Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Vuelve el Viejo Cuento
Eduardo García Gaspar
30 junio 2003
Sección: ECONOMIA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


De nuevo ha salido a la luz la controversia acerca del gasto gubernamental como motor de desarrollo.

El viejo argumento fue sacado otra vez a la luz por Carlos Slim, el más famoso de los hombres mexicanos de negocios. Sus declaraciones, en esencia, mostraron de nuevo al gasto gubernamental como el detonante de desarrollo.

Y esas afirmaciones, a su vez, causaron reacciones lógicas en gente del Banco de México y algunos columnistas.

Ellos mencionaron que el abandonar las reglas de disciplina presupuestal en el gobierno mexicano significaría un retroceso a las épocas del populismo, con todas las terribles secuelas que esos tiempos nos dejaron.

El fondo del asunto es lo que más interesa para esta segunda opinión. Digamos que hay dos tipos de personas que opinan sobre este asunto.

En una esquina están quienes preocupados por el crecimiento económico proponen que sea el gasto gubernamental la herramienta que provoque ese crecimiento.

En pocas palabras, ellos sugieren que el gobierno gaste más, que gaste mucho, incluso rebasando los límites de sus ingresos, que se endeude lo más que se pueda. Ese gasto, dicen, creará progreso.

En la otra esquina están los que también se preocupan por el crecimiento económico, pero que afirman que el gasto gubernamental desmedido produce efectos contrarios a los que busca y que de hecho crea pobreza.

Dicen que no es conveniente crear déficit gubernamental, que eso implica una presión en el mercado de créditos lo que eleva las tasas; que conduce a la impresión de dinero, lo que causa inflación.

¿Quién tiene la razón? No hay muchas dudas al respecto. La razón la tienen quienes proponen la disciplina en el gasto gubernamental y que reclaman presupuestos balanceados. Hay dos argumentos básicos para darles la razón a la gente de Banco de México y quienes opinan igual.

El más obvio de los argumentos es la experiencia con esas situaciones. México es una prueba viviente, si es que aprendimos las lecciones de las épocas populistas, cuando se hizo exactamente eso. Otra evidencia práctica similar es la de la crisis Argentina, provocada por un gasto gubernamental excesivo.

Las evidencias prácticas son claras para indicar sin dudas que el gasto gubernamental no es un detonante de progreso, sino exactamente lo contrario.

Vayamos ahora a las pruebas racionales o teóricas. La más contundente de ellas es la más simple. Si el gasto del gobierno fuera la llave del progreso, la pobreza ya no sería un problema en el mundo. Todo lo que se habría hecho para remediarla es tener amplios déficits gubernamentales y asunto resuelto.

Echamos a andar la máquina de imprimir billetes y nos sentamos tranquilos a progresar y gozar de la abundancia. México sería más rico que Estados Unidos y Argentina más boyante que Irlanda.

Hay otras pruebas más, pero de entre todas déjeme mencionar una fascinante. La disyuntiva de gasto está en quién lo realiza y hay dos posibilidades nada más. O lo gasta el gobierno o lo gasta las personas.

El dinero que el gobierno gasta viene de los impuestos, lo que significa que cada peso recolectado es un peso menos de gasto personal. El punto es que en eso sólo hay transferencias y no creación de riqueza.

O lo gasto yo o me lo quita el gobierno para gastarlo él. ¿Quién es un más sabio y experimentado evaluados de riesgos en el gasto? Las personas desde luego, mucho más que el gobierno.

Luego está el mercado de capitales. Si el gobierno entra a pedir dinero prestado, eso quita capitales a los ciudadanos, lo que es otra disyuntiva igual a la anterior.

Los créditos los puede usar el ciudadano o el gobierno. Cada peso de crédito canalizado al gobierno es un peso menos disponible para el ciudadano. Y de lo de imprimir dinero para cubrir el déficit, mejor ni le digo.

El punto es más claro que el agua purificada. El gasto gubernamental no es la llave del desarrollo, sino la entrada al infierno de la inflación, la pobreza y a crisis sin fin… lo que prueba que los empresarios no necesariamente saben de economía.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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