Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Sustituto de la Razón
Eduardo García Gaspar
29 septiembre 2003
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Cuando la razón deja de usarse, la única ruta posible es la violencia.

Cuando la violencia estalla, las neuronas han dejado de usarse.

Es cierto que la violencia es producto de la razón como última carta contra un agresor, pero aún así la intimidación física y los ataques no pueden dejar de verse como la renuncia al uso de la razón.

De las varias cosas que sabemos los humanos es que el comercio internacional eleva las condiciones de vida de las personas. No es una solución mágica, pero sin duda alguna es una ayuda de buen tamaño.

Desde el mismo nacimiento de la economía se ha razonado así y nada hay que contradiga ese beneficio de la libertad mundial para vender y comprar. Incluso hay razones éticas para apoyar al libre comercio.

De allí que me llame mucho la atención la extrema violencia de las protestas en contra de la reunión de la OMC en Cancún. Sin duda alguna fueron esos manifestantes los iniciadores de la violencia y de ataques verdaderamente bestiales.

Dada esa realidad, parece razonable concluir que los manifestantes hacen un uso escaso de su poder de razón. Sin poder razonar, ni pensar, sólo queda el ataque y la agresión. Es una clara renuncia a la esencia humana.

Visto desde otro punto, lo que esos opositores han manifestado es que no están dispuestos a razonar y que sus objetivos no tienen otro fundamento que acciones como la de arrojar heces fecales sobre los guardias y los policías.

Por sentido común, debo concluir que están equivocados, que sus ideas son falsas (si es que las tienen). Esa violencia es de hecho otro argumento a favor del comercio libre entre las naciones.

El asunto es muy lamentable, porque entre los efectos colaterales que esa irracional violencia causa está la falta de comprensión de los asuntos que deben revisarse para tener un mundo libre realmente. Las protestas, desafortunadamente, oscurecen los asuntos de fondo.

El más obvio de ellos es la existencia de una distorsión económica de proporciones gigantescas, de unos 300 mil millones de dólares en subsidios a la agricultura de los países más avanzados.

Desde luego, eso significa que los ciudadanos de esos países están pagando de más en sus impuestos y que podrían vivir mucho mejor sin ellos. Más aún, se dan situaciones de verdad estúpidas, como la de que una vaca europea recibe más dinero por subsidios que el ingreso de un habitante en un país del sur del Sahara.

Son cosas ridículas y sin lógica, pero existen, y el gran trabajo es retirarlas a pesar de la obvia oposición de quienes son sus beneficiarios (los que lucharán incluso usando la violencia como ya se ha visto).

También, desde luego, hay otro asunto, que es el de las peticiones de los países avanzados a los menos avanzados para realizar cambios legales y de proceso en sus economías, lo que tendría un costo considerable para ellos.

A lo que voy en esta segunda opinión es que el comercio internacional es un asunto delicado y frágil, con impactos serios en el bienestar de las personas, y que lo único que se logra con esas marchas violentas de los globalifóbicos es hacer más difícil las conversaciones y negociaciones.

Simplemente, lo que esas marchas violentas producen es un obstáculo más en la jornada a un mundo mejor, abierto a todos, en el que los gobiernos dejen de distorsionar a la economía De modo que si usted se pregunta la razón por la que aún hay pobreza en el mundo, usted puede nombrar una causa fácil de ver, que es esa irracional política de subsidios a la agricultura.

Pero no olvide mencionar otra causa igual de real, la de las tontas marchas de las personas que se empeñan en usar la violencia para impedir el comercio internacional.

Sí, hay muchas razones que explican a la pobreza. Pero una de ellas, sin duda, es ésa, la de personas que por la razón que sea se empeñan en defender la causa errónea utilizando los medios equivocados.

Que en el fondo es la misma de quienes se oponen a proyectos como los de Atenco, y de personajes como los neozapatistas, enmascarados y racistas. Todos ellos son causa de lo que se quejan. Le digo, la violencia es una renuncia a la razón.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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