Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Juicio Del Lector
Eduardo García Gaspar
9 abril 2003
Sección: MEDIOS DE COMUNICACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Imagine usted esta situación. Una noticia revela lo siguiente: una explosión en Bagdad dentro de un mercado en el que hay civiles primariamente causa varias muertes y heridos.

Los sucesos se desarrollan en medio del conflicto bélico actual durante el que la coalición ha bombardeado instalaciones de la ciudad usando proyectiles guiados.

Bagdad ha sufrido ese bombardeo durante varios días. Esa es una realidad y no puede negarse. Ahora la cosa se pone más interesante. Las víctimas son civiles y eso hace que todo el asunto sea muy sensible.

La noticia genera la obvia inquietud de saber quién es el culpable de ese suceso. La coalición señala que hará investigaciones sobre eso, que no cree probable que hayan sido sus proyectiles porque no tienen blancos civiles, pero que puede haber habido un error.

El gobierno iraquí señala otra versión, la que culpar a los proyectiles aliados de seleccionar blancos civiles y reclamar la estrategia de la coalición.

El lector, entonces, enfrenta un suceso con dos informaciones contradictorias. A ellas, el lector puede o no haber agregado información adicional que también apareció en los medios.

Los restos de la explosión fueron limpiados rápidamente lo que impide la investigación del suceso y, además, se sabe que existen armas iraquíes apuntadas a centros civiles en Bagdad.

Los aliados explican que una posibilidad de explicación es la caída de los restos de un proyectil antiaéreo iraquí.

Esta situación es muy común para el lector, especialmente cuando se presentan situaciones de guerra. Una misma noticia, con un contenido en extremo sensible, es reportada bajo diversas versiones, con explicaciones contrarias y, de alguna manera, afectada por la orientación del medio si es que la tiene.

Este es un problema del lector y uno muy serio. ¿Qué debe creer el lector?

La primera reacción es de lo más simple. Si el lector tiene una posición fuerte y definida, su reacción va a ser interpretar la noticia de manera que ella se acomode a su opinión. Quien esté en contra de la coalición afirmará que de seguro es culpa de los aliados que matan civiles.

Quien esté a favor de la coalición va a creer lo contrario, que no fueron los aliados sino los iraquíes.

Pero el lector más analítico va a dar un paso más allá. Va a usar su razón y, por lo general, va a pensar en el suceso. Es probable que haya sido un proyectil aliado, pero también es probable que haya sido una acción iraquí.

La explicación de un error aliado es más probable que la de una acción intencional, pues el mercado no tiene valor estratégico y da una base de propaganda al gobierno iraquí. Pero, al mismo tiempo, resulta razonable que hayan caído restos de un proyectil antiaéreo del ejército iraquí.

No existe mucha información como para definitivamente aceptar una de las dos versiones. Por esto, el lector que va más allá del promedio hace otra cosa que es muy lógica.

Él utiliza el viejo truco de la confiabilidad que tiene la fuente de la información. ¿Quién es más confiable como fuente de información, los aliados o el gobierno iraquí?

No es un asunto sencillo en la superficie, pero hay maneras de ver el asunto examinado la historia de ambas fuentes. ¿Cuál de las dos fuentes tiene una trayectoria de mayor libertad de expresión? ¿Cuál de las dos tiene reporteros externos metidos entre las tropas? ¿Cuál sostiene ruedas de prensa con todo tipo de reporteros?

Eso puede dar una buena pista de dónde colocar la versión más probable de las dos.

No es un ejercicio sencillo y es menos cómodo que el de tomar partido por una de las versiones sin analizar el asunto. A lo que voy, es a decir que los medios reportan, a veces bien a veces mal, pues son humanos, pero que la responsabilidad del último análisis recae en el lector y sus criterios.

Si el lector basa todas sus opiniones en una foto o en una escena de televisión, estará cometiendo el error de una opinión parcial, lo que es muy común.

Pero el lector que da ese paso adicional, aunque no llegue a conclusiones sólidas, está haciendo lo correcto, que es pensar y, de menos, sostener una duda razonable para cualquiera de las dos versiones de la noticia reportada. Y eso ya es ganancia, además de una responsabilidad del lector.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras