Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Sí, Usted
Eduardo García Gaspar
5 febrero 2003
Sección: MEDIOS DE COMUNICACION, Sección: Una Segunda Opinión
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Es conocida la frase que habla de los gobiernos como responsables de la vigilancia del bienestar de la sociedad y que establece la gran duda: ¿quién vigila a los vigilantes?

No hay una solución perfecta, creo, pero un sistema democrático ayuda fragmentado el poder del gobierno. Esta misma pregunta puede hacerse para otra de las instituciones poderosas de la sociedad, los medios informativos.

¿Quién informa sobre los informadores? La pregunta tiene bastante sentido común y en México no ha sido tratada como debiera.

Hace unas semanas hubo en el país una serie de eventos que trató acerca de la libertad de prensa, especialmente sobre el asunto de la responsabilidad de los medios de comunicación en cuanto a informar la verdad y serles aplicadas penas civiles o penales, si no lo hacían.

Los eventos giraron obviamente alrededor de la inconveniencia de aplicar castigos penales a los medios. Pero se perdió la oportunidad de tratar esa cuestión, que es vital.

Sí, allí están los medios informativos de todo tipo. Sí, la libertad de expresión es una parte vital de la libertad personal. Sí, esos medios deben gozar de esa libertad para informar. Pero el problema se mantiene, ¿cómo arreglar los errores y excesos de los medios? ¿Quién informa sobre los informantes?

Digo que el asunto es vital porque la inclinación es marcada, un medio siempre tiende a sentirse poderoso y el poder siempre tiende a ser abusado. El problema es serio y tiene varias facetas.

Una de ellas es la que trata a los medios en sí mismos y que dice que la multiplicidad de medios es una forma de fragmentar su poder. Cuantos más medios informativos existen, mejor. Eso divide el poder de los medios individuales sin alterar la libertad total de expresión.

Lo que un medio no ve, el otro lo revela. Es una buena solución, pero no es perfecta. Igualmente debe ser vista la calidad de los medios, es decir, su capacidad profesional y oficio, más el respeto a un código ético estricto.

La otra faceta es, desde luego, la capacidad del lector para manejar la información que los medios le llevan. Esto es un aspecto de madurez en las personas a quienes se les exige habilidad para asimilar lo que el medio reporta, pues es obvio que cada suceso reportado debe ser filtrado.

Los medios, por ejemplo, reportaron la declaración de la secta de los raelianos de haber clonado varios bebés, pero eso es diferente a creer que sea cierto.

Si el problema es el abuso potencial del poder de los medios informativos, el remedio está en la calidad de esos medios, su número abundante, y la facultad de los lectores para interpretar lo que se les informa sin hacerlo de manera literal.

El tema es vital en estos momentos de México y afectará las posibilidades futuras del país para mal si no se brincan dos situaciones negativas.

La primera de ellas es la realidad de la libertad de prensa como algo bastante reciente, un juguete nuevo que exige leer sus instrucciones antes de jugar con él. México ha cambiado políticamente y el ejercicio de informar no puede ser el mismo que el realizado en épocas priistas.

El delirio de golpear al presidente, al gobierno, a sus agentes, es muy novedoso y los medios pueden sentirse bien al hacerlo, pero pueden pasarse de la raya.

La otra es la escasa preparación política de la población, lo que hará que ella se incline hacia el que más grite y llame la atención, y no hacia quien mejor explique y razone.

Esto es lo que se nota en televisión muy claramente, con noticieros muy inclinados a hacer a las noticias lo más llamativas posibles aunque no lo sean. Por eso es que un conflicto personal entre dos políticos es atendido al estilo de los programas de chismes de artistas.

Y, desde luego, la solución no puede ser la limitación de la libertad de expresión con disposiciones legales que la acoten subjetivamente a criterio de la autoridad.

Los medios informativos tienen una responsabilidad que aún es muy nueva para ellos en el país y muchos la usan de manera profesional. Pero la real responsabilidad está en el lector para aceptar o no eso que los medios reportan, él es la clave de este asunto y su solución. Sí, usted y los demás lectores, uno por uno.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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