Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El consumidor no es rey
Eduardo García Gaspar
4 agosto 2003
Sección: NEGOCIOS, Sección: Asuntos
Catalogado en:


Es una costumbre establecida en todos los círculos de Marketing el afirmar que el consumidor es el rey, el gran dominador del proceso económico.

Ése es el punto de partida de todo el proceso de Marketing y llega a tal punto que algunas empresas colocan al consumidor en su organigrama por encima del consejo de administración.

Digamos que eso es un acto de fe, que se ha convertido en ello gracias a una enorme cantidad de repeticiones. Tienen mucho de razón quienes eso afirman, pero no es del todo cierto.

Permítame atacar la idea de que el consumidor es el rey incuestionable del proceso económico. Pero antes, hay que reconocer realidades indudables.

Si se examina con mente abierta el proceso económico, se llegará a la conclusión de que el dueño de facto de todas las empresas es el consumidor. Esta es una idea vieja en Economía, pero nueva en Marketing.

Ser dueño de facto significa que todas las máquinas e instalaciones productivas están orientadas a producir eso que quiere en consumidor.

Por tanto, los accionistas de las empresas son menos dueños de lo que ellos piensan. Son dueños legales, pero hay otro dueño real, que es el comprador. La cosa va más allá, pues tome usted a la empresa que quiera y ella sólo puede deber su existencia a la producción de bienes dirigidos al consumidor.

La minera que extrae cobre, la que hace láminas de acero, todas sin excepción existen porque al final satisfacen necesidades de último consumo. Tenemos, por tanto, al consumidor como dueño de facto de las empresas, las que trabajan en la realidad para satisfacer sus necesidades.

Más aún, tenemos al consumidor como la razón última de la existencia de todas las empresas, sin excepción. Es un tipo de verdad interesante y vital, pero ¿es de verdad el rey de todo el proceso económico?

La respuesta más lógica, en la superficie, sería decir que sí. Pero no, rascando más el asunto, el consumidor no es el rey soberano del proceso por una sencilla razón, sin el productor el consumidor no es nadie. Esto no significa que el productor sea el rey tampoco.

El centro de todo ese proceso son en realidad el productor y el consumidor. En términos de economía, el que crea la oferta y el que tiene la demanda son al mismo tiempo el rey.

Y como ambos son la misma persona, resulta que el rey de todo el asunto es el individuo, los humanos, que son los que producen y consumen.

En otras palabras, por varias razones el consumidor no es el rey soberano que todos piensan. No existen dos tipos de personas, unos que producen y otros que consumen.

El productor, además, tiene la opción de no producir o de producir lo que quiere. Por su parte, el consumidor tiene la opción de seleccionar productos a los precios y cantidades que él prefiera. La conclusión es maravillosa.

El rey de todo el proceso económico es la persona humana, la que ejercitando su libertad toma decisiones de producción y de consumo. No existe una soberanía de consumo ni una de producción, sino una de la persona humana libre y singular que toma decisiones.

Cada pequeño punto de una curva de oferta y de demanda es en realidad una decisión libre de quien domina toda la Economía. Y, desde luego, al Marketing.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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