Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Sin Sentido
Eduardo García Gaspar
19 septiembre 2003
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Vamos a pensar en una posibilidad, la de que usted quiere ir de vacaciones a algún lugar dentro del país.

Todo va bien hasta que usted se entera de una disposición del gobierno que establece que las personas pueden ir todas partes menos a Mazatlán, a Puerto Vallarta y a Huatulco.

Esos lugares están reservados para la gente del gobierno y sólo ellos pueden ir, no los ciudadanos privados.

Contrariado por el asunto de esa prohibición, usted termina por ir a Cancún y una noche allí decide ir a cenar a algunos de esos restaurantes. Después de preguntarle su opinión a la esposa, ella decide que le da lo mismo y salen ustedes para enterarse que las personas pueden cenar donde quieran, excepto en los lugares de comida italiana y española. Son órdenes del gobierno.

Termina usted cenando en un restaurante mexicano, satisfecho, pero al mismo tiempo contrariado porque esas comidas han sido reservadas por ley para el gobierno.

De regreso a la casa, uno de los hijos se decide a hablar con usted para discutir qué carrera le conviene estudiar. El hijo le presenta un folleto de la universidad a la que quiere asistir, con una lista de las varias carreras.

Algunas de esas carreras tienen un asterisco junto a su nombre y al pie de la página ese asterisco señala que esas carreras están reservadas, que su hijo no puede estudiarlas, que sólo pueden entrar personas del gobierno.

Las carreras son Ingeniería Química, Licenciado en Derecho e Ingeniería Civil. Su hijo no quería estudiar ninguna de esas carreras, pero aún así usted se siente limitado. ¿Qué hubiera sucedido si Rodrigo hubiera querido estudiar una de esas tres carreras y no Mercadotecnia?

Por la mañana al día siguiente, usted recibe el periódico en la casa y mientras desayuna, lee las noticias.

El periódico menciona noticias de todas partes y de muchos temas, pero en primera plana hay un aviso que dice,

“Se recuerda al lector que los periódicos mexicanos, por ley, pueden reportar todo tipo de eventos, con excepción de los que tratan temas de inflación, situaciones laborales y gasto gubernamental. Para encontrar información de ellos, el lector debe leer la publicación oficial del gobierno”.

Desde luego, usted se ha enterado de muchas cosas más, pero de esas tres nada, pues la única fuente es el gobierno quien ha reservado para sí mismo ese tipo de noticias y reportes.

Por la tarde, usted va de compras, pues necesita unas camisas. Ya dentro de la tienda, usted selecciona una roja con palmeras, una blanca de rayas y una azul claro.

Al ir a pagar a la tienda, el empleado le informa lo siguiente. Dice que usted no puede comprar la camisa roja con palmeras, pues ese tipo de camisa ha sido reservada por ley para los del gobierno, al igual que las camisas verdes de cuadros y las azules oscuras.

Usted piensa que nada de eso tiene sentido, pero es parte de la vida. Sale de la tienda y sube a su auto, un Jetta plateado, pues los Jetta rojos, los Focus verdes y los Tsuru azules han sido reservados por ley sólo para el gobierno. Y usted quería un Tsuru azul.

Llega usted a su casa y decide desperdiciar un poco de su tiempo viendo televisión. Usted compró un sistema de televisión por cable con 50 canales, pero tres de ellos están codificados y no los puede ver, pues son sólo para el gobierno.

En fin, su vida sigue, pero es un poco menos buena de lo que usted pudiera tener, pues no ha podido comprar esa camisa que quiso, ni el carro que deseaba, ni podido leer algunas de las noticias que quería.

Tampoco pudo ir a esos lugares reservados en sus vacaciones, ni cenar una tortilla de patatas. Todo desde luego es un absurdo y de hecho, esos casos serían señalados como violaciones de derechos humanos, de libertad de prensa y del mismo sentido común.

Y sin embargo, algo igual sucede en México con las áreas económicas reservadas al gobierno.

Si quiere usted invertir o abrir un negocio, lo puede hacer en todo, pero no en petróleos, ni en electricidad, y con dificultades en áreas que han sido declaradas exclusivas del gobierno.

Tampoco tiene sentido y es violatorio de libertades y de derechos humanos. Tiene su gracia esa paradoja, pero también tiene su lado triste, pues estamos condenando a los peores manejos en las áreas más importantes de la economía.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras