Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Educación es Libertad
Eduardo García Gaspar
15 diciembre 2003
Sección: LIBERTAD CULTURAL, Sección: Una Segunda Opinión
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Todos hemos oído eso de que Cuba será lo que sea, pero que tiene un índice educativo que es la envidia del resto del mundo, al menos de América Latina.

Mucho me temo que no, pero usted decide. Sin embargo, antes de que lo haga le ofrezco la siguiente información de un artículo reciente de Claudia Márquez Linares publicado por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina.

Su escrito comienza con lo siguiente,

“Cuando la maestra de preescolar de mi hijo le pidió que llevara una pistola de juguete a la escuela, realmente me sorprendió. Le pregunté a mi hijo Cristian, que entonces tenía 5 años, para qué quería eso la maestra, pero él no tenía idea. Fui a la escuela y, cuando llegué al aula de mi hijo, me encontré a la maestra repartiendo dos cajas de fusiles y pistolas plásticas.

“Mientras se los repartía a los niños, gritaba: “¡Arriba, disparen, pum, pum! ¡Vamos a matar al imperialismo! Todos los niños, incluido mi hijo, empezaron a disparar y a gritar ¡pum, pum! contra ese fantasma invisible que constituía el imperialismo”.

Luego dice,

“Cristian tiene 6 años y está en segundo grado, aprendiendo a leer y escribir. Recientemente, una de sus tareas fue escribirles cartas a los cinco espías prisioneros en Estados Unidos. La maestra le dijo a mi hijo que los espías están en prisión por defender la patria. Cuando le expliqué a mi hijo que su padre estaba preso por querer libertad para todos los cubanos y defender su patria, me respondió: ‘No, mami, los que están presos por defender la patria son los cinco héroes prisioneros del imperio’.

“Tal como le había enseñado su maestra…. El día que le confesé que su padre estaba preso, me dijo: “¡Ay, mami, tú no hables mal de Fidel, porque te van a llevar presa y yo voy a llorar mucho!’”

Sobre el asunto de la pistola y los fusiles, comenta que,

“Yo no podía hacer nada. Me quedé un rato mirando aquello y luego me fui. Aquélla era una de esas tareas que los maestros cubanos han de cumplir y en la que los padres no tienen voz ni voto. Si nos oponemos, corremos el riesgo de que nos califiquen de contrarrevolucionarios, nos apliquen la ley por ‘actos contra el normal desarrollo del menor’ y acabemos en la cárcel. La enseñanza en Cuba es gratuita y obligatoria hasta los 16 años…”.

La misma autora narra otro caso,

“En estos momentos Larri Rodríguez Reyes, estudiante de 21 años de ingeniería informática en el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría, está esperando el fallo de la comisión universitaria que determinará su separación temporal o definitiva de la universidad. Desde el día 6 de noviembre no le permiten asistir a clases por ‘manifestaciones contrarrevolucionarias, públicas y notorias’, entiéndase emitir opiniones contrarias a la revolución cubana. Larri se siente deprimido y sus padres lo están presionando para que se arrepienta públicamente y pueda volver a la universidad.”

Y agrega,

“Larri se ha negado. No se retracta de haber comentado con sus compañeros de aula que en Cuba tendrá que haber libertad tarde o temprano. Se siente profundamente traicionado por los compañeros de aula que lo denunciaron en el juicio estudiantil, a pesar de haber coincidido muchas veces con sus opiniones en privado”.

Todo esto tiene su buena complejidad de análisis, desde la asombrosa ceguera de tantos intelectuales que no hablan de estas violaciones de derechos humanos hasta la semejanza entre esa educación cubana y la que hemos sufrido en México, con otra buena dosis de indoctrinación.

Digo, porque se nos enseñó lo maravilloso que era eso de que el petróleo fuera de los mexicanos y de lo malo que fueron los conquistadores españoles.

Lo que llama más la atención y es el punto en el que conviene enfatizar, es que sin libertad realmente no puede haber educación, puesto que la educación es una modalidad de la curiosidad mental.

Sin ganas de investigar simplemente no hay educación y donde no se permite poner en tela de juicio las bondades de Pemex o la condena del imperialismo, allí sencillamente no hay educación.

Podrán saber esos niños leer y escribir, incluso muy bien, pero educados no lo están. Son analfabetas para todo propósito práctico, porque su mente ha sido anulada matando la curiosidad y las ganas de saber.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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