Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Sueldo Del Gallo
Eduardo García Gaspar
26 mayo 2003
Sección: NEGOCIOS, Sección: Asuntos
Catalogado en:


De tiempo en tiempo sale el tema y produce una buena cantidad de hormigueo en las neuronas de muchos, por no mencionar las rasgaduras de las vestiduras de las personas de izquierda.

Ese tema es el de las compensaciones de los altos ejecutivos a las que invariablemente se califican de demasiado elevadas. La controversia es en esencia la siguiente.

Los ejecutivos que ocupan los puestos más elevados de las empresas reciben sueldos y una variedad de ingresos adicionales en dinero o especie que son muchas veces mayores a lo que reciben las personas que ocupan puestos inferiores.

Esto es especialmente marcado en los Estados Unidos y ha sido contagiado a México, mientras que en Europa esa diferencia entre los sueldos mayores y los menores es pequeña.

¿Es injusta la compensación ejecutiva muy elevada?

La mayoría de los intelectuales y críticos sociales responderían que sí, que es injusto tener a personas con sueldos muy elevados y a otras con sueldos mucho menores. No hay que hacerles mucho caso, pues la justicia en el precio de algo es un terreno tan resbaloso como una mancha de aceite a la que se acerca un carro en una curva a más de 150 kilómetros por hora.

Los sueldos se determinan por mutuo acuerdo, libre entre las partes. Y si alguien quiere pagarle una fortuna a su director de finanzas, nadie mejor que él para juzgar lo que esa función vale. Más aún, si los sueldos de algunas personas son altos, eso significa que así los evalúa el mercado de ejecutivos.

Esos precios son fijados por nadie en particular, sino por una serie de decisiones de muchas empresas, igual que los salarios de los trabajadores de más baja jerarquía. Además, es racional aceptar que las personas con habilidades menos comunes ganen más que personas con habilidades que son muy comunes.

Eso es natural y lógico. Los sueldos más elevados de ciertas personas significan que alguien los valora a ese monto. Desde luego, puede haber errores en esa evaluación, pero ella es una realidad.

Además, quitar la libertad de contratación significaría alterar la libertad humana total. Si alguien se siente incómodo porque una persona gana mucho en un puesto ejecutivo, pues ni modo, muy poco se puede hacer porque esa decisión no es suya, sino de los dueños de la empresa.

Si, por otro lado, alguien se siente molesto porque una persona en un puesto bajo gana muy poco, pues tampoco hay mucho que hacer. Eso es simplemente en resultado de las diferencias en las habilidades de las personas y la cantidad de ellas que existen.

Es más abundante la cantidad de personas que pueden encargarse de la limpieza de pisos que el número de personas que pueden hacerse responsables de las actividades de Marketing.

Ésa es una realidad imposible de negar y que afecta los ingresos de cada uno de ellos. ¿Hay algo que hacer para elevar los ingresos menores? Sí, desde luego.

La incapacidad para generar ingresos más elevados se remedia por la vía de elevar la productividad personal, con estudios, capacitación y experiencia, tornándose en una persona con cualidades que los demás consideren más valiosas y útiles. Eso lo hemos sabido durante siglos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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