Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Pequeño Gran Paso de Baja
Eduardo García Gaspar
8 enero 2003
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Dicen, muchas veces con razón, que las noticias que realmente afectan al mundo son siempre reportadas inicialmente por los medios en una pequeña nota de la penúltima página de la menos importante de sus secciones, y que los noticieros de televisión ni siquiera se dan cuenta de lo que está pasando.

Un ejemplo de esto, puede ser lo siguiente.

El sector empresarial de Baja California y el gobierno de ese estado, presentaron recientemente a la Secretaría de Economía una idea que es revolucionaria. Se trata de un documento creado de ese estado para la política de desarrollo local.

En otras palabras, se trata de un estado que quiere hacer sus propios planes con independencia de la Federación, lo que no está nada mal, pues más saben los locales que los federales acerca de lo que más conviene y puede hacerse en cada lugar.

El paso es pequeño, pero de grandes consecuencias potenciales si la corriente de pensamiento prende en el resto de los estados. Sinaloa, por ejemplo, ya está en la misma carreta con su plan de desarrollo económico.

La idea de descentralizar las decisiones es natural y tiene toda la lógica del mundo.

Más se sabe en cada lugar de ese mismo lugar que a miles de kilómetros de allí. Sencillamente saben más los locales que los federales y tiene muy poco sentido aplicar las mismas medidas en todos los lugares.

¿Es lo mismo Oaxaca que Sinaloa? ¿O, Mérida que Nuevo León? ¿Jalisco que Chiapas? Más aún, así se utiliza el talento local que de otra manera es desperdiciado.

Ahora veamos otra característica de ese idea de planes estatales.

Ellos, por definición, incorporan a otros sectores locales, como los empresarios y otros grupos, quizá sindicatos y asociaciones. Eso es excelente, pues el talento de esos grupos no se incorpora en los planes a nivel federal.

Las oportunidades de desarrollo local, por sentido común, son fáciles de ver por las personas que allí viven, pero jamás serán vistas por quienes están en una oficina en el DF. Esto es un gran paso en la descentralización mexicana, lo que nos debe quitar lastres federales de consideración.

Si seguimos la lógica de que la descentralización es buena en sí misma, nuestro siguiente paso es concluir que los planes de desarrollo estatal deben considerar a cada uno de los municipios como el núcleo político esencial, es decir, descentralizar aún más la decisión de desarrollo para llevarla a nivel del municipio.

Y, si damos el siguiente paso lógico, eso nos lleva a la cúspide de la descentralización, que es la autonomía de la persona, es decir, dejar la iniciativa en las decisiones personales de cada ciudadano. Visto de otra manera, creo que no hay duda de que la economía debe ser una economía planeada. Ésa no es la discusión.

Ninguna economía puede progresar si no está planeada. La discusión de fondo es quién la planea, la autoridad o el individuo.

La lógica de la descentralización indica que es mejor que la economía sea planeada por las personas, con las autoridades jugando un papel muy importante, el de hacer cumplir la ley, respetar la propiedad personal y establecer una sociedad segura para las personas y sus bienes.

Por eso pienso que la noticia de Baja California para descentralizar su plan económico es un pequeño gran paso en la dirección correcta.

El camino natural de la descentralización estatal necesitará de apoyos de grupos locales ajenos al gobierno local y eso, poco a poco, irá haciendo que las personas individuales sean más libres para tomar decisiones económicas.

Pero, desde luego, en esto hay peligros considerables. Un de ellos es el crecimiento de la burocracia estatal. La promoción económica estatal puede convertirse en fiebre y generar más gasto estatal y más personal burocrático, lo que es un error grave.

De hecho debe suceder lo contrario. La promoción estatal de su economía debe resultar en un gasto estatal menor que el anterior y si no lo hace, hay algo malo en ese plan estatal.

El otro peligro es el de promover sobre bases irreales, sustentadas en subsidios o sus equivalentes, lo que distorsiona precios.

La mejor promoción estatal que se puede hacer es la de tener buena policía, buenos tribunales, infraestructura de calidad y rapidez en los trámites gubernamentales. Eso se llama crear confianza para invertir localmente. Todo porque las decisiones de inversión que valen son de las personas y no de las autoridades.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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