas relacionadas:

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[Actualización última: 2020-11]