Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Hay Ideas Mejores
Eduardo García Gaspar
18 agosto 2003
Sección: ETICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


En una pequeña discusión, hace poco, se trató el tema de las culturas que tanto fascina a muchas personas. L

a esencia de la discusión siempre es la existencia de dos bandos que piensan muy diferente.

Uno de los bandos afirma que todas las culturas son iguales o al menos que no hay culturas superiores a otras; que lo que un grupo de personas piensa es siempre válido y no puede decirse que existen otras maneras de pensar que sean mejores.

El otro bando dice lo contrario, que hay maneras de pensar que son mejores que otras, que no todas las culturas son iguales, que lo que algunas personas piensan puede ser erróneo y contrario al interés de la comunidad en la que viven.

Son posiciones realmente opuestas que tienen en común definir a la cultura como un conjunto de ideas, principios y reglas bajo las que vive una comunidad de personas.

El asunto puede aparentar ser una tonta discusión académica, pero en realidad tiene serias repercusiones en nuestras vidas diarias.

Esas opiniones antagónicas, por ejemplo, tienen una influencia grande en el tratamiento de las comunidades indígenas de México y alteran el destino mexicano. Igualmente, alteran las relaciones internacionales.

Por eso conviene echarle un ojo al asunto éste.

La pregunta es simple, ¿son todas las culturas o formas de pensar iguales? Unos responden que sí y otros responden que no. Por mi parte, me parece obvio, que no todas las formas de pensar son iguales, que hay culturas que son superiores a otras.

Desde luego, todas las formas de pensar tienen sus defectos y ninguna puede reclamar el ser perfecta.

Pongo un ejemplo muy obvio. Supongamos la existencia de una cultura que segrega totalmente a la mujer, haciéndola de lado enteramente. En esa cultura la mujer no puede hacer nada excepto quedarse en su casa, tener hijos y atender al marido.

Esa cultura, por definición, es inferior a otra en la que la mujer no padece esa situación. La razón de esto, obviamente, es la violación de las libertades humanas. Pero hay más. En esa cultura, la sociedad entera padece la falta de contribuciones posibles de las mujeres.

Es decir, sufre de un defecto de trabajar sin la colaboración de la mitad de su población. Es obvio que la sociedad en la que eso no suceda progresará más que aquella en la que la mujer sea discriminada. La superioridad de una cultura sobre la otra es obvia.

Supongamos ahora la existencia de otra sociedad en la que la cultura imperante sea una que recela de todo lo que es extranjero a ella. Es decir, una cultura aislacionista, que rechaza lo foráneo y todas las influencias que vienen de su exterior.

Por consecuencia lógica, esa sociedad progresará menos y carecerá de los adelantos de fuera, de su tecnología, de sus recursos. Cierto que lo que viene de afuera no será todo positivo, pero es innegable que las culturas aisladas de otras dañan a sus miembros impidiéndoles conocer lo bueno que viene de afuera.

Veamos otro caso, el de culturas o formas de pensar que hacen de la persona un ser sujeto a la voluntad de los gobernantes, a quienes se debe total obediencia sin cuestionamientos posibles. Una cultura teocrática de este tipo no sólo viola la idea de que cada persona tiene capacidades propias, sino que coloca a esa comunidad en alto riesgo de fracaso pues todo es dependiente de la sabiduría del gobernante.

Mi punto es sencillo.

Por mi parte, sí creo que existan culturas que son superiores a otras, que no todas las culturas son iguales.

Creo que las formas de pensar que valoran la libertad humana, que valoran la educación, que fomentan la iniciativa, que tienen gobiernos limitados con poderes divididos, que respetan la libertad religiosa y de expresión, que fomentan la responsabilidad personal, son superiores a las culturas en las que eso no sucede.

Lo anterior no quita el respeto humano que debemos a todas las personas, pero tampoco quita el hecho de que hay maneras de pensar que son mejores que otras.

Y casi siempre esa superioridad se debe al respeto que las culturas tengan a valores que exaltan el valor de la persona individual, sea quien sea. Suena abstracto, pero pega en la realidad diaria de toda sociedad, inclusive la mexicana.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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