Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Peticiones y Más Peticiones
Eduardo García Gaspar
21 enero 2003
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Llegó a mis manos un documento por demás peculiar, no por ser excepcional, sino por ser un buen ejemplo de lo que abunda.

Era una lista de peticiones, al estilo de las petitorias que hacen las ONGs y que son muestra brillante de una enfermedad actual. Para ser claros, lo primero que hay que hacer es dar ejemplo de esas peticiones, que en total son más de 30, de las que selecciono algunas.

Se pide,

“Implementación por parte de los gobiernos de políticas públicas de género; presupuestos destinados a impedir enfermedades mortales en las mujeres como el cáncer de mama y cervicouterino; amnistía migratoria para todos los latinoamericanos que laboran en los EU; no a un pacto parcial migratorio; libre tránsito de personas entre EU, México y Canadá; incorporación de la república de Cuba a la OEA.”

La lista sigue con,

“Respeto a la libre determinación de los pueblos y a las soberanías nacionales; que los gobiernos de América Latina informen a sus poblaciones sobre los acuerdos de seguridad y militares celebrados con EU y entre otros Estados; atacar las causas y no sólo los efectos de la inseguridad con un enfoque multidimensional; eliminación absoluta de los subsidios a la agricultura de los países poderosos y negociaciones que atiendan las desventajas de los países productores agropecuarios del tercer mundo.”

Y la lista sigue con otras cosas,

“Alto a los envíos de productos agropecuarios chatarra y caducos a los países de América Latina; reglamentar las excepciones al acceso a la información; establecer claramente cuándo puede ser en un momento dado, denegada la información; educar y sensibilizar a la ciudadanía y funcionarios públicos en el ejercicio de este derecho de manera de reducir la brecha entre gobernantes y gobernados; defensa de nuestras culturales y nuestras lenguas; inversiones estatales en fomento, promoción, difusión y creación culturales.”

Estamos acostumbrados ya a ver estas listas, quizá producto heredado de la tradición de escribir cartas a Santa Claus pidiendo juguetes.

Con una diferencia, para lo de los juguetes debíamos portarnos bien y con las ONGs, algunas de ellas, deben portarse mal para que les concedan sus peticiones. Pero lo importante es ir dentro de la mentalidad que crea esas listas de peticiones, analizando sus características.

De entre ellas, quizá la más notable es la de una incongruencia en su base. Hay en las listas terribles quejas acerca de los gobiernos, a quienes se pide transparencia, acercamiento y demás. Pero al mismo tiempo, se hacen peticiones que dan más poder a esos gobiernos de los que se han quejado.

En palabras sencillas, esas listas piden que tenga más poder el gobierno que es la misma institución de la que se quejan.

Otra de las características es la de ser listas interminables que no mencionan valores y creencias centrales, lo que da como resultado una lista variada, de infinidad de colores, y sin sentido, en la que hay de todo. No es muy necesario mencionar que lo que eso produce es nada.

La otra característica es la de ser peticiones nada más. Peticiones que pueden ser razonables o no, realizables o no, que son la agenda de un grupo de personas activistas que no tienen un papel oficial de representación del ciudadano. Y esto aterra.

Las ONGs son grupos de personas con causas propias que no rinden cuentas a nadie, es decir, ellas piden transparencia al gobierno, pero no se abren a escrutinio. Su labor es presionar para lo que puede ser muy importante o no, para lo que es razonable o no.

Neto, neto, las ONGs tienen en lo general una aura de bondad y aparecen unidas a causas loables, pero en la realidad son organizaciones autonombradas por sus miembros que sirven como corporaciones de presión a la autoridad. No tienen representación ciudadana y no han sido elegidas por nadie que no sea sus propios miembros.

Como conclusión puede tenerse un sano escepticismo hacia esas organizaciones. No debe presuponerse que todas son buenas y se les debe pedir lo mismo que ellas exigen a los demás, es decir, apertura y transparencia.

Más aún, sus causas pueden ser debatibles y sujetas a análisis, sin que valga el uso de la violencia como sustituto de la razón. En otras palabras, seamos realistas con las ONGs, que al fin y al cabo son humanas.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras