Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Mayor Falta
Eduardo García Gaspar
20 enero 2003
Sección: NEGOCIOS, Sección: Asuntos
Catalogado en:


Dicen que la más grande falta que existe es la de la soberbia. Quien adolece de ese vicio comete el mayor de los pecados en la vida.

Y la administración, como parte que es de la vida, no es la excepción a eso. La conclusión es sencilla, las empresas en las que la soberbia impera sufren las consecuencias de ese pecado.

Un ejemplo de esto fue una breve nota del Wall Street Journal de hace más de un mes.

Citando ejemplos de empresas norteamericanas, el reporte menciona lecciones a aprender, cosas que no deben hacerse. Una de las lecciones es la de nunca hacer de lado e ignorar la cultura de la empresa, su estructura, sus ideas, incluso a pesar de creer tener uno la estrategia mejor.

Esto es orgullo y arrogancia que ciega la mente e impide conocer la realidad.

Uno piensa que las ideas propias son mejores que las existentes en el resto de la organización y trata de imponerlas sin considerar la realidad innegable de la empresa. El resultado es obligadamente un choque entre ideas diferentes, entre hipótesis contrarias, que termina por dañar a todos.

La otra lección mencionada por el artículo, se refiere también a quienes conducen a la empresa, diciendo que los líderes que son egocéntricos, que hacen de lado las normas de ayuda mutua, colaboración y educación, terminan por ser golpeados.

Lo que se asocia con la tercera lección, la del fracaso de líderes que no saben escuchar a los subordinados con experiencia y que acaban por producir daños a todos en su organización.

Las tres lecciones tienen en común la falta de quienes creen que son superiores a los demás y se rehúsan a aceptar una realidad objetiva, independiente de ellos, dejando de lado la potencial contribución de terceros.

Así, el administrador endiosado se encierra en sus propias ideas, creyéndose infalible y desechando las ideas ajenas, lo que le crea un mundo propio que no corresponde a la realidad, lo que le va a hacer tomar decisiones equivocadas. No puede tomar decisiones correctas quien ignora la realidad.

Así de sencillo es el punto final de una administración engreída. Va a tomar decisiones erróneas y a tratar mal a quienes pueden hacer las mejores aportaciones. Una receta como pocas para el fracaso empresarial.

Ahora vayamos un paso delante de lo que ese artículo dice y tratemos de ver qué es lo que produce la soberbia.

Deben ser varias las causas, pero voy a mencionar la que me parece la principal. La razón primordial del fracaso, creo, es el éxito, especialmente el éxito sostenido en el tiempo por períodos prolongados.

Una empresa exitosa tiende a descuidarse conforme transcurre el tiempo, dejando de leer la realidad que le rodea y considerando a los demás como competidores que no merecen atención.

Esas empresas exitosas, si llegan a verse en escalas mayores, van a tener una alta probabilidad de tornarse soberbias y cegarse. El remedio al problema del éxito es el más difícil de aceptar pues la empresa está muy lejos de aceptar que tiene problemas reales e, ignorando los problemas, es el mejor camino al fracaso.

Le digo, nada fracasa tan bien como el éxito. Usted conoce más de un ejemplo.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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