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¿Cómo Alimentaremos a Africa?
Selección de ContraPeso.info
28 septiembre 2004
Sección: SALUD, Sección: Asuntos
Catalogado en:


El Rev. Michael Oluwatuyi autorizó la traducción y reproducción de su artículo originalmente publicado por el Acton Institute.

Los activistas ambientalistas gastan millones de dólares en su campaña para la prohibición del consumo de alimentos genéticamente modificados. Mientras hacen eso, millones de africanos padecen y mueren hambre. Estos activistas piensan que la ideología es un buen sustituto del alimento en la mesa.

Lo que ellos necesitan es entender algunas simples verdades. La actividad humana está cimentada en tener una vida saludable. El primer requisito de esa vida sana es comida suficiente, lo que da a las personas vigor para progresar y llevar una existencia productiva.

El hambre y la mala alimentación socavan a la sociedad humana, retardan la educación y destruyen el capital social humano, lo que produce una interrupción del cambio tecnológico y del crecimiento económico.

Desafortunadamente, ésta ha sido la historia de África durante décadas. Se estima que entre 1997 y 1999 hubo 777 millones de personas padeciendo hambruna y mala alimentación en los países en desarrollo. De ese total, la participación de África es de 194 millones.

En la actualidad más de 25 naciones enfrentan emergencias alimentarias. Por ejemplo, en Angola y Sudán existen 1.9 millones y 1 millón de personas, respectivamente, padeciendo hambre.

Esta rampante falta de alimento produce más susceptibilidad a las enfermedades, especialmente en mujeres embarazadas o que alimentan a sus bebés. Igualmente, los bebés padecen bajo peso y más enfermedades, lo que afecta a su salud posterior, durante toda su vida.

La inversión y el manejo de sus riesgos son esenciales para el crecimiento económico, pero las personas que viven en esas situaciones de mala alimentación y hambruna no son candidatos adecuados para convertirse en empresarios iniciando un negocio, ni para comerciar, ni para realizar las funciones de un emprendedor.

Quien vive a punto de morir de hambre lo hace en estado de sobre vivencia y lo último que se le puede ocurrir es realizar un proyecto en el que puede perder sus escasos medios de vida. Junto con los muchos sufrimientos y enfermedades, la carencia de alimentos afecta negativamente a la prosperidad y al crecimiento económico.

Con todos estos problemas directamente relacionados con la falta de alimento, uno se pregunta continuamente el por qué los alimentos genéticamente modificados han sido sujetos de tanto ataque por parte de los activistas ambientalistas en diversas partes del mundo, especialmente en Nigeria.

Las frases ha sido “No a los alimentos GM” y “Preferimos morir que comer alimentos genéticamente modificados.” Esas frases vienen de activistas opuestos a esos alimentos, quienes llevan una vida cómoda. Mientras tanto, la mayoría de los africanos se postran en una mala nutrición.

Los alimentos así transformados han sido una realidad de la vida desde que el hombre dejó de ser un cazador. El primer esfuerzo intencional de modificación genética en la agricultura se registró en el siglo 19. El monje austriaco Gregor Mendel, sistemáticamente experimentó con guisantes.

Estos trabajos nuevos ayudan a transferir rasgos deseados entre plantas con mayor rapidez y exactitud de lo que sería posible empleando los métodos tradicionales de cruzar plantas. Las modificaciones usualmente tratan de cambiar un gene de los 30 o 50 mil que forman ese organismo.

Muchos de los problemas que enfrenta la agricultura en África están relacionados con la degradación de la tierra, bajos rendimiento de cultivos y plagas numerosas.

Por ejemplo, el hongo que impide la fotosíntesis y los nematodos que destruyen las raíces, una plaga que ahora afecta al cultivo del plátano en Uganda. Pero con la tecnología de esos alimentos modificados podríamos lograr variaciones adecuadas a cultivos en diferentes regiones.

Desafortunadamente, todo esto está siendo puesto en riesgo por los activistas con posiciones anti tecnológicas que a menudo acuden a la absurda doctrina del “principio precaucionario” negando así a los pobres del mundo el beneficio de la invención y agravando de esta manera su predicamento. La Biotecnología promete grandes beneficios para productores y consumidores de productos agrícolas, especialmente en África.

Tiene el potencial de acelerar el desarrollo y uso de cultivos mejorados y animales. Con esto, por ejemplo, se eleva la eficiencia de cultivos en laboratorio permitiendo la rápida evaluación de miles de posibles resultados sin la necesidad de cultivar las plantas en el campo. Las técnicas de cultivo de tejidos permiten la pronta multiplicación de materiales de cultivo de especies propagadas vegetativamente para su distribución a los agricultores.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que los alimentos de ese tipo disponibles en el mercado internacional han pasado por pruebas de evaluación de riesgo y no presentan problemas para la salud humana. También, la OMS no ha detectado efectos negativos en la salud humana debido al consumo de estos productos. En realidad, estos alimentos han sido sujetos de más rigurosos exámenes que sus contrapartes.

Esta evidencia de la OMS no ha tenido efectos en los activistas. Incluso, los activistas condenan el consumos de alimentos modificados realizado por los propios agricultores. Los activistas Verdes han gastado grandes cantidades para negar a las personas los beneficios de la Biotecnología.

Este movimiento activista gastó 500 millones entre 1996 y 2001, una cantidad que hubiera podido servir de ayuda para la alimentación de hombres, mujeres y niños mal nutridos en África. En su lugar, el dinero fue desperdiciado en actividades que no tienen un efecto económico en los africanos. La agricultura de este continente está amenazada por la creciente urbanización, la expansión industrial y la infraestructura de transporte.

La deforestación y el cultivo de frágiles ecosistemas lleva a la degradación de la tierra. Los alimentos genéticamente modificados pueden ayudarnos a enfrentar estos problemas y deben ser promovidos. Negar el uso de la salvadora Biotecnología a la gente que más lo necesita en Nigeria y otras partes de África es equivalente a negar la oportunidad de una vida decente y sana, y detener el crecimiento económico necesario para el desarrollo de una nación.

El apoyo a la Biotecnología es una de las mejores maneras de terminar con el hambre en África. Al hacerlo, afirmamos la dignidad innata de todas las personas, las que llevan en ellas la “imagen del Dios invisible.” Iniciamos con verdades simples.

Ahora es el turno de preguntas simples. ¿Cuántos de esos activistas han sufrido la lenta agonía de la mala nutrición y la hambruna? ¿Cuántos han dejado de comer una vez al día? ¿Cuántos de ellos han enterrado a un amigo, a un pariente, a un niño que murió frente a ellos por hambre?


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.



2 Comentarios en “¿Cómo Alimentaremos a Africa?”
  1. Servando Benitez Lizaola Dijo:

    … excelente artículo y sus razonamientos para ser convincente. En el fondo pienso que una deficiente información predispone a cerrarle toda posibilidad de analisis al tema… La producción de esencia de coco, además de ser más cara y deforestar selvas asiáticas, puede contener más contaminantes que la sintetica, según la revista Scientific American… Entonces hay una confusión en los conceptos de natural y sintético, y que es lo mejor…

  1. Contrapeso » Pobreza y Política




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