Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Improvisar
Eduardo García Gaspar
20 agosto 2003
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión, Y FABULAS E HISTORIAS
Catalogado en:


La historia va más o menos así según me la han contado varias veces.

Durante el Mundial de Futbol en Chile, hace muchísimos años, un camión mexicano de transmisión de televisión iba a ser metido dentro de un avión de carga que se encargaría de traerlo de regreso a su país.

Al iniciar la carga del vehículo se vio que por muy pocos centímetros de altura no cabía por la puerta de carga de la nave.

Era un problema mayor que no podía ser resuelto cortando siquiera una pequeña parte del avión. Los americanos encargados de la valiosa carga no sabían qué hacer hasta que un mexicano dijo, “pues todo lo que tienen que hacer es desinflar las llantas”.

La genial idea permitió que la altura del camión descendiera más de los centímetros que faltaban y el camión pudo trasladarse con el costo mínimo de varios neumáticos echados a perder.

Más aún, cuentan que el señor Azcárraga Vidaurreta narraba esta historia como ejemplo de la superioridad mexicana en la improvisación frente a la tonta rigidez mental norteamericana.

Por mi parte, me limito a añadir una dosis de realidad. Tanto el camión de televisión como el avión eran productos diseñados y fabricados por americanos a pesar de toda la rigidez mental con la que se les quiera acusar.

Sí, la improvisación es una gran cualidad pero es un pésimo hábito. Más valdría tener menos dotes de improvisación y más de planeación que lo contrario.

Lo que me parece es que en México hemos dado demasiado valor a esa cualidad de la improvisación. Quien mucho valora a la improvisación necesariamente va a dejar de tener disciplina de trabajo y sin disciplina de trabajo usted sabe qué es lo que sucede.

No hace mucho que escuché un programa de radio que fue otro ejemplo de improvisación desafortunada. Se lo cuento.

Dando un par de personas las noticias en radio, mencionaron el arresto de un hombre acusado de violar a una mujer. Las pruebas en contra del violador eran abrumadoras, según reportaron, pero aún así el acusado negaba su culpabilidad pidiendo incluso una prueba de DNA y asegurando que muchas personas se parecían a él.

Una vez terminada esa noticia dio comienzo un claro ejemplo de improvisación. En lo que fue muy parecido a una conversación de lavadero, los dos locutores comentaron que se debía prohibir que los violadores tuvieran abogados defensores.

Literalmente dijeron eso. Sin pena ni vergüenza daban así una muestra clara de ignorancia sobre el funcionamiento de los tribunales y apoyaban el juicio informal para determinar culpabilidades.

Más aún, ellos violaban derechos humanos al proponer esas cosas. Aunque lo peor fue que sus comentarios promovían la ignorancia de la audiencia a la que en lugar de información daban eso, improvisaciones sin valor alguno.

Con facilidad cualquiera puede imaginarse que esas dos personas habían llegado a la estación de radio con una cierta cantidad de noticias que reportar y sin más nada, dejaron a su capacidad de improvisación el resto.

Obviamente el resultado fue terrible. Dieron al traste con todo los estudios de teoría legal, de criminalidad, todo eso que han estudiado tantas personas a través de los siglos fue ignorado por esas personas con sus comentarios ignorantes.

Ya con morbosidad seguí escuchándolos hasta que sacaron el tema de por qué le dicen a la prensa el cuarto poder. Con aún menos pena, dijeron que en realidad la prensa no tiene poder y por eso no se le puede decir así (¡Créamelo!).

A lo que añadieron que el poder de la prensa, si tiene, es el de extorsionar a los políticos para no hablar mal de ellos.

La improvisación era mayúscula y no pude evitar apagar la radio. Era obvio que no habían leído a Tocqueville, ni a Milton, ni a muchos otros que han tratado el tema de la prensa y la libertad y eso que eran personas dedicadas a labores de comunicación.

Daban noticias en la radio, hablaban de tribunales y no sabían de derecho, hablaban del poder de la prensa y no sabían de él. Lo que estaban haciendo era eso, improvisar, hacer las cosas de última hora sin preparación, sin información.

Le digo, la improvisación es una gran cualidad pero es un pésimo hábito. Cuando la improvisación de vuelve costumbre ella es fuente consistente de un trabajo mal realizado. Es preferible ser acusado de ser mentalmente rígido.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Improvisar”
  1. luis alberto Dijo:

    la improvisacin tiene que ver con la historia o la agregan para tener una practia mas ecencial NOTA DEL EDITOR: ¿está improvisando su pregunta?





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