Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Como el Vino
Eduardo García Gaspar
29 julio 2004
Sección: ECONOMIA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


El comercio internacional es nuevo para México y se nota. Una de las maneras de demostrarlo es la reciente controversia sobre bebidas similares al tequila producidas en otras partes del mundo, especialmente en Sudáfrica.

El asunto está más o menos así. Hay agave en otras partes del mundo, igual o no al agave con el que se hace el tequila eso no importa.

El punto es que existe y si hay en otras partes del mundo, eso significa que puede hacerse una bebida como el tequila. Sobre esto no hay mucho que alegar.

Es igual que el vino, donde hay uva puede hacerse vino y ya. Es así, como surgen entonces vinos diferentes, de diversas regiones, incluso de viñedos que se vuelven marcas propias. Una misma bebida puede ser hecha en España y llamarse brandy, o en una parte de Francia y llamarse coñac. Es un asunto claro.

Podemos concluir que, por esta razón, el tequila sólo puede hacerse en esa región, pero que debe aceptarse que una bebida de la misma planta y con el mismo proceso puede hacerse en otra parte, pero no puede llamarse tequila.

Por tanto, reclamar que es competencia desleal el que alguien haga una bebida igual que el tequila, que le ponga otro nombre y que lo venda más barato, no tienen sentido. Eso es parte de la vida de todas las empresas, enfrentar a la competencia. La única regla básica de esta competencia es el respeto a las marcas y patentes, y se acabó.

Más aún, la competencia aviva a las empresas y las fuerza a servir al consumidor, lo que es positivo para todos. Todo esto nos lleva a considerar un ángulo no frecuentemente visto de los monopolios.

Quienes hacen esa bebida en Tequila, tienen el monopolio del uso de ese nombre. Nadie más lo puede usar. Igualmente, otros tienen el monopolio del nombre Vega Sicilia, un vino español estupendo de un cierto viñedo. Todos pueden llamarse vinos, pero sólo uno puede tener ese apelativo. Sucede lo mismo con los libros, con sus autores y editores teniendo un monopolio sobre esas obras.

Usted también es un monopolista, pues es dueño exclusivo de su casa, de su auto y de todas sus pertenencias. Mas aún, usted tiene el monopolio de su trabajo. Mi punto en esta segunda opinión es demostrar que existen monopolios en partes en las que no nos habíamos fijado.

Un plomero simple y sencillamente tiene el monopolio sobre sus conocimientos y sus herramientas. Carta Blanca tiene el monopolio sobre su marca.

Nada de malo hay en esos monopolios, incluso a pesar de nuestra idea de que los monopolios son malos. Pero hay de monopolios a monopolios. Si Kellog’s tiene el monopolio sobre sus cereales y sus marcas, eso no nos afecta y de hecho nos puede ayudar cuando hay competencia de otros cereales, como los de Nestlé, que también tiene su monopolio sobre sus marcas.

El consumidor puede seleccionar entre uno de varios monopolios.

El otro monopolio, el que lastima, es el que impide la entrada de productos similares. Kellog’s tendría el monopolio de los cereales si se impidiera que Nestlé y otros entraran a producirlos. La palabra clave es ésa, impedir la entrada de otros agentes de producción.

El caso que tenemos más obvio en México es el de Pemex, donde por precepto constitucional nadie más puede explotar el petróleo. Esto es lo que lleva a una conclusión muy reveladora.

La gente de esa parte de Jalisco tiene el monopolio del nombre tequila y ese monopolio no importa, es una simple propiedad privada que no altera la posibilidad de que otros fabriquen productos similares, con la única limitación de no usar ese nombre.

Pero Pemex es un caso diferente: nadie en México puede explotar el petróleo y para hacer eso se necesita una herramienta muy importante, que es la fuerza de la autoridad. Es decir, la única manera de que exista un monopolio dañino es por la vía de la coerción del gobierno, que impide la entrada a esa industria.

Yo puedo hacer una bebida igual al tequila y llamarle Gavitila. Pero no puedo perforar un pozo de petróleo porque el gobierno mexicano me lo impediría, incluso por la fuerza. La distinción entre esos dos tipos de monopolio es vital para entender cómo es que uno es respeto a la propiedad privada y el otro, una violación a la libertad humana.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



2 Comentarios en “Como el Vino”
  1. Ruben Deschamps Dijo:

    Copyrights and Patents By Umar Ibrahim Vadillo

    “Legalised monopolies were special privileges that Christian Kings gave to themselves and people they wanted to benefit. It was a political tool as well: the King traded privileges for submission to his power. Historians have noticed that the political and economic
    consequences of setting up such legalised monopolies were an essential part in the rise of the modern state (now the ‘old’ state). This was all happening against the background of a civil society run by guilds. Here the theme of the state versus the guilds emerges.”

  2. RAUL GARZA. Dijo:

    MUY INTERESANTE REFLEXION SOBRE LOS MONOPOLIOS, Y CLARA LA DIFERENCIA ENTRE LOS BUENOS Y LOS DIGAMOS MALOS… ME CONDUJO A ENTERARME DE LO QUE CREO ES UN MAL MONOPOLIO,ME REFIERO A LA PROHIBICION DE LAS AUTORIDADES DE ESTE PAIS A QUE LLEGUE A PUERTO UN BARCO CON CEMENTO RUSO… OJALA Y SU ARTICULO FUERA DE MAYOR DIFUSION, PARA QUE CONOCIERAMOS EJEMPLOS BUENOS Y MALOS, COMO PEMEX, CFE, Y CEMEX…





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