Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Los Otros
Eduardo García Gaspar
12 junio 2003
Sección: MEDIOS DE COMUNICACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Al lado de los escándalos financieros que ya llevan su tiempo, hay otros escándalos que no han recibido gran atención, me refiero a las reveladoras situaciones por la que han pasado algunos de los medios de comunicación en los Estados Unidos.

Vayamos, punto por punto.

Uno de esos escándalos fue el de CNN, que en esencia se trató de ocultamiento de información reconocida públicamente después de realizado el acto. En esencia, CNN ocultó información acerca de sucesos negativos del régimen de Sadam Husein porque eso le permitía mantener periodistas dentro de Irak.

Luego vino el asunto del New York Times, y uno de sus periodistas. Este reportero, autor de varios reportajes, en ellos robó material y falseó datos. El asunto llegó a tal extremo que provocó la renuncia de editores grandes dentro del famoso periódico. Aún siguen viéndose casos de notas falseadas por este hombre.

También, una reportera, se hizo famosa por citar al presidente Bush con una cita “textual “que distorsionaba seriamente lo dicho por él. El asunto fue grave y llegó a generar algunas críticas de humor en el Wall Street Journal.

Para ilustrar lo que esa periodista hizo, supongamos que el presidente Fox afirma lo siguiente, “Yo me inclino a pensar que las películas pornográficas que redundan en un mal a la sociedad y provocan daños en la salud de los jóvenes”.

Esa frase puede ser citada ahorrando palabras como sigue, “Yo me inclino… a las películas pornográficas que redundan… en la salud de los jóvenes”. Exagerado, pero eso fue lo que hizo la reportera.

A esos tres escándalos debe añadirse otro, el de las declaraciones de Paul Wolfwitz, subsecretario de defensa de Estados Unidos. Me refiero a esa noticia que fue reportada mundialmente con la idea de que ese hombre había declarado que la guerra con Irak fue por causa exclusiva de su petróleo, lo que posteriormente fue desmentido, por ejemplo, en un periódico inglés. Había sido otra información inexacta.

El punto es muy obvio, los medios informativos son humanos y por necesidad lógica cometerán errores. En esto no debe haber sorpresa, pues toda obra humana es imperfecta.

Esto me lleva a otro punto, que es simple: los medios están más dispuestos a ver los errores de los demás que los propios, lo que también es un rasgo de humanidad imperfecta.

Más vuelo darán a los escándalos de otros que a los de sus colegas. Es natural que eso suceda, por lo que vale una nota de felicitación a los medios que poseen el valor de corregir los errores que han cometido, hablando de ellos públicamente.

Un ejemplo de eso fueron las notas del New York Times reconociendo los reportajes falsos de su reportero.

El lado contrario de la moneda lo fueron los periódicos que no publicaron la aclaración sobre las declaraciones de Wolfwitz. De esto podemos aprender lecciones muy obvias, pero que merecen ser recordadas.

La primera lección es no creer literalmente lo que dicen los medios, pues puede estar distorsionado e incluso ser falso.

Desde luego, sería ridículo creer que todo lo que dicen esos medios es una mentira. Hay que estar informado, hay que leer los periódicos, pero sobre todo hay que tener criterio para interpretar lo leído.

Por ejemplo, ¿cree usted que Wolfwitz de verdad va a decir que la guerra de Irak fue para dominar su petróleo? Incluso si fuera verdad, no parece razonable que lo dijera abiertamente en una entrevista.

La otra lección es obvia también y se trata de los beneficios de la multiplicidad de medios.

Cuando existen varios medios, hay más probabilidades de que la verdad emerja. Lo que un periódico no ve, otro lo reporta; lo que uno oculta, otro lo abre.

La tercera lección, una de Alexis de Tocqueville, es maravillosa. Dice él que cuando las personas no están acostumbradas a la libertad de expresión, ellas creen lo primero que oyen y hacen caso al que más grita, pues no están acostumbradas a escuchar opiniones diferentes y sacar sus propias conclusiones. México está en esta etapa.

Aún no tenemos la costumbre de escuchar con tranquilidad opiniones divergentes y radicales para luego sacar nosotros mismos deducciones propias en las que confiemos. Pero poco a poco nos vamos moviendo en esa dirección. La inmadurez política se remedia con el tiempo.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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