Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
No Hay de Otra
Eduardo García Gaspar
22 julio 2003
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Tengo desde hace varios años un sitio en Internet que resume ideas de autores notables. Lo que hago es sencillo.

En los varios libros que leo encuentro en algunas de sus páginas ideas que me parecen fuera de lo común y las resumo en textos que cualquiera puede leer en la Red.

Es mi pasatiempo, similar al de cualquier persona que colecciona estampillas o juega golf.

En esos menesteres se encuentra uno en situaciones ocasionales por demás interesantes, como por ejemplo, la de una dama que tuvo la gentileza de escribir poniéndome como papel en el suelo de una jaula con diez canarios sin atender durante un mes.

La controversia era una idea de uno de los autores que allí resumí y que decía que era un deber moral y religioso el ayudar a las personas pobres pero que para hacerlo debíamos ser inteligentes, lo que significaba entender que nuestro universo tiene leyes.

Una de esas leyes es la de la Oferta y Demanda. Lo que la doncella me escribió era difícilmente entendible, pero podía concluirse en resumen que ella no reconocía la existencia de los principios de Oferta y Demanda, a los que negaba rotundamente.

Mucho me temo que el negar la existencia de la Ley de la Gravitación Universal no la hace desaparecer.

Si usted se tira por la ventana de un edificio de treinta pisos, usted va a caer siguiendo una fórmula conocida. Se puede alegar que la gravedad que atrae a los cuerpos hacia el suelo es injusta pues causa muertes y accidentes, pero eso no borra la realidad.

Los gobernantes pueden emitir una Ley General de Anti-Gravedad, que eso no va a hacer que los cuerpos dejen de caerse siendo atraídos hacia el suelo. Lo mismo sucede con los principios de Oferta y Demanda.

Muchas leyes se hacen desafiando esos principios, pero no por ello dejan de existir. Un buen ejemplo de esto me fue comentado recientemente por una persona que me dijo que existe una aún leve tendencia de importación de altos ejecutivos a nuestro país. La razón de esto es el alto precio de los ejecutivos nacionales en relación a los de otros países.

En términos de Oferta y Demanda es sencillo entender que cuando el precio de un bien se eleva su demanda cae y se compra una cantidad menor. Esto se facilita cuando existen bienes sustitutos.

Neto, neto, si usted piensa que el ejecutivo mexicano que necesita cuesta mucho y que puede traerse a un sustituto por un precio menor, allí está operando el principio de la Oferta y Demanda.

Lo que sucederá es que los ejecutivos mexicanos tenderán a ser menos demandados. Es muy simple el asunto. Lo vivimos usted y yo todos los días. Hace unos días, en un supermercado, encontré una oferta sensacional. Iba yo a comprar una botella de tequila pero encontré que el Chivas Regal estaba al dos por uno. Hice lo lógico.

Bajé mi demanda de tequila dejando de comprar la botella y elevé mi demanda de whiskey. Todo por una sencilla razón, el whiskey había bajado su precio y el tequila en relación al escocés se había encarecido. No es complicado. Sucede todos los días millones de veces en cada ciudad.

Ahora veamos esto a otros niveles.

Si un país tiene una ley fiscal compleja y con tasas altas, eso es parte del “precio” de invertir en ese país, el que será más “caro” que otra nación con una ley fiscal sencilla y de tasas bajas. La demanda de inversión en el país más barato será mayor (si todo el resto de las cosas permanece igual).

Lo mismo para la ley laboral.

Si una ley de trabajo encarece la contratación y el despido de trabajadores la consecuencia va a ser lógica, habrá menos contrataciones de las que habría con costos más bajos.

Igual de dolorosa que la gravedad que establece que nos vamos a dar un cachiporrazo de serias consecuencias si nos caemos de un sexto piso, es una realidad indudable. Si nos cuidándonos de no caer de grandes alturas, lo mismo debemos hacer con la ley de la Oferta y Demanda.

Podemos decir que ella es injusta, que causa daños, lo que usted quiera, pero más nos vale reconocerla y, de hecho aprovecharla, igual que la gravedad es utilizada en cantidad de procesos que usamos para nuestro beneficio.

El negar que existen las leyes de Termodinámica no logra hacer que ellas desaparezcan. Así está construido nuestro mundo, con la ley de la Oferta y la Demanda. Ni modo.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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